Estados Unidos no solo vivió este martes una jornada para renovar parte del Congreso, sino que cada Estado abordó medidas sobre sus realidades. Una de ellas fue la “Propuesta 40″ del estado de California, que proponía un impuesto único del 5% sobre el patrimonio para los multimillonarios.
A la espera de que se contabilicen todos los votos, el mecanismo de democracia directa ya marca una tendencia favorable a que se rechace la propuesta. La medida que se promocionaba vía carteles que decían “Salva vidas, impone impuestos a los multimillonarios” iba perdiendo 55% a 44%.
La propuesta nacía en el contexto de la reducción de impuestos que realizó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y bajo el argumento de la necesidad de generar recursos. El objetivo era que el 90% de lo recaudado fuera para el área de la salud.
Según la propuesta, impulsada por un grupo de economistas del progresismo, como los franceses Gabriel Zucman y Emmanuel Saez, los multimillonarios residentes de California al 1 de enero de 2026 tendrían que pagar un impuesto estatal único equivalente al 5% de su patrimonio neto y se podría realizar en cinco años. Se estimaba que eran cerca de 200 personas, de un patrimonio superior a los US$1 mil millones y que en conjunto tienen un patrimonio de US$2 billones, y que recaudaría US$100 mil millones.
Otro de sus defensores era el economista y ganador del premio Nobel, Joseph Stiglitz.
Mientras que la oposición argumentaba que este tipo de impuesto se volvería a implementar en el futuro, abriría la puerta a más gravámenes y tendría como efecto que las empresas y multimillonarios dejen el estado.
“Un estudio realizado por economistas de la Universidad de Stanford determinó que el impuesto le costará a California $25 mil millones”, resaltaron los opositores.
Otro de los argumentos es que el gasto estatal ha aumentado sin mayores resultados y que se trataría de un “experimento” que no ha funcionado en el mundo.
Uno de los principales rostros del rechazo era el cofundador de Google Sergey Brin, con un aporte de US$102 millones. La campaña contra la medida recaudó más de US$340 millones y gastó más de un millón de dólares al día para derrotar la medida, según las declaraciones financieras estatales y citadas por el medio británico The Guardian.
En un post en X, posterior a conocerse la tendencia ganadora, Zucman indicó que “tras gastar US$400 millones para derrotar el impuesto a los multimillonarios de California —la mayor suma jamás gastada por una de las partes en una iniciativa popular o en unas elecciones de mitad de legislatura—, los multimillonarios de Silicon Valley han ganado esta batalla. Pero perderán esta guerra. Es solo cuestión de tiempo, y es muy posible que la ola demócrata acelere este cambio”.
Zucman, quien es cercano y coautor de trabajos con el economista Thomas Piketty, argumentaba que los multimillonarios no se irían del estado, como indicaban sus detractores, debido a que el impuesto era retroactivo a los que ya vivían ahí el 1 de enero de este año y porque además sería por “única vez”. Los opositores a la medida indicaban que no era creíble que la medida no se repitiera en el futuro.
Los resultados también dan cuenta de que la medida no encontró respaldo en los adherentes del Partido Demócrata. California es un estado histórico para los demócratas y, a la espera de terminar el conteo, en la última elección obtuvieron 48 escaños de 52 y suman cinco respecto a la elección pasada. También ganó Xavier Becerra como gobernador con un 64,1% de las preferencias.
Las votaciones todavía están en desarrollo en el contexto de que California es el estado más poblado de Estados Unidos con cerca de 40 millones de habitantes. Los Ángeles, San Francisco, y Sacramento son las ciudades más reconocidas y también es famosa por albergar a la industria del entretenimiento de Hollywood y de la innovación con Silicon Valley.
Además, según consigna San Francisco Chronicle, una de las dos medidas que bloqueaba el impuesto ya tenía mayoría.
California ha votado tres veces en esta década sobre la posibilidad de imponer un impuesto a las riquezas, y las tres veces lo ha hecho en contra, recordó el medio Swiss.
Otro de los contextos de la votación es que la opción de aprobar la propuesta gozaba de mayor popularidad que su rechazo, según los sondeos de agosto. Sin embargo, ante el despliegue de la oposición, la ventaja del “Sí” se fue estrechando y ahora muestra que se logró cambiar la tendencia.