País

Paulina Núñez (RN), presidenta del Senado: “El Presidente Kast se va a ir moderando solo, porque otra cosa es con guitarra”

Periodista reportando noticias

La primera mujer de derecha en liderar la Cámara Alta repasa sus primeros días como la segunda autoridad del país y disecciona al Gobierno de José Antonio Kast. Aquí explica los apoyos transversales que recibió -entre ellos, el de Fabiola Campillai-, pide que el proyecto de sala cuna salga adelante durante el primer semestre y recalca que "colaborar con el Gobierno no es sinónimo de seguirle el amén en todo". Y también reconoce que su perfil es resistido por sectores de su propio color político: “A lo mejor lo que más se me criticaba desde quienes apoyaban al Presidente Kast, sobre tender puentes con la izquierda y propiciar acuerdos, hoy es un valor agregado que pongo a disposición del Ejecutivo”.

22 de Marzo de 2026

Compartir

Paulina Núñez cuenta que el día que le entregó la banda presidencial a José Antonio Kast lo notó con los ojos llorosos. “Nos va a ir bien”, le dijo el recién asumido mandatario al subir a la testera. La senadora de RN le dio un abrazo y le contestó: “Nos va a ir muy bien”.

Núñez acababa de convertirse en la quinta mujer en liderar la Corporación y en la primera de su color político. Nunca un senador de derecha le había tomado juramento y entregado la banda a un presidente de la República.

A esa posición llegó respaldada por 39 de los 50 senadores. Es decir, con votos transversales, desde republicanos hasta el bloque PS-PPD, aunque también con el apoyo de Esteban Velásquez (FRVS) y de la independiente Fabiola Campillai. Núñez lo atribuye a los distintos puentes que construyó desde que arribó a la Cámara Alta y, en el caso de Campillai, a la vez que la defendió luego de que una diputada de la bancada de RN pusiera en duda su ceguera. “Cuando hay cuestiones que rayan en lo inhumano o poco justo, hay que alzar la voz”, dice.

El mismo hecho de tender puentes hacia la izquierda, en todo caso, a ratos le ha valido críticas de los sectores más conservadores. “A lo mejor lo que más se me criticaba desde quienes apoyaban al Presidente Kast, de esto de tender puentes con la izquierda y propiciar acuerdos, hoy es un valor agregado que pongo a disposición del gobierno”, dice ahora, a pocos días de haber llegado al segundo cargo más importante de la República.

—¿Ha mantenido diálogo constante con el Presidente Kast?

—Hemos conversado harto. Lo noto contento con esto. Además del día del cambio de mando, hemos tenido conversaciones en las distintas actividades, porque nos vamos a sentar juntos durante un año. Por ejemplo, en la Catedral, el monseñor habló de la baja natalidad, uno de mis grandes temas. Ahí lo agarré del brazo y le dije: “Presidente, esta cuestión la tenemos que sacar”. Y él me mira y me dice: “Y podemos mejorar la ley de adopción también”.

Sala cuna: “Espero que sea ley en este primer semestre y que tengamos una cosa gradual”

La senadora, que representa a la Región de Antofagasta, cuenta que ese mismo día conversó con él sobre el proyecto de sala cuna universal, estancado por años en el Parlamento. Se trata de una iniciativa a la cual el nuevo Gobierno puso freno debido a las dudas en torno a su financiamiento. Para Núñez, no obstante, es un proyecto esencial.

—¿Ve alineado al Gobierno en darle esa prioridad al proyecto?

—Cuando anunciaron el Plan Nacional de Reconstrucción, eso no venía. Entonces, salí inmediatamente a referirme. Porque al menos para mí, no hay una medida más efectiva de incorporación al mundo laboral que esto. De hecho, los grandes gremios empresariales lo único que quieren es tener sala cuna universal.

Veo al gobierno disponible a que sea una prioridad, pero efectivamente tiene el ánimo de concentrar los recursos y lo que se pueda recaudar en seguridad y defensa.

—Han enfatizado en que hay un gran problema fiscal.

—Sí. No es que no les guste el proyecto… Entonces, luego de hablar con el Presidente, hablé con el ministro Jorge Quiroz y el ministro García Ruminot. Y al ministro Quiroz le dije: ‘ministro, nadie está pretendiendo que en 90 días se solucione un problema que viene de hace tres gobiernos. Pero tenemos ley en la puerta del horno, por lo tanto, yo espero que sea ley en este primer semestre y que tengamos una cosa gradual. Si no tiene para qué haber financiamiento altiro versus que exista este financiamiento gradualmente por cuatro años’.

