Como es habitual, la casa del asesor parlamentario Rodrigo Pinochet, en Concón, fue el punto de encuentro de la bancada de los diputados de la Unión Demócrata Independiente (UDI) donde compartieron un asado la noche del lunes. Esta vez, con dos invitados de honor: el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, y el subsecretario vocero, Gonzalo Arenas.
Las autoridades gubernamentales, ambas de ADN gremialista (Alvarado es militante de la colectividad y Arenas lo fue por décadas), se juntaron con los diputados del partido en el momento de mayor desorden de la bancada. Durante las últimas dos semanas, varios de sus integrantes han hecho ver públicamente que consideran necesario que el ministro Fernando Rabat dé un paso al costado, pese a que el Presidente Kast lo ratificó en el cargo el lunes pasado.
Varios de los integrantes de la bancada UDI consideran que la permanencia del titular de Justicia en el gabinete no permitirá cerrar la crisis que se abrió con los decretos -firmados por Rabat- que rebajaron las condenas de abusadores y violadores de menores de edad.
En un ambiente de distensión, con olor a carne asada, los diputados de la UDI reiteraron sus posturas frente a Alvarado y Arenas. Incluso, estuvo presente Hotuiti Teao, el parlamentario que sinceró que votaría a favor de la acusación constitucional que pretende presentar la izquierda en contra del secretario de Estado.
Las intervenciones de los diputados demostraron que existe coincidencia en que la mantención de Rabat en su cargo es insostenible. Y quedó claro que, frente a un libelo -que aún no se presenta-,
En la UDI cuentan que están en el peor de los escenarios. Ellos se propusieron ser el partido más leal al gobierno de Kast, incluso por sobre el Partido Republicano, la colectividad que él fundó. Esta crisis, sin embargo, los ha puesto a prueba. La firma de los decretos y la permanencia de Rabat ha generado pánico en las filas del gremialismo -y de los demás partidos oficialistas- por
Quienes estuvieron presentes en el asado cuentan que Alvarado se dedicó a escuchar más que a intervenir. Pero, tanto él como Arenas, reiteraron que de mantener al titular de Justicia en su cargo y que hoy a ellos les corresponde respaldar esa postura.
La mañana de este lunes, en conversación con el programa Desde la Redacción, de La Tercera, el timonel de la UDI, el diputado Guillermo Ramírez, se refirió al encuentro que sostuvo la bancada con el ministro y el subsecretario.
“Todos los diputados pudieron opinar, expresar lo que les pasaba, sugerir. Fue una reunión muy muy buena, porque al final, al poder conversar las cosas, de manera abierta, transparente, en un ambiente seguro (...) es una muy buena instancia. Empieza a recomponer las confianzas que a veces se empiezan a trizar cuando se toman decisiones que muchos de los parlamentarios no entienden y no comparten”, sostuvo.
El timonel evitó tomar postura con respecto a una eventual acusación constitucional contra Rabat, bajo el argumento de que aún no se presenta esta ofensiva. “Me parece muy absurdo hablar sobre cómo va a votar la gente una acusación que no ha sido presentada”, planteó.
Al cierre de esta edición, los diputados de la UDI se preparaban para un nuevo encuentro con Arenas: almorzarán con él como parte del diseño que tiene La Moneda para intentar manejar la crisis. El subsecretario se reunirá con cada una de las bancadas del oficialismo en la Cámara para intentar alinear filas.
La declaración RN
Renovación Nacional (RN) también tuvo una instancia de reflexión política el lunes por la noche. Mientras los diputados de la UDI disfrutaban un asado, sesionó la comisión política de la colectividad que encabeza Andrea Balladares. El espacio, en esta oportunidad, fue dirigido por la vicepresidenta Ximena Ossandón.
Fruto de esa sesión, la instancia emitió una declaración pública en que se señala que la firma de los decretos “evidencia la necesidad de fortalecer la conducción política del gobierno”. Se menciona, además, que “errores de esta naturaleza exigen revisar los procedimientos y las responsabilidades involucradas, incluyendo las de quienes cumplen funciones de asesoría directa al Presidente de la República”.
Aunque no los identificaron en la declaración, en la colectividad explican que se refieren a dos personas, ambas del Partido Republicano. En primer lugar, Alejandro Irarrázaval, el jefe de asesores del segundo piso de La Moneda. Y también a Cristián Valenzuela, el director de Contenidos y Comunicaciones de la Presidencia.
Dentro de la conversación de los comisionados, se enfatizó que Kast tomó la decisión de mantener a Rabat en su cargo, pese a las advertencias que distintos personeros de RN hicieron. De hecho, Balladares hizo ver que ella y el Mandatario han hablado en varias oportunidades producto de este episodio y que él conoce que la opinión de la timonel es que el titular de Justicia debería dar un paso al costado.
De todas formas, en la sesión hubo coincidencia en que sacar a Rabat no resuelve el problema de fondo, aunque sí contribuiría a aminorar la crisis política.
Reunión en La Moneda
Debido a la magnitud de la controversia, el diálogo político no ha cesado. Esta mañana, Alvarado citó a una reunión de emergencia en La Moneda a los tres timoneles de Chile Vamos: Ramírez, Balladares y Luciano Cruz-Coke (Evópoli).
“Esta crisis ha dejado en evidencia algunas falencias, tanto políticas como comunicacionales, que se había avanzado en cómo abordarlas, pero creemos que hoy día más que nunca es necesario ver cómo se está trabajando, en hacer un análisis del diseño completo”, dijo Balladares a la salida.
También durante la mañana de este martes, se juntaron en un café los cuatro secretarios generales del oficialismo: Vicente Bruna (Partido Republicano), Katherine Martorell (RN), Juan Antonio Coloma (UDI) y Macarena Cornejo (Evópoli). La instancia sirvió para que cada colectividad hiciera ver su postura frente al caso Rabat. Se hizo referencias a las expresiones poco amistosas de diputados del Partido Republicano en contra de Chile Vamos, pero también a los descuelgues que ha evidenciado esa coalición.
Dentro de las conclusiones de ese encuentro están que: es necesario avanzar lo antes posible en la “Ley Nunca Más” y bajar el tono entre colectividades aliadas.