Beto Aghemio aún mantiene vívido el recuerdo de la primera vez que vio a Rosalía en un escenario. Fue el jueves 15 de noviembre de 2019, en la vigésima entrega de los Grammy Latino en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, Nevada. Esa noche, la catalana hizo una breve presentación en que interpretó los temas A Palé y Con Altura. “Yo quedé bien impactado”, dice a Culto el director de programación de Radio La Clave. “Me acuerdo que la presentaron como una artista en desarrollo, pero a nivel global. Y si bien no fue un show grandilocuente porque era uno más en la transmisión, en ese espectáculo demostró que tenía todo muy claro. Había un espacio muy bien definido para las coreografías y la manera de enfrentar al público, que la recibió muy bien”.
Por entonces, la barcelonesa era un nombre emergente que se hacía notar por su peculiar mezcla de pop, flamenco y música urbana. De hecho, fue una de las estrellas de la noche -la misma en que Mon Laferte hizo una performance en alusión a la situación en Chile- al llevarse cinco estatuillas por su disco El Mal Querer. “En ese minuto ella dejó claro que el nivel de artista que estábamos viendo era una cosa de largo plazo. Era una cosa más grande que solo un hit o una canción que iba a ponerse de moda”, agrega Aghemio.
Rosalía en Lux Tour
Siete años después, Rosalía se ha consolidado como un nombre clave en el pop mundial. Y su ambición no ha menguado, más bien la ha asentado. En los próximos días llegará al país para mostrar durante cuatro fechas en el Movistar Arena su Lux Tour, el espectáculo más ambicioso y desafiante de su carrera. Un show en que expande la propuesta del disco del mismo nombre, que en sus cuatro movimientos presenta una sinfonía pop con tintes de música clásica, electrónica, frases en 13 idiomas y referencias a santas de otros tiempos.
El tour de arenas arrancó en marzo pasado en el LDLC Arena de Lyon, Francia. Ya pasó por Europa y Norteamérica, donde debió posponer las primeras presentaciones debido a una emergencia familiar. Esta semana bajó a Sudamerica, arrancando las presentaciones en Colombia, para luego pasar a Chile, Argentina, Brasil, México y Puerto Rico. En general, la gira ha gatillado reseñas positivas, por su osada propuesta que mezcla diversas manifestaciones artísticas; desde el arranque con la estrella haciendo un guiño al ballet -lo que le ha ganado críticas de bailarinas profesionales-, pasando por afinadas coreografías preparadas por el célebre colectivo de danza francés La Horde, a un brillante momento diseñado por Dimitri Papaioannou para la interpretación de La Perla, a medio camino entre el teatro y la performance (con referencia a La Venus de Milo, incluida).
Un instante que llamó la atención a The Guardian, y lo marcó en su reseña sobre el show en el O2 de Londres. “Su interpretación de La Perla, en un escenario a oscuras, con las manos enguantadas de blanco de sus bailarines cubriendo alternativamente la parte inferior de su cuerpo como un vestido o formando un marco a su alrededor, es a la vez visualmente impresionante y extrañamente simple, desprovista del tipo de efectos de alta tecnología en los que se basan los espectáculos pop”.
De alguna forma, el arrojo que Rosalía mostró en Lux es complementado por su impactante puesta en escena. Las expectativas eran altas, pues el álbum fue incluido en variadas listas de los mejores discos de 2025 (Culto lo reconoció como el Mejor disco internacional de la temporada). Y a pesar de lo desafiante que es el disco y los pocos números de sus trabajos anteriores en el repertorio (6 temas de MOTOMAMI y alguno de Los Ángeles), los shows han tenido éxito de audiencia y crítica. “Desde su impactante entrada hasta una divertida confesión neoyorquina, pasando por un final que transformó el escenario en una sorprendente imagen religiosa, la primera de las dos noches de Rosalía en el MSG ofreció un sinfín de momentos visuales y musicales memorables”, escribió Billboard sobre la presentación en el célebre Madison Square Garden de Nueva York, el pasado 16 de junio.
Rosalía en el Lux Tour.
Los shows se articulan en cuatro actos, con presencia de una orquesta en vivo y varios momentos en que abundan las referencias culturales y piezas artísticas. “Desde cierta perspectiva, Lux puede parecer un proyecto pedante e incluso pretencioso, con sus doce idiomas y guiños a santos espirituales y textos divinos -escribió Rolling Stone, en su reseña sobre el show en el Madison Square Garden-. Sin embargo, la experiencia en vivo suaviza las asperezas, añadiendo toques de pop, sensualidad y picardía a un espectáculo profundamente transformador; y es un equilibrio que ningún artista logra tan bien como Rosalía”.
Para The Guardian, el espectáculo es “una experiencia visceral e impactante” y bastante fluida en su extension de una hora y cuarenta minutos. “Divertida, inteligente, musicalmente audaz, visualmente impactante, emocionalmente conmovedora: el espectáculo en vivo de Rosalía es un triunfo, como dicen en Barcelona”.
Siguiendo la imaginería religiosa del disco, los shows incluyen un segmento en que se invita a un famoso al escenario para que suelte una confesión reveladora, a la manera de un pecador ante el cura párroco. Un momento por el que han pasado personajes como Karol G, Chappel Roan, Maggie Rogers, Bad Gyal, Cara Delevingne, y otros famosos locales, a quienes las ha hecho contar historias de desventuras románticas o sexuales. Para Rolling Stone, ese instante del show es “un toque de extravagancia”. Según pudo saber Culto, se espera que ese segmento también se pueda hacer en Chile, aunque de momento aún no están confirmados los posibles invitados.
Aunque el disco se presentó con el apabullante sencillo Berghain, cruzado por sus cuerdas a lo Vivaldi y el guiño al canto lírico, este ha logrado mantenerse en la discusión a partir de sus canciones más accesibles. Lo notó Beto Aghemio, en su rol de director de programación de La Clave. “Este disco fue más difícil que los otros, costó encontrar un single, pero al final la pega la hicieron ellos -explica-. Lo primero que mostraron, Berghain, fue más difícil pasarla al aire, en el contexto de que hay muy pocas cosas que se parecen a Berghain. En cambio La Perla es una canción que ha tenido buena recepción en radio, también Sauvignon Blanc, esas son canciones que han tenido espacio”.
Rosalía tiene en agenda cuatro presentaciones en el país, arrancando el próximo 24 de julio, para luego repetir las noches de los días 25, 27 y 29. Según se supo desde la producción, el equipo de la artista trae al país su propia infraestructura del escenario y entrará a montarla al Movistar Arena el día antes del inicio de los shows. Aún quedan entradas disponibles en el sistema Puntoticket. “Yo estoy muy interesado en este show -cierra Beto Aghemio-. Porque es un show muy distinto a lo que hemos visto en el país”.
Fuente: La Tercera