La primera jornada de discusión en la Comisión Mixta de Presupuestos tenía una pelea de fondo este lunes.
Los integrantes de la instancia que preside el senador Javier Macaya (UDI) acordaron en forma excepcional invitar a exponer a la contralora general de la República, Dorothy Pérez, quien venía levantando una sentida queja por las restricciones presupuestarias adoptadas por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en la actual propuesta legislativa.
Esta inusual tensión entre la Contraloría y Hacienda escaló adicionalmente por los reparos que había puesto Pérez a la promulgación de la megarreforma de reactivación económica y de reconstrucción. Si bien la autoridad administrativa finalmente tomó razón del decreto promulgatorio con alcances, según admiten en el Gobierno y en el Congreso, ese tema estuvo a un paso de terminar “con la sangre en el río”. Aunque el tema finalmente no escaló, en el oficialismo, algunos advertían que esto pudo terminar en conflicto mayor con acusaciones constitucionales de por medio.
Conversación
Sin embargo, a pesar de las tensiones previas, sorpresivamente, la contralora reveló que el viernes conversó telefónicamente con Quiroz para tratar de encontrar una salida al reclamo presupuestario de su institución. Ese contacto también fue confirmado por el propio titular de Hacienda, quien usó la palabra minutos después en la Comisión Mixta.
Para evitar prolongar las tensiones, (especialmente para reasignar recursos destinados a viáticos y horas extras) y a estudiar un mecanismo para que la entidad fiscalizadora pueda mantener un control preventivo sobre contratos de Obras Públicas, que el proyecto de Ley de Presupuestos (en su Artículo 50) pretendía eximir cuando el trato directo o la licitación privada no superaran las 30 mil UTM ($2.164 millones), o cuando no se sobrepasaran las 75.000 UTM ($5.411 millones), en el caso de las licitaciones públicas.
En su intervención, Señaló que, para que “nuestros fiscalizadores, por ejemplo, vayan a terreno a ver las aduanas, pongo el ejemplo de aduana porque es un servicio dependiente del Ministerio de Hacienda”, deben usar dineros de viáticos. El problema es que “a medida que va pasando el año esos recursos se van agotando para cualquiera de las fiscalizaciones que se realizan”. Ante ese escenario, habitualmente la Contraloría solventaba esos fondos con el ítem de “horas extras”.
Con la propuesta de Quiroz, la Contraloría estaba obligada a pedir una autorización a la Dirección de Presupuestos para dar otro uso a los dineros previstos, que “por tantas décadas la Contraloría los ha traspasado autónomamente”.
“Hemos despachado varios oficios en distintos momentos, haciendo presente la necesidad de tener atención con la autonomía constitucional de los órganos autónomos, no solo de la Contraloría General”, dijo Pérez,
Ante esa queja coordinada de estas entidades —de hecho, la misma contralora participó de un almuerzo con el fiscal nacional, Ángel Valencia, y la presidenta del Servel, Pamela Figueroa, para trabajar mancomunadamente su molestia con Quiroz—, Pérez reveló que en la última semana, el viernes, “nosotros ya tuvimos una conversación más de detalle con el ministro de Hacienda, quien tomó el compromiso de revisar estas dos cuestiones que yo acabo de plantear” (la autonomía y el control a las licitaciones de OO.PP).
“Sin embargo, ante la invitación del Congreso, yo no me podía restar y venir a exponer este punto porque es importante para el país, más allá de cuál sea el gobierno de turno en este momento o en el futuro, que este tipo de elementos queden sobre la mesa. La autonomía de los órganos autónomos constitucionales es relevante para nuestra democracia y nosotros entonces quisimos igualmente venir, a pesar de que el Ministerio de Hacienda había hecho ver de que iban a hacer ajustes en esta materia”, expresó Pérez ante los parlamentarios, dejando entrever hipotéticamente una administración presidencial podría perfectamente bloquear fiscalizaciones por la vía de negar reasignaciones presupuestarias.
La contralora dijo que le parecía importante dejar “constancia” de este acercamiento, considerando que
Al usar la palabra, Quiroz ratificó esta apertura. “Aquí hay un encuentro entre dos bienes. Un bien es el que buscamos con el Ministerio de Hacienda, que es el control de los recursos y ”.
No obstante, recalcó que todo los servicios deben “estar sujetos a lo que es el control presupuestario. Ese es un bien. Ahora, entendemos que también hay otro bien, que es el que nos ha hecho ver la contralora”.
“Habiendo conversado con la contralora de este asunto, hemos determinado acceder al cambiar la glosa y sustituirla por una que satisface los planteamientos que hizo la contralora, pero dejando claro que tenemos siempre en mente, tal vez el día de mañana, ver cómo coincidir mejor estos dos objetivos”, añadió el jefe económico.