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Señores de The Clinic, en relación con la publicación de vuestro medio titulada: “Newsletter Poder: El senador que salva a los notarios desesperados”, firmada por Juan Diego Montalva, nos permitimos enviar el siguiente texto con la finalidad de ejercer derecho a réplica, conforme a la normativa vigente:
The Clinic ha optado nuevamente por reemplazar el rigor periodístico por la insinuación. La publicación no presenta pruebas de irregularidad alguna, pero construye deliberadamente una narrativa destinada a desacreditar personas e iniciativas legislativas mediante asociaciones, sospechas y especulaciones.
Es inaceptable que un medio de comunicación pretenda condenar públicamente a autoridades y actores institucionales sobre la base de rumores, interpretaciones interesadas y juicios de intención. El periodismo tiene el deber de informar; no de fabricar culpables ni de presentar hipótesis como si fueran hechos.
La nota no demuestra la existencia de favores indebidos, conflictos de interés ni actos ilegales. Lo que hace es sugerirlos reiteradamente para inducir una conclusión en el lector sin asumir la responsabilidad de probar aquello que insinúa. Esa práctica no fortalece el debate público; lo degrada.
Cuando un medio recurre a expresiones cargadas, caricaturas y relatos conspirativos en lugar de antecedentes verificables, abandona el terreno de la información y entra en el de la propaganda editorial. La diferencia entre una investigación seria y una operación comunicacional es precisamente la evidencia. Y en esta publicación, la evidencia brilla por su ausencia.
Invitamos a The Clinic a leer íntegramente el proyecto en discusión, revisar su contenido efectivo y escuchar las exposiciones realizadas en las comisiones donde la iniciativa ha sido debatida. Un análisis serio exige conocer los antecedentes, los fundamentos y los argumentos técnicos que han sido expuestos públicamente durante su tramitación. Asimismo, si el medio dispone de antecedentes serios, verificables y constitutivos de eventuales irregularidades, lo responsable no es insinuarlos en una columna, sino ponerlos en conocimiento de las autoridades competentes para que sean investigados conforme a derecho.
La discusión sobre la modernización del sistema notarial merece argumentos técnicos, transparencia y altura de miras. Lo que no merece es ser contaminada por artículos que sustituyen los hechos por
sospechas y la objetividad por una agenda previamente definida.
Los lectores tienen derecho a exigir algo mejor: información comprobable, contexto completo y estándares periodísticos acordes con la gravedad de las imputaciones que se sugieren. Todo lo demás es ruido.
Pedro Araya, Senador
Fuente: The Clinic