Las abundantes lluvias del invierno permitieron que este 2026 el desierto de Atacama registrara su mayor floración en 30 años. Según las proyecciones de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el fenómeno podría alcanzar una superficie superior a 17 mil kilómetros cuadrados, equivalentes al 23% de la Región de Atacama.
El desierto florido reúne más de 200 especies nativas anuales y geófitas, una de ellas es la Cryptantha marioricardiana, variedad que no se veía en la zona desde hace más de tres décadas.
Una expedición científica realizada en octubre por la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción y por del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), permitió reencontrar una población de la planta endémica, que no se registraba en Chile desde 1993.
Desde la Universidad de Concepción señalaron que la expedición permitió identificar “una población completa” de la especie en las dunas al sur del Parque Nacional Llanos de Challe.
El proyecto fue liderado por el investigador del IEB, Ricardo Segovia, y contó con la presencia del botánico y biólogo chileno, Sebastián Teillier, quien había descrito la especie hace más de 30 años.
La casa de estudios explica que “la Cryptantha marioricardiana es una planta endémica de Chile que crece en ambientes arenosos de la costa del desierto de Atacama. Perteneciente a la familia Boraginaceae, este subarbusto ramificado, se caracteriza por sus tallos leñosos y hojas verdes, lineares y ligeramente suculentas”.
“Su distribución conocida es restringida y su desarrollo de hojas y flores podría depender de la disponibilidad de humedad, lo que hasta ahora había dificultado su detección en terreno”.
En ese sentido, el investigador Ricardo Segovia aseguró que la presencia de la especie constituye un relevante antecedente para el conocimiento de la flora de Atacama.
“Encontramos una población de varios individuos. No hemos hecho todavía el estudio de conteos específicos de individuos, pero sí se ve bastante saludable y la encontramos no tan lejos del camino, en ambientes dunares al sur del Parque Nacional Llanos de Challe”, señaló.
Con este hallazgo, el botánico explicó que
“Conocer la biodiversidad es súper importante y, en algunos casos, las poblaciones o las especies están representadas por muy pocos individuos. Por lo tanto, nuestro conocimiento de ellas es muy escaso, está restringido a lo que hemos podido ver. Y este es un caso de ellos”, indicó.
Documentar la flora nacional
El redescubrimiento de la Cryptantha marioricardiana permitirá a los investigadores ahondar en esta especie. Para ello, el Herbario CONC de la Universidad de Concepción reúne los ejemplares que permiten documentar la diversidad vegetal y orientar nuevas investigaciones.
Desde la casa de estudios señalaron que su proyecto permite digitalizar colecciones botánicas y organizar registros sobre las plantas presentes en el país.
“Como ya tenemos todo eso digitalizado y ordenado, tenemos la capacidad de hacer estudios de vacíos de información en el territorio chileno, podemos saber dónde no hay colectas botánicas, dónde los especialistas no han trabajado todavía y podemos priorizarlas como espacios que deben ser trabajados y explorados botánicamente”, señaló Segovia, quien además es académico de la universidad.