El exdelantero de Universidad de Chile, Rodrigo Goldberg prestó declaración el 21 de octubre las 10 de la mañana ante la Fiscalía por el caso Sartor.
El comentarista deportivo de Radio Cooperativa y el canal TNT Sports hizo un por menorizado relato de su periodo en el que fue director de Azul Azul, que comenzó en mayo de 2019 y que culminó en mayo de 2021. El también ingeniero civil industrial contó que dejó el directorio luego que el empresario Carlos Heller vendiera su participación de 63% en la concesionaria. “Salieron los directores y entraron los de Sartor” dijo. Goldberg y el ex portero Sergio Vargas ejercían hasta entonces, además, como directores deportivos del club.
Goldberg contó que al llegar al directorio en 2019 se dio cuenta que “la fuga de plata era descomunal” y “sin ningún tipo de parámetro objetivo”. Esto en alusión a los millonarios cobros por comisión que hacían representantes de jugadores. Ejemplo de ello -dijo- es lo ocurrido con Gonzalo Jara, que llega a jugar a la U y “apareció un representante que cobró US$ 200.000 de comisión y así sucesivamente”.
De hecho, recuerdo el caso de Civelli, que no queríamos traerlo, pero ante la insistencia y la amenazada de renuncia de Sampaoli, lo trajeron”, explicó.
A partir de ese momento, tuvo como misión reducir los costos del club, pero se enfrentó a la oposición de los representantes de los jugadores. Recuerda que “el plantel, más la operación, representaban aproximadamente un 70% de los costos de toda la empresa y hoy debe ser un poco menos”.
“Entonces hicimos una tabla en la cual le pagábamos un sueldo de jugador por comisión o el 5% de la operación total. Nosotros el año 2019 pagamos sino mal recuerdo 1 millón doscientos mil dólares en comisiones. Justo el año después pagamos 90 mil dólares. , aseguró.
“Nos estaban cagando”
Golberg sostuvo que el 2020 por la pandemia incluso bajaron en 20% el sueldo de los miembros del directorio para no tener que despedir a nadie. “Ese año salimos con un presupuesto de 400 mil dólares, salimos terceros y ahí, a fines del año 2020, octubre más o menos, aparece la primera oferta que sabíamos que le ofrecieron a Carlos (Heller)”, añadió.
“Un día me llama José Luis Navarrete, de que Carlos quería completar el directorio y quiere que entre Cristian Aubert, yo le dije que no lo conocia pero que tenía las mejores referencias de él. Llega y era muy ejecutivo, conocia a la U, y aparece la primera oferta de Sartor, que es rechazada por Carlos, porque tenía miedo de que estuviera detrás algún representante. Luego llega la segunda y era de los mismos Sartor”, sostuvo.
“Entre medio Cristian se designa presidente. José Luis Navarrete sale. Cristian Aubert también aguachó a Ignacio Asenjo. Empezamos a notar cuestionamientos. Nosotros, por ejemplo, trajimos a Montillo, y tuvimos que ingeniarnos una forma de financiamiento, y Aubert nos cuestionó los ingresos y de ahí nos empezó a hacer la cruz”, explicó.
“En los dos años que estuvimos a cargo con Sergio (Vargas) no compramos jugadores ni de Felicevich ni de Huachipato”, añadió.
En su declaración, Goldberg relató que durante las negociaciones para conformar el plantel, la comisión de fútbol había decidido contratar a Ramón Arias, pero Aubert se opuso e insistió en fichar a Branco Ampuero, argumentando supuestos malos resultados en los exámenes médicos de Arias. Debido a esta controversia, el proceso de contratación se retrasó entre dos y tres semanas. Al pedir una actualización de los costos después de ese tiempo, Goldberg notó que los precios solicitados por Ampuero se habían disparado de forma injustificada.
Frente a esta abrupta alza de valores, el ex directivo se molestó y envió un correo electrónico a la dirigencia reclamando que “nos estaban cagando y que ellos lucraban con esto”. Aunque posteriormente pidió disculpas por el tono de sus palabras, aclaró que mantenía su postura sobre el fondo de la queja. Días después, a raíz de este mismo mensaje, relató que tuvo un desencuentro en las instalaciones del club con Ignacio Asenjo, oportunidad en la que le reiteró el reclamo en persona.
Lo que vino tras su salida
“Yo salí de la U y me reclui en mi casa, unos 3 o 4 meses, con depresión. No quise saber nada hasta casi fines de año. Y ahi empecé a meterme de nuevo y empiezo a enterarme de cosas. En 2021 cuando la U peleaba el descenso supe que cuando nos fuimos la U se reforzó con tres jugadores de Felicevich. Al año siguiente empiezan a entrar de Huachipato”, agregó.
“Recuerdo también el caso del arquero Parra, donde hay una situación a lo menos irregular, la U estaba viendo dos arqueros en 2022, habia un candidato Leandro Cañete y Parra. Cañete estaba listo, pero contrataron a Parra que venía de Huachipato. Yo creo y estoy convencido de que Victoriano Cerda estuvo metido en esto, porque él y Marcelo Pesce tuvieron manga ancha para meter jugadores en la U a destajo, con el consentimiento de Aubert.
Tiempo después “nos enteramos de que era imposible que Aubert no supiera quienes eran los que estaban comprando la U, porque estaban los Larrain Mery y entiendo que una de las hijas de Larraín es compañiera de colegio de las hijas de Aubert y otro de los Larraín fue gerente de Petrobras, que era auspiciador de la U.
“A Michael Clark lo conozco porque me invitó a su oficina el año pasado junto a Cecilia Pérez, al CDA, conversamos y me pregunta por qué yo digo que Victoriano está metido y me dice que yo estaba equivocado, que Victoriano no tiene nada que ver acá. Yo le dije que yo entiendo, pero que la evidencia dice otra cosa”, agregó.
“A mí siempre me ha sorprendido mucho de todo este caso es que de las personas que más han lucrado con esto que son Victoriano Cerda y Aubert estén libres de polvo y paja. Es una locura los sueldos que estaban pagando, son números que no dan por ninguna parte. Entiendo que es una industria privada, pero conociendo como funciona yo creo que es a lo menos cuestionable. En el caso de los jugadores de Huachipato no me cabe la menor duda de que están metidos. Entiendo que para sacar al entrenador Alvarez hubo que pagarle al club, lo que nunca había pasado”, concluyó.