Autoridades de Estados Unidos e Irán arribaron este domingo a Suiza para participar en una nueva ronda de conversaciones destinadas a consolidar un acuerdo de paz duradero tras la guerra que enfrentó a ambos países durante casi cuatro meses.
Las negociaciones se desarrollarán en la localidad alpina de Bürgenstock, en un contexto marcado por las diferencias entre Washington y Teherán respecto a la situación del estratégico estrecho de Ormuz y el cumplimiento del alto el fuego en Líbano.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance llegó acompañado por la segunda dama, Usha Vance, a la base aérea de Emmen durante la madrugada, según informó su equipo. Antes de partir desde Estados Unidos, el vicepresidente manifestó su expectativa de lograr avances tanto en la cuestión nuclear iraní como en la estabilización de la situación en Líbano.
“Esperamos avanzar en el tema nuclear y también en la cuestión del alto el fuego en Líbano”, señaló Vance a periodistas, anticipando que las conversaciones podrían extenderse durante varios días.
Un proceso de paz bajo presión
El encuentro ocurre tras la firma, el pasado miércoles, de un memorando de entendimiento impulsado por Pakistán y suscrito por los presidentes Donald Trump y Masud Pezeshkian, acuerdo que estableció un cese al fuego de 60 días para facilitar un diálogo más amplio.
Sin embargo, el proceso enfrenta obstáculos. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció el sábado el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a recientes ataques israelíes en territorio libanés, aunque Estados Unidos sostuvo que el tránsito marítimo comercial continúa operando con normalidad.
Image of the arrival of the Islamic Republic of Iran’s delegation in Switzerland.@araghchi @mb_ghalibaf https://t.co/9wR9KAMkbv pic.twitter.com/5d6oYpPk3Z — Government of the Islamic Republic of Iran (@Iran_GOV) June 21, 2026
El Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que durante la jornada del sábado al menos 55 embarcaciones mercantes cruzaron el estrecho transportando más de 17 millones de barriles de petróleo hacia los mercados internacionales. Washington aseveró además que mantendrá las operaciones necesarias para garantizar la libre navegación.
Por su parte, Trump afirmó que no existirá ningún peaje para transitar por la vía marítima durante la vigencia de la tregua, aunque advirtió que Estados Unidos podría evaluar medidas futuras si las negociaciones fracasan.
El estrecho de Ormuz, eje de la disputa
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. Antes del inicio de la guerra, aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo transitaba por esta ruta marítima.
Desde Teherán, el expresidente y asesor del líder supremo iraní, Mohammad Mokhber, acusó a Washington de incumplir los primeros compromisos contemplados en el acuerdo y sostuvo que mientras estos no se materialicen plenamente, el flujo energético regional seguirá enfrentando restricciones.
Al mismo tiempo, el ministro iraní de Petróleo, Mohsen Paknejad, destacó que existen numerosas oportunidades de inversión listas para activarse si las potencias occidentales respetan el espíritu del entendimiento alcanzado.
La representación iraní en Bürgenstock está encabezada por el presidente del Parlamento y principal negociador, Mohammad Baqer Qalibaf, e incluye además al canciller Abbas Araqchi, junto a altos responsables de seguridad, del Banco Central y del sector energético.
Del lado estadounidense, además de Vance, participan los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Trump.
Pakistán, que desempeñó un papel clave como mediador durante las negociaciones previas, también está presente en Suiza con una delegación liderada por el primer ministro Shehbaz Sharif y el jefe del Ejército, mariscal Syed Asim Munir.
Persisten los enfrentamientos en Líbano
Otro de los puntos sensibles de la negociación es la situación en Líbano. Aunque el alto el fuego fue una de las condiciones para iniciar las conversaciones entre Washington y Teherán, los enfrentamientos no han cesado completamente.
Autoridades libanesas informaron que ataques israelíes provocaron la muerte de al menos 20 personas el sábado, pocas horas después de la entrada en vigor de la tregua.
Israel, en tanto, aseguró que sus acciones respondieron a ataques previos de Hezbolá, mientras que el movimiento respaldado por Irán advirtió que no permitirá que las fuerzas israelíes operen libremente en territorio libanés.
El gobierno israelí ha reiterado que no forma parte del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y que mantendrá sus tropas en las zonas que actualmente controla en el sur de Líbano. No obstante, aseguró que continuará respetando el alto el fuego mientras no enfrente amenazas directas.
Fuente: La Tercera