Naciones Unidas ha instado este jueves a Rusia y Japón a actuar “con moderación”, “de forma responsable” y tratando de evitar acciones que puedan provocar una escalada de tensiones tras la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a las islas del disputado archipiélago de las Kuriles.
“Se trata de una cuestión bilateral entre Estados miembros, pero animamos a todas las partes implicadas a que actúen con moderación, de forma responsable, y a que eviten cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones”, ha señalado en rueda de prensa Daniela Gross, una de las portavoces del secretario general de la ONU, António Guterres.
Ha sido este mismo jueves cuando Putin ha viajado por primera vez en persona a la isla de Iturup -Etorofu según la nomenclatura japonesa-, lo que envía un claro mensaje de Rusia acerca de la soberanía del archipiélago en un momento de tensión en el que Tokio, además de sumarse a las sanciones internacionales contra Moscú, ha venido intensificando sus maniobras militares junto a Estados Unidos en el Pacífico.
Esta visita -que ha incluido una parada en una planta de procesamiento de pescado y un encuentro con la población local- ha provocado que las autoridades niponas hayan citado al embajador ruso en Tokio, Nikolái Nozdrév, para transmitirle su malestar al respecto.
Horas antes, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, calificó de “absolutamente inaceptable” el referido viaje de Putin, aseverando que el mismo “hiere los sentimientos del pueblo japonés”.
“Los Territorios del Norte son, desde el punto de vista histórico y en virtud del Derecho Internacional, parte inherente de nuestro país”, reivindicó entonces Takaichi en una rueda de prensa improvisada en la cual advirtió que esta visita provocará un aumento de la animadversión de la sociedad japonesa hacia Rusia.
Por su parte, el Gobierno ruso ha afeado las declaraciones de la primera ministra nipona tachándolas de “sumamente indignantes e inaceptables”, a la par que ha rechazado “categóricamente”, a través de su portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, tales palabras por ser, a su juicio, “políticamente irrelevantes, ofensivas y (...) legalmente nulas”.
Fuente: La Tercera