A través de TikTok, Instagram y en varias plataformas, influencers y usuarios están optando por nuevas tecnologías de cuidado de piel, en este caso, las terapias de luz roja. Mientras este tratamiento sigue ganando interés, expertas aseguran que, "no es cualquier máscara la que sirve, solo algunas tienen harta evidencia que funcionan".
Por Agustina Carroza
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Una nueva tendencia a nivel mundial ocupa las redes sociales y se trata de un nuevo producto de belleza. Distintas personas y gurús de belleza comparten con entusiasmo los beneficios de la terapia con luz roja, la cual se presenta como una herramienta de longevidad cada vez más popular. Sobre este producto se dice que ayuda a mejorar la salud de la piel y el cabello, potenciar la vitalidad celular y revertir los signos del envejecimiento.
UCLA Health comparte los beneficios que puede traer este tratamiento no invasivo en el que se utiliza luz infrarroja cercana para afectar las células y sistemas del cuerpo. La recomendación es usarla de forma constante para obtener los mejores resultados, pero los estudios sobre sus efectos son limitados y no se tiene un mayor conocimiento sobre sus efectos a largo plazo.
De todas maneras, los expertos mencionan algunas ventajas, una de estas la reducción de los signos del envejecimiento ya que este tipo de luz puede tratar manchas oscuras, descoloramiento, líneas finas y arrugas y piel flácida.
Otro de los efectos que se mencionan es que fomenta el crecimiento del cabello, minimiza el acné al disminuir la secreción de aceite de la piel y mejora las lesiones provocadas por este.
El efecto de la terapia con luz roja en la piel
La doctora Francisca Daza, dermatóloga de la Clínica Alemana y la Clínica Opia, explica los beneficios de este tipo de terapia. “La luz roja aumenta la producción de ATP -la energía que produce la célula-, aumenta síntesis de factores de crecimiento y ayuda a reducir el estrés oxidativo de las células, entonces mejora la proliferación epidérmica”
El efecto que genera es de una piel más luminosa, al igual que mejora la actividad de las mitocondrias, lo que hace que la piel se regenere mejor y se rejuvenezca. La doctora menciona también que esta luz ayuda a la disminución de la fragmentación del colágeno aumentando la fabricación de este, entonces da la sensación de una piel más firme y más elástica.
De todas formas, la doctora reconoce que “hay luces y luces” por lo que la calidad del producto es esencial. “No es cualquier máscara la que sirve, solo algunas tienen harta evidencia que funcionan y hay que usarlas por el tiempo que se recomienda, generalmente todos los días por lo menos 15 minutos”.
Por lo mismo dice que las máscaras que son efectivas están certificadas y suelen ser caras. La especialista menciona como ejemplo la marca Omnilux y Theraskin.
Aunque se trate de una luz que no es invasiva, Daza recomienda la luz infrarroja y roja para las personas mayores de 35, “para alguien que tenga ganas de hacer un tratamiento extra para estimular el colágeno y dar más energía a la piel”. Lo que no reemplaza el uso de un skincare diario y de otros tratamientos complementarios.
Por más inofensiva que sea la luz, la doctora Daza comenta que en pieles claras no existe una mayor contraindicación, pero cuando en piel es muy oscura o cuando son fototipos muy altos, estas tecnologías pueden inducir la pigmentación de la piel.
Expertas recomiendan productos de luces LED certificados
Sobre los efectos en la piel, la doctora y dermatóloga de la Clínica Alemana, Patricia Atp, considera que el efecto de las mascarillas LED “es bien modesto”. Aunque reconoce que existe un factor antiinflamatorio, y otro tipo de luz -como la azul- puede beneficiar a pacientes con acné, rosácea o que tienen la piel más irritada, destaca que en los casos de pacientes con patologías es mejor consultar a un profesional porque suelen necesitar un tratamiento complementario.
Además, la experta explica que no cualquier luz roja es terapéutica. “Para que funcione, debe tener una longitud de onda específica y una dosis adecuada de energía. La fotobiomodulación se basa en parámetros físicos medibles, no solo en el color visible. Por eso es importante usar equipos médicos certificados”, agrega.
De todas formas, desde el Instituto de Salud Pública (ISP) confirman que en el caso de una máscara de terapia de luz roja “corresponde a un dispositivo médico que actualmente no está sometido a exigencia de verificación de la conformidad ni registro sanitario en nuestro país”.
Asimismo, desde el ISP aseguran que aunque la normativa vigente no permite abarcar de manera integral el amplio universo de dispositivos médicos utilizados por la población, “valoran los avances de la Ley de Modernización del Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS), ya que permitirá contar con herramientas modernas para actualizar la regulación de dispositivos médicos en beneficio de la seguridad de los pacientes y el fortalecimiento del sistema de salud”:
Fuente: The Clinic