Una tragedia griega parece el fútbol chileno. Durante la mañana de este 28 de octubre, la Muni de Peñalolén ordenó clausurar la sede de la ANFP, ubicada en Quilín 5635, tras detectar una serie de incumplimientos administrativos, entre ellos una deuda que asciende a $172 millones. Pablo Milad, timonel del máximo ente del balompié nacional, salió a defenderse.
Cabe destacar que el alcalde Miguel Concha explicó que la ANFP lleva 16 años sin contar con la patente comercial correspondiente. A esto se suma que el edificio no tiene recepción definitiva municipal, lo que constituye una infracción a la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
El jefe comunal cuestionó que una institución con los recursos de la ANFP mantenga estas irregularidades y defendió la medida como parte del cumplimiento de la normativa.
De esta manera, el municipio dispuso la notificación formal y el retiro de las personas presentes en el recinto, que no podrá seguir funcionando mientras se mantenga la clausura.
En conversación con los medios de comunicación, y visiblemente molesto, Milad sostuvo, según recogió 24 Horas, que “yo le dije al alcalde (Miguel Concha) que subiera a conversar primero, porque vienen a ejecutar algo sin aviso”.
Catalogó el hecho como “una persecución directa” y “totalmente ilegal”, argumentando que el recinto no tiene carácter comercial.
Además, enfatizó que tomarán acciones legales y presentarán un recurso de protección.
“Le faltó decencia al alcalde para decir ‘oye, tienen un plazo máximo de tal fecha para que ustedes regularicen esta situación’”, cerró en su descargo.