—Senadora, usted se ha denominado feminista de derecha. ¿Ve feminismo dentro del gobierno?

—Sí. Lo que pasa es que cuando uno le pone título a estas cuestiones, las encajona y a lo mejor no se lee bien o no se entiende bien. Pero si ser feminista significa estar preocupada de sala cuna, de la corresponsabilidad social, de los subsidios para la formalidado que la agenda de seguridad tenga una mirada de género, claro que voy a seguir defendiendo esa agenda.

Que sea la primera presidenta del Senado de mi sector político, habla de que la agenda de mujer y de género no es de un partido político ni de un sector político, no es una bandera ni una ideología, es un tema de toda una sociedad. A estos roles podemos llegar las mujeres de derecha como han llegado antes las mujeres de izquierda.

—¿Pero ve que este gobierno tenga como una prioridad la agenda de la mujer?

—Creo que sí. Pero pienso que hemos limitado la agenda de mujer y de género a los derechos reproductivos y a la participación paritaria, por decirlo de una manera. Pero la agenda de mujer es muchísimo más que eso. Si le preguntas a una mujer en la calle qué es lo que le interesa, dirá los cuidados o irá a decir el mundo laboral.

—Usted tiene un perfil mucho más liberal dentro de su sector, mientras que la nueva ministra de la Mujer, Judith Marín, tiene uno marcadamente conservador. ¿No le generó reparos su nominación?

—No, no. Creo que ella tiene suficiente con quienes ya la criticaron. Yo, al revés, la quiero ayudar en lo que más pueda. Siempre es muy complejo llegar a un ministerio. Dejémosla que avance. Obviamente que ella por ser ministra tiene que poner al país por delante, al programa por delante, o llegar a acuerdos en el Congreso.

“No sacamos nada con presentar grandes anuncios si la agenda la termina copando cuestiones que ni siquiera están en la mente del Presidente Kast”

—¿Cree que el comportamiento de la oposición va a estar a la altura?

—Le he hecho un llamado público al FA y al PC dado que a ellos ya les tocó gobernar. Así como decía el presidente Boric, otra cosa es con guitarra. Y espero que ellos lleguen conscientes de que al menos en el Senado debemos tener más bien un debate de ideas que trincheras ideológicas. Si nosotros como Senado, en esta institución tan republicana, no somos capaces de firmar grandes acuerdos, entonces estamos equivocados del rol que nos corresponde en la sociedad.

—La oposición ya ha sido crítica del plan de reconstrucción. Lo han calificado como una “reforma tributaria encubierta” incluso…

—Convengamos en algo: las reformas tributarias tienen por objetivo principal recaudar recursos o hacer más eficiente el gasto. Y es evidente que ese es el objetivo. Evidentemente, en lo legislativo van a venir proyectos de ley en materia tributaria. El llegar al TC es parte del proceso, pero lo que pediría es prudencia y revisar el detalle.

—Por estos días hubo críticas al Gobierno por la propuesta de limitar la gratuidad universitaria e incluso por poner en duda la ley de 40 horas.

—Voy a ir a dos polémicas. Yo sé que estamos partiendo. Y no me refiero solo a la vocera, me refiero a que cada ministro debe entender que son voceros de sus propias carteras. Siento que desde Trabajo se entró en una polémica innecesaria por las 40 horas. Al Gobierno nunca se le pasó por la cabeza retroceder en la ley de 40 horas, ni nunca se le pasó por la cabeza ingresar poco menos que una indicación como estaban diciendo por ahí. Esto no era ni más ni menos que, porque así lo dejamos en la ley, que los dictámenes que la Dirección del Trabajo fuera sacando, fueran adecuados con el plan de reconstrucción.

Entonces, no sacamos nada con presentar grandes anuncios si la agenda la termina copando cuestiones que ni siquiera están en la mente del Presidente y de los ministros.

—¿Y está de acuerdo con limitar la gratuidad?

