Proyecto Mercado La Bolsa. Así se denomina el proyecto de Territoria con el que busca la rehabilitación del edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago.
La iniciativa considera la inversión de US$15,5 millones y los detalles salen a la luz pública a raíz de una consulta de pertinencia ingresada este jueves al Servicio de Evaluación Ambiental. En su presentación, el titular del proyecto, Territoria SpA, señaló que la iniciativa no debe someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
En el documento, detalló que “el edificio de la Bolsa fue declarado Monumento Histórico el 30 de junio de 1981, junto con el Edificio del Club de la Unión y el del Banco de Santiago (ex Hotel Mundial), reconociendo no solo las características notables de estos edificios singulares, sino que las cualidades de un conjunto de alto valor patrimonial y urbano del Centro de Santiago. En 1989 el sector fue declarado Zona Típica en virtud de su homogeneidad, unidad formal y estilística, además de su significación urbana para la ciudad de Santiago”.
El proyecto contempla un conjunto de acciones que apuntan a la conservación, restauración y reúso adaptativo del edificio. En términos patrimoniales y espaciales, las obras buscan conservar y restaurar los elementos significativos del inmueble, recuperando aquellos espacios históricos que fueron alterados por intervenciones posteriores y eliminando los agregados que actualmente afectan la comprensión de su espacialidad original, asegurando así la conservación futura del Monumento Histórico, indican.
El edificio consta hoy de cuatro pisos, además de niveles en altillo y hoy tiene una superficie construida de 12.507 metros cuadrados, lo que incluye un subterráneo en el piso menos 1 de 70 metros cuadrados.
La intervención, que tardaría 14 meses, con inicio previsto en octubre de 2027 y un peak de 300 trabajadores, incluye la habilitación de un quinto nivel en el sector sur del edificio mediante la instalación de una “cubierta liviana contenida dentro del volumen edificado existente, permitiendo la incorporación de nuevos programas que resultan plenamente compatibles con su carácter patrimonial”. Es la única superficie nueva de relevancia, de unos 823 metros cuadrados.
Y para adecuar el inmueble a los estándares contemporáneos, “el proyecto abarca la actualización integral de todas sus instalaciones y sistemas técnicos, la incorporación de criterios de accesibilidad universal y el mejoramiento sustancial de su comportamiento ambiental y energético. Todo lo anterior tiene como propósito último revalorizar el edificio e integrarlo de manera armónica a los recorridos peatonales y espacios públicos del centro histórico”.
Detalles
En su presentación, Territoria detalló que presentó el 2 de mayo de 2025 al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) una solicitud preliminar para intervenir el edificio La Bolsa. Esta propuesta obtuvo una opinión favorable sobre su estrategia general el 16 de junio de 2025, recibiendo recomendaciones que luego fueron integradas al diseño final.
Posteriormente, el 22 de junio de 2026, se presentó la solicitud de intervención definitiva en línea con la Ley de Monumentos Nacionales. El CMN otorgó su aprobación técnica y emitió una opinión favorable al anteproyecto para habilitar un mercado urbano al interior del Monumento Histórico.
“A la fecha, el CMN se encuentra en proceso de revisión de los antecedentes adicionales acompañados, con el fin de confirmar la opinión favorable previamente otorgada y emitir la autorización definitiva de intervención del inmueble patrimonial”, acotó.
Por otra parte, “el 27 de agosto de 2026 la Dirección de Obras Municipales (DOM) de la Municipalidad de Santiago se pronunció favorablemente a la eliminación de elementos no originales agregados al edificio que implican una disminución de superficies correspondientes a altillos y losa, así como a la eliminación de tabiques no estructurales, cielos falsos no originales, parrillas y pasarelas metálicas entre otros”.
Entre los trabajos comprometidos destaca la recuperación del color natural del estuco: el hidrolavado eliminará décadas de costra negra y material particulado, revelando el tono original de la fachada y devolviendo legibilidad a sus ornamentos, molduras, pilastras y frisos. De igual manera, se restituirá la continuidad visual de las cuatro fachadas con el retiro de equipos de climatización, cableados y soportes metálicos que interrumpe la lectura limpia concebida originalmente.
Asimismo, la restauración de las carpinterías respetará el perfil y color histórico para devolver a los vanos su peso visual correcto dentro de la composición. Asimismo, se consolidarán los elementos de remate con la reposición de pizarras y ornamentos faltantes en la cúpula y el frontón de la fachada por la calle Bandera, restituyendo la silueta del inmueble en su sector más visible desde el espacio público.
Por último, el tratamiento anticorrosivo de la herrería de balcones en las cuatro fachadas aportará precisión y elegancia al detalle arquitectónico a escala peatonal.