Con la intención de frenar la demanda, Bruselas envió una carta a los Estados de la UE para que promuevan medidas de ahorro en combustible como por ejemplo, limitar la velocidad en las autopistas en al menos 10 km/h, ampliar el teletrabajo, sistemas de tráfico alterno en las principales ciudades y reducir vuelos de negocios.
Por Agustina Carroza
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Frente a la crisis energética mundial que provocó la guerra de Oriente Próximo y el alza del petróleo, la Comisión Europea ha hecho un llamado a los Estados miembros que implementen “la promoción de medidas de ahorro” de combustible y que eviten las que pueden impulsar su consumo.
Dan Jorgensen, comisario europeo de Energía, ha enviado una carta a los países pertenecientes de la Unión Europea en la que se pide a los ministros de Energía que informen sobre la capacidad actual del mercado en sus respectivos países y propongan medidas prácticas para frenar la demanda.
La autoridad europea sugiere considerar acciones voluntarias de reducción de la demanda, con especial foco al sector del transporte. En detalle, se refiere a las prácticas incluidas en el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés), que recomienda reducir los límites de velocidad en las autopistas en al menos 10 km/h, ampliar el teletrabajo, implementar sistemas de tráfico alterno en las principales ciudades y reducir los vuelos de negocios.
Las peticiones que hace Europa en su carta y el llamado a la coordinación entre los países
Las solicitudes que hace en su carta no está motivada por el temor a la escasez de combustible sino que, por reducir el consumo. La intención es contener la demanda y aliviar la presión sobre los mercados, que se han visto tensionados tras el cierre del estrecho de Ormuz.
En esta línea, Jorgensen llama a evitar medidas que puedan estimular el consumo. Dentro de estas se incluye la reducción de impuestos sobre los hidrocarburos, ya que precios más bajos tienden a incentivar el consumo.
Según informa El País, tanto el comisario de Energía como la presidenta del organismo de Europa, Ursula von der Leyen, han reiterado desde el inicio del conflicto que la fiscalidad energética puede diseñarse para incentivar la electrificación y desalentar el uso de combustibles fósiles. A pesar de esto, varios países –como España, Portugal o Grecia– han optado por aplicar rebajas generalizadas a los impuestos de gasolinas y gasóleos.
Otro de los planteamientos de Bruselas es limitar la “libre circulación de productos petrolíferos” y desincentivar la actividad de las refinerías dentro de la Unión Europea. En su carta, Jorgensen también subraya la importancia de considerar los posibles efectos transfronterizos de las medidas nacionales y de coordinarse con los países vecinos.
Cabe recordar que hace más de una semana los líderes de la UE pidieron a la Comisión Europea que propusiera distintas opciones para que los Estados pudieran actuar de forma coordinada frente a la crisis. Sin embargo, varios países ya han implementado medidas por su cuenta, muchas de las cuales no parecen alinearse con las directrices que han transmitido los portavoces y responsables del Ejecutivo comunitario.
Fuente: The Clinic