—Primero, es muy distinto decir “no vamos a quitarle el derecho a la gratuidad a ningún joven que venga saliendo de su colegio”. A eso responde la gratuidad, a que todo aquel saliendo de su educación media, pueda acceder a este beneficio. Ahora, cuando los recursos son escasos y el país no tuvo plata ni para pagarle a los profesores, tienes que hacer más eficiente los recursos. Por lo tanto, discutiremos si es a todos a partir de los 30 años o a lo mejor no es 30 sino 33 años. Pero si tú tienes una capacidad de pagarte una carrera o es una segunda carrera, hay que revisar dónde destinar esos recursos.

Por lo tanto, si bien la propuesta del Ejecutivo son los 30 años, es el Congreso el que tiene que discutir si son 30 años a secas y si será el único requisito, o si habrá que hacer excepciones en algunos casos. Sí creo que si tienes capacidad de costearlo, el Estado no debería costearlo.

—¿Esto no representa un retroceso en los derechos adquiridos?

—Es que esto es adquirido a medias. Porque es un derecho que tú no puedes ejercer porque no hay plata para cubrirlo.

“El Presidente podía haber esperado un poquito más en el tema de los indultos”

—¿Qué le pareció que a solo dos días de asumir, el Presidente Kast confirmara su intención de otorgar indultos a exuniformados condenados en causas del estallido social?

—Nosotros no nos podemos olvidar que ese fue un compromiso de campaña. Y así y todo, el 58% votó por el Presidente Kast. No es que esté sorprendiendo.

—Bueno, pero ustedes fueron críticos de los indultos del expresidente Gabriel Boric que también lo prometió en su campaña.

—Así como todos los presidentes tienen una atribución exclusiva de decidir, siempre espero que sea de manera reflexiva y prudente, porque recordemos que lo del presidente Boric fue un 30 de diciembre y le costó la salida a la ministra de Justicia. Es una atribución que todos los presidentes la han ejercido y el Presidente Kast tiene el derecho a ejercerla o no. Lo único que pido es que esto sea reflexivo, aunque sé que estas decisiones levantan siempre críticas y no dejan a todos contentos.

—¿Fue prudente anunciarlo al inicio de su gestión, si se ha reforzado la idea de un gobierno de emergencia preocupado de las reales urgencias ciudadanas?

—Podría haber esperado un poco más, a lo mejor sí. Pero que lo haga o no… esto es como cuando alguien me dice cómo va a hacer una zanja. ¡Pero si está gobernando el Presidente Kast! No pretendamos algo distinto si los chilenos decidieron por este gobierno y todos sabemos lo que él piensa.

—En su rol como senadora, ¿no cree que sería mejor eliminar esta facultad presidencial?

—Es poco prudente que uno se ponga a opinar si es una buena o mala opinión al representar a otro poder del Estado. Sí creo que se debe hacer un llamado a la reflexión. Por otra parte, en el Congreso hay varios proyectos que limitan esta facultad y ahí será el trámite legislativo el que decidirá.

Conmutación de penas: “Si el proyecto se rechazaba, no íbamos a poder entrar en lo que el sector quiere, que es el tema humanitario”

—Desde el Senado también le tocará ver el proyecto de conmutación de penas. ¿Lo verá con urgencia?

—Eso fue un error político por donde se le mire. Primero, porque terminó saliendo un texto que si se llegara a aprobar de esa manera -cosa que no va a ocurrir-, dejaba libres a la Quintrala, al sicario de Alto Hospicio… No responde al sentido común. Y un proyecto cuyo objetivo es el humanitario, tiene que tener muy restringido a quién beneficiará.

—¿Por qué lo votó a favor entonces?

—Porque si uno se concentra en la discusión del objetivo humanitario, lo que había que hacer era sacar a todos los grandes criminales y luego entrar en el proceso de indicaciones y modificaciones. Y si el proyecto en ese momento se rechazaba, no íbamos a poder entrar en lo que el sector quiere, que es el tema humanitario. Pero ese día yo levanté la mano para decir que era necesario que se abra un período de indicaciones. Legislativamente el proyecto está mal planteado.

—¿Está de acuerdo con que se pueda dar una pena alternativa a alguien condenado por violaciones de derechos humanos?

—A mí no me gusta. Concentrémonos en quiénes cumplen penas en Punta Peuco. Si solo establecemos como requisito la edad, pueden salir muchos. Pero si es una cuestión humanitaria, y tú dices que es una enfermedad terminal y está postrado en la cama, porque eso también es un gasto para el Estado, si está imposibilitado de volver a cometer los delitos o salir de su casa, estoy disponible a que esa persona vaya a morir a su casa.

