Khristian Briones tiene 48 años y pasó más de la mitad de su vida entre el Sename, la Penitenciaría y las calles de La Pintana. Hoy es el fundador de Fundación Dimas y Aguas Dimas, una empresa social que vende bidones de agua purificada y cuyo único requisito de ingreso para trabajar es tener antecedentes penales.
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En este nuevo episodio de “Entender es todo”, el podcast original de The Clinic conducido por Kike Mujica, Khristian Briones cuenta su experiencia de reinserción social, luego de haber estado en la cárcel, en situación de calle y adicto a las drogas.
“Mi vida es muy parecida a las de los miles que están presos, tenemos muchas cosas en común. Primero me abandonó mi papá cuando tenía un año y mi mamá, por la necesidad de buscar trabajo para alimentarnos, no pudo encontrar en Santiago, encontró en otra ciudad y quedamos al cuidado de mi familia materna, mi abuelito alcohólico, mis tíos drogadictos, una familia súper pobre, mis tíos, nadie sabía leer, nadie sabía escribir. Cero estudio”.
Cuenta que muchas veces no tuvo que comer y tenía que ir a pedir a La Vega o Lo Valledor: “Era un Chile muy distinto al de hoy, antes se pasaba hambre”.
Detalla que debido a la vulnerabilidad que vivió, cayó rápidamente en drogas, consumiendo pasta base a los 14 años. Entraba y salía del Sename, cuyo ambiente solo propiciaba continuar delinquiendo, en esa época. Los padres y familiares de los menores que lo acompañaban estaban presos, y los niños buscaban llegar a lo mismo. Khristian fue a la Penitenciaria por primera vez a los 18 años.
Unos años después, conoció al padre Nicolás Vial, quien le dijo que lo buscara apenas saliera de la cárcel. Eso hizo. Luego de un par de recaídas y un paso por rehabilitación, pudo entrar a colaborar en la Fundación Paternitas, donde trabajaba Vial, ahí empezó su camino real a la reinserción.
“Yo tenía estas inquietudes, me quedó siempre grabado. ¿Por qué cuando una persona sale de la cárcel no te dan trabajo? Lo encontré algo tan tonto, tan estúpido. Veía en la tele la delincuencia, la delincuencia. Y cuando una persona quiere cambiar te cierran las puertas, algo no me cuadra”, subraya.
El rol de la reinserción
“Hoy día con la delincuencia que tenemos, necesitamos seguridad, pero también invirtamos en reinserción. La seguridad combate el delito, la prevención y la reinserción combaten la delincuencia, es muy distinto”, explica Briones.
Agrega también que “la reinserción no es solamente dar un trabajo, hay que tener apoyo psicológico, apoyo para cambiar conductas, apoyo para el mismo trabajo, hay que trabajar con la familia, porque la familia de repente es piedra”.
”Lo pienso porque viven en un contexto donde el delincuente es lo que la lleva en las poblaciones. Nosotros luchamos con todo ese contexto, lamentablemente la delincuencia ha ido ganando terreno en las poblaciones”.
Fundación y Aguas Dimas
Briones explica cómo construyó lo que hoy describe como una “escuela empresa”. Las personas que salen de la cárcel se incorporan a repartir agua en Santiago y, tras un año aproximado, son derivadas a otras empresas con las que Briones mantiene acuerdos informales. En siete años, 16 personas han pasado por el programa. Ninguna ha reincidido.
“Acá las personas adquieren un hábito laboral, la responsabilidad, disciplina, el trabajo en equipo, le entregamos valores y después de que pasa este proceso que dura más o menos un año, les consigo un trabajo en otro lugar, en otro lugar, en otra empresa, para darle el cupo a otras personas”.
Fuente: The Clinic