La segunda solicitud de desafuero del senador Miguel Ángel Calisto a sido toda una odisea. Pese a que ya fue desaforado una vez como diputado por los mismos hechos del fraude al Fisco que investiga el Ministerio Público, ahora enfrenta un proceso casi idéntico pero ahora por su investidura de senador.
Los hechos son los mismos, es decir, que los pagos a su exasesora Carla Graf fueron simulados ya que la profesional, en realidad, nunca trabajó como asesora y los depósitos luego llegaban directamente donde Calisto.
Su primer desafuero fue unánime por la Corte de Coyhaique y luego esa decisión fue confirmada casi por la unanimidad del pleno de la Corte Suprema. Esa vez solo hubo dos votos en contra: el del exsupremo Diego Simpertegui y el del ministro Jean Pierre Matus.
Al terminar su periodo como diputado y ganar un nuevo fuero como senador, el asunto se enredó ya que tomó fuerza la interpretación de que el Ministerio Público debía repetir el mismo proceso.
Así fue como cuando la Fiscalía cerró el caso y presentó la acusación contra Calisto, volvió a pedir su desafuero. Como la Corte de Coyhaique ya se había pronunciado -acogiendo la solicitud de desafuero como diputado- ese pleno se inhabilitó y le pasó la causa a la Corte de Puerto Montt. Así fue como el tribunal de alzada de Los Lagos, el pasado 6 de octubre, acogió por unanimidad la solicitud de desafuero contra Calisto.
Sin embargo, la defensa del senador, representada por el abogado Nelson Salas, apeló y elevó el asunto, nuevamente, hasta el pleno de la Corte Suprema.
Incidente de recusación
La sorpresa la dio el 22 de octubre. Ese día la defensa del parlamentario ingresó a la Corte de Santiago un incidente de recusación contra 10 supremos y tres ministras suplentes del máximo tribunal.
En el escrito Calisto busca marginar de la vista de su apelación a todos los ministros que ya emitieron su opinión al votar en noviembre de 2025 a favor de su desafuero, en ese entonces como diputado.
La recusación apunta a los supremos Ricardo Blanco, Andrea Muñoz, Manuel Valderrama, Arturo Prado, Mauricio Silva, María Angélica Repetto, Leopoldo Llanos, Adelita Ravanales, María Soledad Melo, Mireya López y las ministras suplentes Eliana Quezada y Carolina Catepillán. Si bien se incluye a la exministra (s) Dobra Lusic, su solicitud es inútil ya que la magistrada jubiló.
En tanto Simpertegui, que también vio su desafuero, ya está fuera del máximo tribunal por haber sido destituido de su cargo y Matus no fue necesario recusarlo ya que el ministro hizo ver su inhabilidad.
La recusación que empuja la defensa de Calisto invoca la causal del número 10 del artículo 196 del Código Orgánico de Tribunales, es decir, “haber el juez manifestado de cualquier modo su dictamen sobre la cuestión pendiente, siempre que lo hubiere hecho con conocimiento de ella”.
Consultado al respecto, Salas explica que “el fundamento de nuestra recusación obedece exclusivamente a que los diez ministros de la Corte Suprema y los tres ministros suplentes ya se pronunciaron, hace un año, sobre el desafuero de mi representado cuando ocupaba el cargo de Diputado. En consecuencia, estimamos que existe un pronunciamiento previo sobre la misma materia y controversia que, a nuestro juicio, configura una causal legal de inhabilidad que les impide volver a conocer y resolver este asunto”.
Recusar a un ministro, sale poco más de $72 mil, por lo que para realizar su petición en su totalidad, el senador debió pagar a la corte un total de $937.963.
El recurso fue visto en la Corte de Santiago y las ministras Lidia Poza y Claudia Parra, y la abogada integrante Catalina Infante determinaron que “se declara bastante la causal de recusación” y por lo tanto se pidió notificar a todos los ministros involucrados para que “se abstengan de intervenir en la causa respectiva mientras no se resuelva este incidente”. Junto con eso se pidió que los magistrados despachen informe en un plazo de tres días.
En caso de que el incidente sea acogido, la Suprema deberá convocar a un pleno no inhabilitado. Esta instancia podría estar integrada por las ministras Gloria Ana Chevesich, María Cristina Gajardo, Jessica González y Marisol Rojas y los ministros Omar Astudillo, Gonzalo Ruz, Jorge Zepeda y Dinko Franulic. Dado que el quórum para sesionar es de al menos 11 supremos, se podría completar el resto que falta con tres ministros suplentes o tres magistrados de la Corte de Santiago.