Yandel abrió su presentación con Puño de Tito, acompañado por violines y una potente banda en escena que dio forma a una propuesta sinfónica con la que llevó el reggaetón a la quinta noche del Festival de Viña 2026.
El perreo se apoderó de la Quinta Vergara con una seguidilla de clásicos que popularizó junto a Wisin, cuando ambos conformaban una de las duplas más influyentes de los años en que el género conquistó Chile. Sonaron Dime por qué, Besos mojados y Mayor que yo, además de un repaso por sus éxitos como solista.
Los arreglos orquestales aportaron un nuevo aire a su repertorio y encendieron al público, que respondió con baile y coros a este experimento sinfónico con el que Yandel selló la penúltima jornada del certamen.
El artista también sumó invitados al espectáculo. Para interpretar Plakito convocó a su hermano Gadiel, pero no fue el único familiar en acompañarlo: su hijo, Soür Beat, subió al escenario para cantar Everyday.
Además, hizo un guiño a la escena urbana local. “Aquí yo quiero saber qué artista chileno es duro, es fuerte en la música urbana”, lanzó. El público gritó el nombre de Pablo Chill-E, presente en el palco. “Mis respetos, papi”, respondió el puertorriqueño, dedicándole palabras al actual integrante del jurado.
La sorpresa final vino de la mano de otro exponente nacional: Kidd Voodoo apareció en la Quinta para interpretar Me mareo, desatando los aplausos de quienes resistieron hasta la madrugada.
Tras cerca de una hora de show, los animadores regresaron para entregarle la Gaviota de Plata y la de Oro. “Muchas gracias, muy feliz, muy contento. Gracias por hacer este sueño realidad”, expresó el cantante.
Así se cerró la quinta noche del Festival de Viña del Mar: una verdadera fiesta de reggaetón en clave orquestal que dejó a la Quinta Vergara bailando.
Fuente: La Tercera