El Senado aprobó este mes una moción que busca permitir nuevamente la entrega de bolsas plásticas en el comercio chileno, modificando la normativa que desde 2018 restringe su distribución en supermercados y otros establecimientos.
La iniciativa propone introducir cambios a la Ley 21.100, conocida como Ley Chao Bolsas Plásticas, para autorizar determinados tipos de bolsas elaboradas con materiales reciclados o compostables, siempre que cumplan con requisitos que permitan considerarlas reutilizables.
Según informó El Desconcierto, la propuesta ya superó su primer trámite constitucional y ahora deberá ser revisada por la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputadas y Diputados, como parte de su segundo trámite legislativo.
En concreto, el proyecto permitiría entregar bolsas fabricadas íntegramente con plástico reciclado a nivel nacional, además de aquellas elaboradas con materias primas compostables, estableciendo condiciones específicas para su utilización en el comercio.
Para acceder a esta autorización, los productos deberán acreditar determinados estándares de resistencia y capacidad, con el objetivo de garantizar que puedan utilizarse en más de una ocasión y no sean considerados bolsas desechables convencionales.
La modificación representaría una excepción a la legislación vigente, que comenzó a aplicarse en 2018 y estableció una prohibición progresiva de la entrega de bolsas plásticas en establecimientos comerciales, primero en grandes empresas y posteriormente en pequeños negocios.
De avanzar en su tramitación, la iniciativa deberá completar su discusión en la Cámara antes de convertirse en ley, por lo que la prohibición actual continua vigente.
Sin embargo, la propuesta también ha generado cuestionamientos por sus posibles consecuencias ambientales. Desde la Fundación Conexión Natural advierten que permitir bolsas con material reciclado no garantiza su reutilización y que deben considerarse factores como su durabilidad y destino final.
Por su parte, desde la empresa de bolsas reutilizables Unibag manifiestan su preocupación por un eventual retroceso en los avances de la normativa. “Reabrir la puerta a su comercialización, incluso bajo la categoría de reutilizables fabricadas con plástico reciclado, podría debilitar una política pública que ha logrado reducir significativamente estos residuos”, sostuvo su gerente, Adela Rogers.