—¿Cómo se explica que hubiera avanzado un proyecto que estaba en esas condiciones y que además se conoció que era idéntico a un texto impulsado por la abogada de los reos de Punta Peuco?

—Con tal de avanzar en el fondo del proyecto, que es este tema de lo humanitario para quienes cumplen condena en Punta Peuco, que era el objetivo principal, se antepuso aquello versus todo el descalabro que estaba en el texto. Ahí hago un mea culpa y digo que hubo un error político, y cuando hay un error, hay que corregirlo.

Paulina Núñez: “Colaborar con el Gobierno no es sinónimo de seguirle el amén en todo”

—¿Renunció a su aspiración de presidir RN?

—¡Nunca! (Ríe). No, mira, uno tiene que saber cuáles son sus metas o sus propósitos, pero también libremente estar disponibles a otros desafíos. La presidencia del Senado no es un premio de consuelo, es mucho más que presidir un partido.

Y no es que en RN hayamos armado una mesa de consenso. Andrea Balladares tuvo plena libertad de armar su mesa como mejor le parecía y agradezco que haya sumado al alcalde Rodrigo Wainraight. Pero yo en ningún caso le impedí a otro que compitiera. Estoy contenta de que el partido vaya a tener al fin una presidenta.

—¿Le gusta el nombre de Andrea Balladares?

—Sí, de toda la vida. Creo que Andrea ha pasado más tiempo en la sede de Renovación que en su casa. De hecho, la vez anterior en que conformamos una lista, fui la primera que le propuso a la Andrea ser la secretaria de mi lista, y ella dijo que lo más prudente es que cada uno armara su equipo. Por eso estoy contenta de que María José Gatica este de jefa de comité, que Camila Flores esté en la comisión de Defensa y que la Andrea esté a un paso de presidir el partido. Creo que nos dimos cuenta de que perfectamente nosotras nos empecemos a hacer cargo. Esto también se trata de ir dejando de lado las rencillas que venían de generaciones anteriores, queriendo pasarse la cuenta.

—Es raro que RN no esté tensionado…

—Vivan las mujeres.

—En los dos anteriores gobiernos de derecha, RN siempre se dijo que RN fue la piedra en el zapato del presidente Piñera, tanto con Carlos Larraín como después con Mario Desbordes. ¿Eso no sucederá esta vez?

—No tenemos ningún ánimo de ser la piedra en el zapato del gobierno. Al contrario, queremos que al gobierno le vaya bien, para que incluso podamos proyectarnos unos 8 años o 12 años. Y por supuesto para trabajar que en el próximo período salga alguien de nuestro partido, como lo propio hará la UDI o los republicanos. Pero sí creo que nosotros tenemos una labor, esta es que nuestros temas tienen que estar presentes. Yo lo he dicho: no voy a transar en sala cuna, y me voy a fijar mucho de dónde se van a producir los recortes.

Creo que muchas veces la mejor colaboración con el gobierno es la sincera, me refiero a decir en puertas cerradas que acá la están embarrando y están cometiendo un error u corríjanlo o no tendrán nuestros votos. Entonces, colaborar no es sinónimo de seguirle el amén en todo. Y si uno no está de acuerdo, no tiene por qué transformarse en una piedra en el zapato.

—¿Pero Chile Vamos sigue existiendo?

—Nosotros lo matamos (ríe). Como coalición política, seguimos existiendo. No sé si le vamos a cambiar el nombre, si tendrá una secretaría ejecutiva. Esa será una decisión de los partidos. Pero por ahora es importante entender que estamos colaborando en un gobierno que originalmente no era el nuestro. Pero todos entendemos que la única manera de proyectarnos es estar unidos.

—¿Se puede decir que van a ejercer un rol moderador de este gobierno?

—Creo que el propio Presidente Kast se va a ir moderando solo, porque otra cosa es con guitarra, lo que no quita que vaya a ir implementando su programa. Lo decía el ministro Claudio Alvarado, que no van a tomar decisiones para dejar contenta a la oposición.

Fuente: The Clinic

País
Autor

Sobre nosotros

Chile Informado es un diario libre donde publicamos noticias de ultimo momento

Ver más