Alfredo Castro respondió a las críticas por la serie inspirada en el caso de Jorge Matute Johns y planteó que podría haber servido para reabrir la investigación. Mientras, la madre del joven acusó daño a su salud y cuestionó a la producción por lucrar con el dolor de su familia.
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El actor Alfredo Castro, protagonista de la serie “Alguien tiene que saber“, respondió a las críticas en contra de producción de Netflix inspirada en la desaparición y muerte de Jorge Matute Johns en noviembre de 1999.
El trabajo de la productora Fábula se inspira en el caso de la desaparición del universitario tras asistir a una fiesta en la extinta discoteque La Cucaracha. Tras años de búsqueda, sus restos fueron encontrados en febrero de 2004 a las orillas del río Biobío en la Ruta de la Madera. Finalmente, el caso fue cerrado seis años más tarde sin responsables.
Fue en ese contexto donde Castro, en conversación con Radio Futuro, dijo: “Yo empatizo con la madre y quiero dejar súper en claro que legalmente esa serie se puede hacer. Porque ese es el punto en que la gente está parada. Se puede hacer porque legalmente es un hecho de conmoción pública en la cual la propia familia participó en programas, hicieron recreaciones y miles de cosas con el tema“.
“Pensé, tal vez un poco ingenuamente, que la familia iba (…) a tomar esto para reabrir el caso, porque fue un caso que fue cerrado brutalmente de un día para otro”, añadió.
Junto con eso, recalcó que “entiendo el dolor de la madre, lo entiendo profundamente, pero también pensé que podía ser la oportunidad como pasó con los hermanos Menéndez en Estados Unidos (…) y el caso se reabrió. Los volvieron a encerrar de por vida, pero por lo menos se abrió. Pensé que la familia iba a pedir reabrir el juicio, volver a investigar porque la madre juró que mientras ella viviera no se iba a dejar de buscar. Yo pensé que la serie iba a servir para eso”.
Las críticas de María Teresa Johns
En conversación con el matinal Buenos Días a Todos, la madre de Jorge “Coke” Matute, María Teresa Johns, señaló que “todo lo que me están haciendo… me han dañado la salud“.
“Con esta gente, con los Larraín, nunca se acercaron a nosotros. Solamente cuando nos encontramos en la casa del cardenal. Fue el error más grande haber ido a esa reunión”, relató Johns. “Ahí le digo (a Juan de Dios Larraín) por qué no haces una serie y esperas que yo esté muerta para que las hagas y me dice que soy una cobarde. Yo no soy cobarde. Cobarde son ellos que han lucrado con mi dolor y el nombre de mi hijo“.
Con respecto al vidente que aparece en la serie, la madre de Coke fue enfática en indicar que “nunca he recibido a un clarividente. Soy una persona que cree mucho en Dios (…) Creo que es una falta de respeto grande. Pienso que han hecho cosas que no corresponden. Yo no la he visto (la serie) y las personas están indignadas”.
Fuente: The Clinic