Ante las altas temperaturas que se prevén para el verano producto del fenómeno del Niño, las empresas que podrían ser más afectadas por incendios forestales en la zona centro-sur del país ya comenzaron a preparar sus planes de contingencia.
Es así como las compañías forestales asociadas a la Corporación Chilena de la Madera (Corma), destinarán cerca de US$130 millones a prevención, detección y combate de incendios durante la temporada 2026-2027.
La inversión, que es similar a la de la temporada anterior y se ha triplicado desde 2017, permitirá, según el gremio, desplegar cerca de 4 mil personas, junto con recursos terrestres, aéreos y tecnológicos.
En el detalle el operativo considera 56 aeronaves distribuidas entre 29 aviones y 27 helicópteros, las que podrán operar desde 25 pistas privadas, además de 395 brigadas, 57 camiones aljibe y seis centrales de operaciones. En tanto, para la detección temprana y el monitoreo, las empresas dispondrán de 250 cámaras de vigilancia, tres satélites, 14 torres de observación y cuatro drones.
Junto con este despliegue, Corma ha propuesto a las autoridades cinco medidas preventivas para los días de mayor riesgo de incendios, que consideran patrullajes climáticos, cortes eléctricos focalizados, restricción temporal de actividades de riesgo, control de accesos y facilidades para desplazar maquinaria de emergencia.
El presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, destacó el esfuerzo privado, pero advirtió que toda capacidad de respuesta tiene un límite. “Debemos entender que, cuando un incendio alcanza grandes dimensiones bajo condiciones climáticas extremas, incluso los mayores recursos pueden resultar insuficientes”, señaló.
Eléctricas
Y en este contexto las distribuidoras eléctricas también ya comienzan a anticiparce. Enel Distribución, la principal empresa del sector en el país, ya activó en su zona de concesión en la Región Metropolitana un plan preventivo con una primera etapa entre septiembre y noviembre que contempla: inspección con drones de 510 kilómetros de red, poda y/o tala de cerca de 22.000 árboles en zonas de riesgo, 100 nuevos equipos de telecontrol y obras de reforzamiento de infraestructura.
Además, dijo la empresa, entre diciembre y febrero de 2027 seguirá el monitoreo, el mantenimiento preventivo y la gestión de la red ante pronósticos de altas temperaturas.
“Nos anticipamos a un verano con temperaturas superiores a la media. Por eso, ya estamos ejecutando medidas que combinan inspección tecnológica, manejo de vegetación y más automatización de la red para detectar riesgos a tiempo, intervenir puntos específicos y recuperar el suministro con mayor rapidez ante una incidencia”, señaló Pablo Palma, responsable técnico de Enel Distribución.
CGE
Por su parte CGE, que tiene más de 3,4 millones de clientes en 12 regiones del país, desde Arica y Parinacota hasta La Araucanía. también avanza en su plan de mantenimiento preventivo para la temporada de verano 2026-2027.
La compañía señaló que realizará casi 100 mil actividades en terreno, entre inspección de postes, infraestructura y redes y despejará 600 kilómetros lineales de vegetación.
Víctor Balbontín, director de Operaciones de CGE, sostuvo que “el Plan Verano CGE se enmarca en una estrategia anual de prevención, donde en la época estival, debido al aumento de temperaturas y del incremento de la demanda eléctrica en ciertas zonas, la compañía busca minimizar las interrupciones de suministro; tener una mayor coordinación con las autoridades y una atención más rápida de las emergencias en caso de que ocurran. A esto se suman las condiciones climáticas que se están anticipando particularmente para este verano, con olas de calor y posibles temperaturas extremas en algunas zonas”.
Entre las principales actividades que se están realizando se encuentra la revisión de 87.600 postes para detectar posibles hallazgos en nuestras redes. De ellos, 26.600 se encuentran en la región del Maule; 25.100 en O’Higgins; 8.700 en La Araucanía; 7.500 en Coquimbo, 6.200 en Biobío, 5.600 en la zona Metropolitana, 5.200 en Ñuble y 2.700 en la región de Valparaíso.
El despeje de vegetación cercana a las líneas eléctricas es una de las tareas que requieren mayor despliegue de personal y recursos y para esta temporada se realizarán labores de poda y tala en 600 kilómetros lineales, precisó la compañía.
Durante el proceso, la compañía dijo que ha detectado más de 27 mil puntos donde existían árboles de gran tamaño, fuera de la franja de seguridad, y con posibilidad de proyección de caída sobre las redes eléctricas, por lo que se enviaron cartas a los propietarios de los predios para que se encarguen de su mantenimiento. “Es importante que los dueños de estos árboles se hagan cargo de la poda, y en caso de ser necesario, de la tala de estos individuos arbóreos, ya que su eventual caída sobre las redes eléctricas es uno de los principales riesgos que podemos tener durante este verano”, indicó Balbontín.
Chilquinta
Por su parte Chilquinta, la principal distribuidora eléctrica de la región de Valparaíso, que además opera en algunas zonas del Maule y el Biobío, también ya está implementando su Plan de Altas Temperaturas para la temporada primavera-verano, con acciones preventivas que se extenderán hasta marzo-abril.
La compañía dijo que este año reforzó la focalización de sus recursos en los sectores de mayor riesgo, utilizando un análisis multicriterio que considera variables técnicas y eléctricas, información oficial sobre densidad y tipos de vegetación, áreas protegidas, antecedentes de eventos forestales de 2024 y 2025 e informes de mitigación de riesgos elaborados por Conaf.
“El objetivo es anticiparse a los riesgos y concentrar los recursos en las zonas más críticas, especialmente considerando que el arbolado y la vegetación son uno de los principales factores que pueden afectar la continuidad del suministro durante episodios de altas temperaturas, viento u otras condiciones meteorológicas”, señaló la empresa.
Precisó que entre las medidas está el uso de drones y cámaras 360° para inspeccionar sectores de interés así como el monitoreo meteorológico, que permiten activar acciones como inhibir reconexiones automáticas de determinados equipos y reforzar la dotación destinada a inspecciones y respuesta en terreno.
La compañía indicó que también cuenta con tecnologías de protección de la red. Entre ellas está la implementación de la función 46-BC, que permite desenergizar líneas de media tensión en fracciones de milisegundo ante determinadas fallas y condiciones específicas, reduciendo el riesgo asociado a líneas eléctricas cortadas que puedan entrar en contacto con el suelo.
En paralelo, Chilquinta indicó que está reforzando el trabajo preventivo con autoridades, municipios y organismos públicos y se están solicitando reuniones con autoridades regionales y provinciales para presentar el Plan de Altas Temperaturas y fortalecer la coordinación territorial.
“Un foco especial está puesto en las Delegaciones Presidenciales Provinciales, con el objetivo de generar, junto a ellas, mesas técnicas con los equipos municipales vinculados a gestión de riesgos y emergencias. La idea es trabajar anticipadamente sobre los sectores críticos, coordinar labores de poda y manejo de vegetación y establecer claramente las responsabilidades que corresponden a cada actor”, dijo la empresa.
La lógica, indicó, es pasar de una respuesta reactiva a una prevención coordinada. agregando que la red eléctrica puede convivir con el arbolado, pero que es fundamental que éste se encuentre en buenas condiciones y que cada propietario o administrador se haga cargo de las medidas que correspondan.