Por más de dos horas, la directiva y la comisión política de la Unión Demócrata Independiente (UDI) se reunieron en la sede del partido para abordar la posición de la colectividad en torno a la acusación constitucional que presentará la oposición en contra del ministro de Justicia, Fernando Rabat.
El encuentro, que empezó ayer a las 18:00 horas y que se cerró pasadas las 20:00 horas con una declaración en contra del libelo, se dio en medio del por la crisis desatada por la rebaja de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.
Hasta el momento, dentro de la alianza oficialista, el partido liderado por Guillermo Ramírez ha sido uno de los que más le ha costado ordenarse por la controversia. Algunos de sus diputados no solo han insistido con la salida de Rabat, sino que incluso se han abierto a aprobar el libelo en su contra. Así lo hizo, por ejemplo, el diputado Hotuiti Teao (Ind.-UDI).
Conscientes de eso, integrantes de la comisión política cuentan que el objetivo detrás de la declaración era marcar una postura institucional en contra del libelo antes que el Partido Republicano y Renovación Nacional (RN). Y, de esa forma, intentar reforzar su sello autoimpuesto de la colectividad “más leal” a Kast y responsable con su administración.
, advirtió uno de los presentes en la instancia.
Al mismo tiempo, reconocen que la declaración dejó poco espacio para que integrantes de la bancada se sumen al escrito contra Rabat. “No existen fundamentos constitucionales ni legales que justifiquen la presentación de una acusación constitucional en contra del ministro de Justicia”, se lee en el texto difundido. En él -además- se cuestiona a la oposición de instrumentalizar el dolor de las víctimas.
Este jueves en la mañana, Ramírez reforzó esa postura y aseguró que “es una manipulación, es un uso, es una instrumentalización de los niños. Y es por esa razón que nosotros vamos a rechazar la acusación constitucional”, aseguró en entrevista con radio Pauta.
Lo cierto es que la declaración no terminó con el ruido interno.
Por ejemplo, el diputado Marco Antonio Sulantay, quien es militante de la UDI, tomó distancia del comunicado. El parlamentario sostuvo que su partido “tiene varias instancias que actúan en forma autónoma” y que “la comisión política es una de ellas”. Por lo mismo, dijo, “”.
Sulantay, de todas formas, planteó que “todos coincidimos en que la acusación constitucional no tiene ninguna justificación, ya que este es un problema político. Y los problemas de esa índole tienen otro tipo de resoluciones. Incluso, las solicitudes de renuncia, si es que el Presidente así lo estima”.
Otros en la bancada reconocen que más allá de lo que diga la comisión política, hoy no existen garantías de que todos los votos de la bancada estén en contra de la acusación.
“Yo voy a trabajar, ya lo dije, para que la UDI, como siempre ha sido, ha tenido una oposición de unidad, de coherencia, de nitidez en las votaciones, pero evidentemente que eso no lo puedo yo hoy día asegurar ni comprometer con la certeza absoluta”, reconoció la jefa de bancada del partido, Flor Weisse, en entrevista con Desde la Redacción de La Tercera.
“Si puedo decir que vamos a hacer todos los esfuerzos para, insisto, apoyar al gobierno y generar el menor daño posible”, añadió.
La diputada Constanza Hube, en tanto, planteó que, pero al menos ayer la comisión política de la UDI fue enfatica en señalar que la posición oficial del partido es que cualquier acusación constitucional que se presente no tiene mérito”.
La UDI, en todo caso, no es el primer partido del oficialismo en marcar su postura por el libelo. La semana pasada, en el podcast Cómo te lo explico, el secretario general de los republicanos, Vicente Bruna, ya adelantó que ninguno de los votos de su bancada de diputados estaría a favor de la acusación.
La declaración de la UDI fue bien evaluada al interior del Partido Republicano, donde esperan que las colectividades oficialistas puedan cuadrar a sus diputados en rechazar el libelo. En la tienda que encabeza Arturo Squella consideran que lo mínimo que se puede esperar de parlamentarios que se dicen oficialistas es que no respalden una acusación constitucional en contra de un ministro de su gobierno.
La diputada Javiera Rodríguez, de la bancada republicana, sostuvo: “Me parece bien que la UDI haya realizado una reunión política para establecer ciertos lineamientos respecto de lo que está ocurriendo con el ministro Rabat y las posibles acusaciones constitucionales (...). Me parece de toda lógica que hayan tenido esta instancia y que finalmente resolvieran votar en contra de una eventual acusación”.
Rodríguez fue más allá y planteó: “Están en pleno derecho de establecer sanciones o formular críticas a los parlamentarios que terminen desoyendo esa decisión, pero eso es algo que le corresponde exclusivamente a la propia UDI”.
La diputada Paz Charpentier (Partido Republicano), de hecho, argumentó que el desorden en los partidos aliados es un impedimento para formalizar una coalición. “El concepto coalición yo no creo que solucione ninguno de los problemas que tenemos. Nosotros en republicanos es una característica nuestra la disciplina, y yo no veo una disciplina similar en los otros partidos, de manera tal que podamos compartir esa columna, sin singularizar”, dijo la mañana del jueves en radio Agricultura.