Wall Street vive una jornada de fuertes pérdidas este jueves, apenas un día después de celebrar los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos en la que los demócrtatas se quedaron con las dos cámaras.
Y es el Nasdaq el que acapara todas las miradas. Claro porque el índice tecnológico sufre una contracción de 5,22% aunque más temprano el desplome llegó al 6%, acelerando la salida de los inversionistas de las acciones del sector.
Las acciones tecnológicas, pero particularmente aquellas ligadas a la inteligencia artificial son las que lideran el desplome.
Con este resultado, el Nasdaq entra en fase de corrección, lo que se entiende como una caída de entre 10% y el 20% desde su máximo reciente.
La caída se extiende al resto del mercado. El S&P 500 retrocede 2,8%, mientras que el Dow Jones pierde 1.153 puntos, equivalentes a 2,2%, con lo que borra la mayor parte del avance del miércoles.
Las alzas de papeles como Chevron y Johnson & Johnson no alcanzan a compensar la ola de ventas en el sector tecnológico dentro del índice de 30 acciones.
El contraste con la sesión anterior es marcado. El miércoles, el Dow subió más de 1.500 puntos y anotó su mejor jornada desde abril de 2025, tras un triunfo contundente de los demócratas.
El S&P 500 y el Nasdaq también avanzaron más de 1% cada uno.
Temor por los data centers
Con todo, ese día los títulos ligados a la IA ya mostraban presión a la baja, mientras subían las acciones más sensibles al ciclo económico.
Las acciones IA vinculadas especialmente a la industria de chips y las asociadas a data centers, caen por segundo día consecutivo. En esa línea los inversionistas temen que el control demócrata de ambas cámaras del Congreso, sumado a sus victorias en elecciones clave de gobernadores, se traduzca en una desaceleración de la construcción de data centers.
Ignacio Mieres, head of research de XTB, dijo que parte de este movimiento responde a un componente mecánico del mercado.
“Antes de las elecciones, los inversionistas habían acumulado importantes coberturas ante la incertidumbre política, cuyo desarme contribuyó al repunte inicial. Sin embargo, una vez agotado ese impulso, la atención vuelve a los fundamentos, donde los resultados de Qualcomm y Arm no lograron mejorar las perspectivas del sector”, dijo el experto.
Los fabricantes de chips Broadcom y Nvidia retroceden 6% cada uno, al igual que la firma de software Oracle. Qualcomm, en tanto, se hunde 11%: aunque sus resultados superaron las estimaciones, entregó una proyección de ganancias más débil de lo esperado.
El ETF iShares Semiconductor (SOXX) llegó a caer 11% durante la sesión, lo que, de mantenerse, sería su peor día desde el estallido del Covid-19 en marzo de 2020.
Las acciones de las compañías neocloud también retroceden. CoreWeave pierde 9%, Nebius cae 13% e Iren se desploma 14%, en medio de la preocupación por una reacción adversa contra la industria a la luz de los resultados electorales en varios estados.
Los inversionistas están “haciéndose a un lado hasta tener una mejor idea de las implicancias de las elecciones de medio término, en particular en torno al ciclo de inversión de capital en IA, que es el mayor impulso económico que hemos tenido a nuestro favor en los últimos, digamos, tres años”, dijo a CNBC Tim Holland, director de inversiones de Orion.
“Se trata del tono y del discurso del partido al que le fue muy bien, increíblemente bien, a nivel federal y a nivel estatal”, agregó.