Con la presencia de familiares del expresidente Sebastián Piñera, exautoridades de su gobierno, autoridades comunales y vecinos de Santiago, este lunes se realizó la ceremonia de develación de la placa que oficializa el nombre de Sebastián Piñera Echenique para el Centro Comunitario ubicado en Herrera 360, recinto que funciona desde agosto de 2025.
La ceremonia fue encabezada por el alcalde de la Municipalidad de Santiago, Mario Desbordes, y contó con la participación de la ex primera dama Cecilia Morel y la vicepresidenta de la Fundación Presidente Sebastián Piñera, Magdalena Piñera Morel.
Durante la actividad, Según detalló, el municipio destinó más de $60 millones a su recuperación y puesta en funcionamiento.
“Decidimos darle vida, pero además darle vida para trabajar para los niños”, señaló el alcalde, quien agradeció al Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil (COSOC) y al Concejo Municipal por aprobar el cambio de nombre. Asimismo, sostuvo que los programas que se desarrollan en el recinto se relacionan con la impronta del exmandatario durante sus dos gobiernos.
Por su parte, Cecilia Morel agradeció el reconocimiento y destacó que el centro representa los principios y políticas impulsados por su marido en favor de la infancia. Entre ellos, mencionó la extensión del posnatal a seis meses y los acuerdos transversales promovidos durante su segundo mandato para avanzar en políticas públicas destinadas a niños, niñas y adolescentes.
“”, afirmó la ex primera dama, quien también valoró el trabajo de los equipos que dan vida al recinto y acompañan a los niños y jóvenes que participan en sus actividades.
En tanto, Magdalena Piñera Morel destacó la trayectoria de servicio público del expresidente y la importancia de las políticas orientadas a la primera infancia para reducir las desigualdades y ampliar las oportunidades. En esa línea, sostuvo que es durante los primeros años de vida cuando se pueden marcar las mayores diferencias en el desarrollo de niños y niñas.
El edificio, construido en 1886 como sede de la antigua Escuela Normal de Preceptoras de Chile, fue declarado Monumento Histórico en 1981. A lo largo de su historia albergó distintas instituciones y servicios, hasta su recuperación por parte del municipio para convertirlo en un espacio comunitario enfocado en el desarrollo y bienestar de la infancia.