Mundo

Silvia Salis, la alcaldesa de Génova y exatleta olímpica que desafía a Giorgia Meloni

Periodista reportando noticias

Una rave en la plaza Matteotti, en Génova, le valió a Silvia Salis ser viral y, de a poco, ir construyendo una figura política que podría enfrentar a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni. La explosión tuvo lugar el 11 de abril pasado, cuando más de 20 mil personas llenaron la mencionada plaza, para un set de la aclamada DJ belga Charlotte de Witte.

Fue mucho más que una fiesta. Bailando en el escenario con De Witte estaba la alcaldesa de Génova, Silvia Salis, con lentes de sol, una exlanzadora de martillo olímpica a quien se baraja como una posible rival de Meloni en las próximas elecciones generales de 2027. Las imágenes del evento circularon rápidamente por internet, aumentando la visibilidad de Salis.

La fiesta techno no surgió de la nada y puso de manifiesto las diferencias entre la alcaldesa y la primera ministra de extrema derecha. El ayuntamiento de Génova sufragó los gastos como parte de la estrategia de Salis de utilizar el espacio público para eventos gratuitos, con miras a promover la inclusión social y la renovación urbana, especialmente para los jóvenes.

La fiesta también tuvo un carácter simbólico, en contraste con el decreto “anti-rave” de Meloni, que reprimió las reuniones no autorizadas en una de las primeras leyes promulgadas por su gobierno tras llegar al poder en octubre de 2022.

La medallista de oro italiana Silvia Salis posa para los fotógrafos tras su victoria en la final de lanzamiento de martillo femenino durante los XVI Juegos Mediterráneos, el 30 de junio de 2009 en Pescara, Italia. Claudio Villa

Hija de un jardinero deportivo, Salis ha descrito su infancia como una humilde: “Prácticamente crecí en una pista de atletismo”, declaró en varias entrevistas. Como lanzadora de martillo, fue 10 veces campeona nacional y dos veces participó en los Juegos Olímpicos, antes de que una lesión pusiera fin a su carrera, poco antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

De 40 años, Salis, fue elegida alcaldesa de Génova hace menos de un año, logrando una victoria clave para la oposición en esta extensa ciudad portuaria, que había estado bajo un gobierno de derecha durante ocho años. Progresista e independiente, ocupó un cargo importante en el Comité Olímpico Italiano antes de que una alianza de fuerzas de izquierda y centro le propusiera presentarse como candidata a la alcaldía. Su éxito la posicionó de inmediato como una potencial figura unificadora a nivel nacional.

Hoy, la izquierda italiana ve en Salis una candidata con una historia personal convincente y sin antecedentes políticos controvertidos. Encima, es vista como una figura capaz de tender puentes y conectar con el electorado joven.

“Silvia Salis es alcaldesa de Génova desde 2025, siendo esta su primera experiencia en un cargo político electo. Es una figura interesante precisamente porque no proviene de un entorno político tradicional. Antes de entrar en política, fue atleta de alto nivel. Este antecedente es relevante. Salis no se percibe como un producto de la política partidista y no está afiliada formalmente a ningún partido político. Esto le permite conectar con un electorado más amplio dentro del espectro centroizquierda”, explica a La Tercera el analista político italiano Emmanuele Bobbio.

De todos modos, no hay dudas de que Salis representaría un campo progresista: defiende posturas en este sector en temas como el trabajo, la paz, las relaciones internacionales, los derechos civiles y los derechos sociales. “Por otro lado, su enfoque pragmático y orientado a resultados para la resolución de problemas la hace atractiva también para los votantes de centroizquierda más reformistas y moderados”, detalla Bobbio.

Esta combinación se corresponde con su perfil como alcaldesa de Génova: se presenta menos como una líder ideológica y más como una administradora cívica, progresista y pragmática.

Silvia Salis en un evento como alcaldesa de Génova.

Salis luce el logo de los cinco anillos olímpicos tatuado en el cuello, luego de sus dos participaciones en ese evento deportivo. En una reciente entrevista con Bloomberg se mostró abierta a la posibilidad de entrar en la contienda política nacional: “Está claro que no puedo escapar de esta atención nacional, no puedo esquivar las preguntas. Es algo interesante, me halaga”, declaró.

Aunque afirmó que no participaría en ninguna primaria, consideraría liderar la oposición si se lo pidieran. “Ante una petición de unidad, no puedo decir que ni siquiera lo consideraría. Eso sería mentir”, reconoció.

Una encuesta reciente realizada por Noto sugiere que su lista de partido (aún inexistente) podría obtener alrededor del 6,5% a nivel nacional. Esto es notable considerando que no tiene partido ni ha anunciado su candidatura. Además, elevaría el apoyo a la coalición de izquierda italiana al 45,5%, rozando el 46,8% de la coalición de derecha. Los periódicos de derecha también la atacan casi a diario, lo que es una clara señal de que ya está inquietando a ciertos sectores del establishment desde su base en el norte.

En general, según el promedio de encuestas de Politico, el partido oficialista Fratelli d’Italia ronda el 29% de apoyos y el Partido Democrático el 22%. Pero la Liga que lidera Matteo Salvini, socio de Meloni junto a Forza Italia, está muy baja, en un 7%. En este espacio, Salis tiene donde jugar.

Silvia Salis durante la rave en la plaza Matteotti en Génova.

Precisamente estas últimas semanas, las cosas comienzan a ir de mal en peor para Giorgia Meloni. El fracaso del referéndum sobre la reforma judicial quebró el aura de invencibilidad de la primera ministra, provocando dimisiones en el gobierno y obligándola a esforzarse por recuperar la credibilidad.

Al mismo tiempo, su otrora estrecha relación con Donald Trump se ha deteriorado después de que el presidente estadounidense la reprendiera públicamente por criticar sus duros comentarios contra el Papa León XIV y por no apoyar la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Con miras al fin de la legislatura el próximo año, ya hay quienes ponen a Salis como líder de una posible oposición a Meloni. “Su potencial reside precisamente en su capacidad para abarcar un espectro político que va desde el ala más moderada hasta la más progresista de la centroizquierda. Esto es lo que la diferencia de muchas figuras tradicionales de la oposición: podría conectar con votantes que hoy pertenecen a distintas familias políticas, pero que se oponen al gobierno de Meloni”, indica Bobbio.

“Su perfil podría contribuir a reconstruir ese panorama electoral más amplio: desde el Partido Democrático y el Movimiento Cinco Estrellas hasta Los Verdes y La Izquierda, las listas ciudadanas e incluso las fuerzas más centristas”, comenta el analista.

Entre otros puntos a favor de Salis, está que Carlo Calenda, líder del partido centrista Azione, ha sugerido recientemente que una posible entrada de su partido en una amplia coalición de centroizquierda podría considerarse si estuviera liderada por Silvia Salis. “Esto es políticamente significativo, porque demuestra que su nombre genera menos división que otros en el espectro de la oposición”, concluye Bobbio.

Fuente: La Tercera

Mundo
Autor

Sobre nosotros

Chile Informado es un diario libre donde publicamos noticias de ultimo momento

Ver más