Carlos Caszely
Fue en 1981, con la euforia de la clasificación de la selección de fútbol de Chile a la copa de España 1982 (invicta y sin goles en contra) cuando al compositor Nelson Catalán le dio vida a dos temas, El hincha y Corriendo tras el balón. Pensando llegó a la conclusión de que ambas canciones debía cantarlas un jugador de fútbol, y no podía ser otro que Carlos Caszely, el “Rey del metro cuadrado”. Este aceptó y grabó ambas canciones.
Fue la primera de ellas la que se convirtió en un hit. Con un arreglo a medio camino entre el funk y el disco, los sonidos de moda de la época, la canción hablaba de un hincha que domingo por la mañana temprano al estadio se va. “Después la inmensa alegría / la barra celebrando el gol / tuvo un sueño / y en el sueño la casaca de su equipo él vistió”. En 2008, la banda Los Miserables grabó junto a él una nueva versión de El hincha en clave ska-punk, para homenajearlo.
Elías Figueroa
El mejor defensa central de todos los tiempos, tres veces el Mejor Jugador de América, también incursionó en el canto. En 1982 grabó un single coincidiendo con su participación en el Mundial de España. El disco, editado por el sello EMI Odeón Chilena, se tituló Marcha Del Mundial / Muchacha De Los Ojos Tristes. Marcha Del Mundial fue una canción promocional vinculada a la Selección de Chile para el torneo, y Figueroa participó como intérprete. La cara B era una balada romántica. Además, en 1977 compuso junto a un amigo argentino una balada original para competir en el Festival de Viña del Mar, aunque no clasificó. Es una curiosidad más en la trayectoria de “Don Elías”, quien también actuó en la teleserie La gran mentira, de TVN, y escribió su autobiografía.
Pelé
Otro gigante indiscutible es Pelé. El “Rey” del fútbol no solo conquistó tres Mundiales con Brasil; en 1977 grabó un álbum junto al maestro Sérgio Mendes titulado Pelé, una obra de bossa nova y música popular brasileña. Pelé cantó temas como Meu Mundo É uma Bola y participó activamente en la composición. Décadas más tarde, en 2014, lanzó Pelé Ginga, con colaboraciones de Gilberto Gil y otros grandes. Incluso en 2020, cerca de sus 80 años, sacó el single Acredita No Véio con Rodrigo y Gabriela. Su legado musical complementa su inmensa huella deportiva, mostrando una sensibilidad artística que trascendió el campo.
Germán “El Mono” Burgos
Ex arquero de River Plate, Racing y otros clubes, Burgos desarrolló una carrera rockera paralela en los 90 y 2000. Bajo nombres como Burgos Simpatía y luego The Garb, editó discos como Jaque al Rey con temas rockeros como Será un Rolling Stone, Perro viejo y Ruta dos. También lanzó Líneas Calientes. Su voz rasgada y actitud escénica lo convirtieron en un referente underground del rock argentino, aunque su fama mundial llegó después como asistente de Diego Simeone en el Atlético de Madrid. El Mono siempre ha dicho que es “las dos cosas”: futbolista y rockero.
Sergio Ramos
El fiero defensor español, multicampeón con el Real Madrid y la Selección española, ha dado pasos firmes en la música en los últimos años. En 2016 participó en el himno oficial de España para la Eurocopa, La Roja Baila, junto a Niña Pastori y RedOne. Posteriormente lanzó singles como Otra estrella en tu corazón con Demarco Flamenco, No me contradigas con Los Yakis, y en 2025 su debut solista Cibeles, una emotiva balada sobre su historia en el Madrid que rápidamente acumuló millones de reproducciones. Ramos ha confesado que lleva años escribiendo canciones y ve la música como una pasión sanguínea. Su estilo mezcla flamenco, pop y ritmos latinos.
Ronaldinho Gaúcho
El genio brasileño que a punta del “Látigo”, sonrisas y gambetas reinventó el fútbol, también incursionó fuertemente en la música. Ha colaborado en temas como Vamos Beber y otros hits brasileños. En años recientes lanzó material propio y en 2026 estrenó su sello discográfico Tu Música con el álbum Camisa 10, un ambicioso proyecto con decenas de artistas y 22 canciones. Ronaldinho siempre vinculó su juego alegre con la samba y el ritmo brasileño; su paso a la música era casi natural.
Julio Iglesias
No fue futbolista, pero casi. En su juventud fue portero de las categorías inferiores del Real Madrid y llegó a debutar con el primer equipo en la década de 1960. Un grave accidente de tráfico en 1963 le dejó secuelas en las piernas y truncó su sueño futbolístico, lo que lo impulsó a estudiar Derecho y, posteriormente, a descubrir su talento para el canto mientras se recuperaba. Paradójicamente, el que pudo haber sido un gran guardameta del Madrid se convirtió en una megaestrella de la música vendiendo cientos de millones de discos en todo el mundo. Su historia es el ejemplo más famoso de cómo una lesión cambió el destino de un deportista hacia el estrellato artístico.
Memphis Depay
El talentoso delantero neerlandés que ha brillado en clubes como Manchester United, Lyon, Barcelona y actualmente en Corinthians, es uno de los futbolistas más activos en la escena musical actual. Bajo su propio nombre, Memphis inició su carrera como rapero en 2017 con el freestyle LA Vibes, grabado durante unas vacaciones en California. Desde entonces ha lanzado numerosos singles, freestyles y colaboraciones que mezclan trap, hip-hop y ritmos afrobeat, como No Love, Fall Back, 2 Corinthians 5:7 y Heavy Stepper. En 2025 estrenó el EP Falando com as Favelas con fuerte influencia brasileña, incluyendo temas como Peita do Coringão. Su música refleja su personalidad extrovertida, sus raíces ghanesas y su vida entre Europa y Sudamérica, acumulando millones de reproducciones en plataformas de streaming.
Paul Gascoigne
“Gazza” -compañero del chileno Sebastián Rozental en el Glasgow Rangers- fue una de las mayores estrellas del fútbol inglés en los años 80 y 90, vivió su momento musical más famoso en 1990. Junto al grupo Lindisfarne, lanzó una versión reelaborada de Fog on the Tyne (Revisited), que alcanzó el número 2 en las listas británicas y obtuvo disco de oro. La canción -con el ritmo alegre del Madchester, muy en el estilo de bandas como Happy Mondays- se convirtió en un himno informal durante la época de la selección inglesa y el Mundial de Italia 90. Aunque no desarrolló una carrera musical prolongada, este hit quedó como una de las curiosidades más recordadas de su turbulenta vida, reflejando la enorme popularidad que Gazza tenía en Inglaterra en su mejor momento.
Alexi Lalas
Acá nos ponemos, con la dureza y rusticidad que caracterizaban a este rubicundo defensor central estadounidense, ícono de su selección, con la que disputó los Mundiales de Estados Unidos 1994 y Francia 1998. Lalas toca la guitarra desde adolescente y ha editado varios álbumes como solista —entre ellos Ginger (1998), Far From Close, Infinity Spaces, Shots, Sunshine, Look at You, Melt Away y el reciente Denim (2026)— además de discos con su banda The Gypsies, preferente en el hard rock. A diferencia de muchos compañeros, Lalas ha mantenido una carrera musical paralela constante durante décadas, incluso mientras trabajaba como directivo y comentarista.
Fuente: La Tercera