En el 2009, un jugador de Colo Colo llamó la atención en el fútbol alemán, y terminó convenciendo a los ojeadores del Borussia Dortmund: Lucas Barrios. El sudamericano llegó al club que dirigía Jürgen Klopp, pero a la siguiente temporada le llegó un refuerzo prometedor, un joven polaco de 22 años llamado Robert Lewandowski.
La competencia por el puesto traspasó lo futbolístico, y habrían llegado a las mano, según reveló el ex defensa brasileño, Felipe Santana, quien jugó en el BVB entre 2008 y 2013. De acuerdo a su relato, se agarraron a combos en el vestuario.
El drama partió cuando Barrios era el 9 titular, y Lewan jugaba más retrasado. Pero tras la Copa América de Argentina 2011, el nacionalizado paraguayo volvió a Europa lesionado, así que perdió el puesto, y cuando se recuperó jugaba los minutos finales. Sin embargo, toda la cordialidad se acabó tras un feo gesto del exBarcelona.
“Me acuerdo como si fuera ahora: Lucas llega, va a entrar por Lewandowski, este se frena para chocarle la mano y Lewandowski pasa de largo. Lucas entra, no hace gol, y pasamos al segundo partido, lo mismo. Lucas le da la mano, Lewandowski pasa de largo”, relató Santana.
A los combos
El desprecio de Lewandowski colmó a Lucas Barrios, y le advirtió al brasileño lo que iba a ocurrir: “¡Papi, yo no voy a aceptar esta payasada! ¡Si siempre lo traté bien y me sale con estas niñerías! (…) Si no me saluda hoy, lo agarro”, le comentó el exColo Colo.
Después de otro partido, la secuencia se repitió, y el paraguayo cumplió su advertencia. “¡Pum! Y le pega un golpe en medio de la cara. ¡En la cara, mano! Yo salté la mesa así, intentamos separar a la gente en medio de esa gritería loca”, relató el brasileño.
Tras el conflicto, Lucas Barrios tuvo que pagar una multa al club y Lewandowski invitó a una cena al plantel. Para el año siguiente, el polaco le ganó la titularidad a punta de goles, y la temporada 2011/2012 fue la última del paraguayo en el Borussia Dortmund.