Romina Pistolas repasa el éxito de su primer libro, “Carmen”, y además presenta su nueva publicación, “Mi año de sexo y relajación”, donde vuelve a explorar sus experiencias personales desde una mirada más íntima y reflexiva.
Compartir
Cinco años después del éxito de su primer libro, la escritora chilena Romina Pistolas vuelve a la escena literaria con “Mi año de sexo y relajación”, una obra que continúa explorando su vida en Australia, el trabajo nocturno como stripper y las relaciones afectivas que marcaron ese período. La autora, que vivió 14 años en ese país, regresó recientemente a Chile y hoy está instalada en el barrio Bellas Artes de Santiago, desde donde observa esta nueva etapa personal y creativa.
El regreso no fue una decisión impulsiva. Pistolas explica que sintió que era el momento adecuado para volver, después de más de una década trabajando de noche en clubes de striptease. “Australia es un país súper generoso y muy lindo para vivir, pero después de 14 años de trabajo nocturno estaba súper chata de esos horarios. El striptease me gusta, pero el horario de nueve a cinco de la mañana ya no hay quien lo aguante, menos a los 38”, comenta.
La autora llegó a Australia en busca de dinero y oportunidades. Había intentado emigrar antes a Estados Unidos, pero la experiencia fue negativa. En cambio, en el país oceánico encontró un entorno más amable para los extranjeros. “Cuando me fui lo vi simplemente como un trabajo para ganar plata. Después lo empecé a ver como una forma de expresión”, dice.
Ese recorrido es parte del material narrativo que ha alimentado su escritura. Su primer libro, “Carmen”, publicado en 2021, se transformó en un fenómeno inesperado entre lectores chilenos. Pistolas asegura que el impulso definitivo llegó a través de redes sociales, cuando comenzó a leer fragmentos del libro en TikTok. “Empecé a subir videos leyendo partes y a la gente le gustó mucho la narración. Llegó gente de todas las edades, desde cabros chicos hasta abuelas”, recuerda.
El éxito del libro también abrió conversaciones sobre temas que suelen permanecer en la periferia del debate público, como el trabajo sexual, la salud mental o las relaciones abiertas. Pistolas reconoce que su intención nunca fue convertirse en una voz representativa de esos temas. “Nunca fue mi plan ser una voz de nada, solo contar mi vida. Pero si eso inspira a otras personas a hablar de estos temas, me parece súper bueno”, señala Romina Pistolas.
En sus libros, las relaciones afectivas ocupan un lugar central. En particular, la autora ha abordado la experiencia de las relaciones abiertas, un modelo que desafía las formas más tradicionales de pareja. Para Pistolas, esa exploración surgió más desde la experiencia personal que desde una postura ideológica. “No era una cosa política. Era más bien no querer terminar una relación, pero tampoco dejar de explorar otras cosas”, explica.
La ansiedad es otro de los temas recurrentes en su escritura. Pistolas ha relatado en sus textos cómo los ataques de pánico y la sensación de descontrol se volvieron parte de su vida durante años. Con el tiempo, dice, encontró en la escritura una forma de procesar esa experiencia. “Creo que gran parte de mi ansiedad era no haberme aceptado como una persona creativa. Cuando empecé a escribir, empecé a abrir una salida para todo lo que tenía adentro”, comenta.
Esa dualidad entre exposición y vulnerabilidad también estuvo presente en su trabajo como stripper, donde aprendió a construir un personaje para enfrentar el escenario. “Cuando haces ese trabajo creas un personaje que no eres tú. Ese personaje no tiene ansiedad. Tiene que tener seguridad para vender un baile o interactuar con los clientes”, explica.
Ahora, de vuelta en Chile después de más de una década fuera, Pistolas dice sentirse intrigada por observar el país desde otra perspectiva. El contraste entre la vida en el extranjero y la realidad local podría convertirse en material para futuros textos. “Viví 14 años afuera y ahora me interesa mucho volver a habitar Chile y mirar la sociedad desde ese lugar”, dice.
Mientras tanto, Romina Pistolas ya piensa en nuevos proyectos literarios. Entre ellos, un libro que explore su infancia en Calbuco durante los años noventa. “El próximo libro no tiene nada de sexo. Es sobre crecer en el sur, sobre mi familia, sobre cómo se formaron mis miedos y mi ansiedad”, adelanta. “Escribir, al final, también es una manera de entender quién soy”.
Fuente: The Clinic