Espectáculos

Marilyn Monroe y las sombras de su adiós: qué reveló la autopsia y la prensa sobre su muerte

Periodista reportando noticias

Quienes se asomaron a los kioskos del país la fría mañana del lunes 6 de agosto de 1962, se sorprendieron con una noticia trágica. El diario La Nación tituló: “Trágicamente terminó la atormentada vida de Marilyn Monroe“. La estrella, la sex symbol de toda una época, había fallecido a sus jóvenes 36 años.

Desde un comienzo, los medios dieron a conocer la versión que más se ha manejado: un suicidio debido a una sobredosis. El diario nacional daba los primeros detalles del deceso: “La hermosa actriz se suicidó en su residencia de Hollywood. Una dosis excesiva de drogas causó su muerte". Y agregaba: “Marilyn Monroe, símbolo sexual de esta generación, fue encontrada sin vida esta mañana. Su cuerpo desnudo yacía boca abajo sobre la cama una mano descansaba sobre el Teléfono. El instructor forense, Theodore Curphey, informó esta noche que la autopsia reveló que la actriz, deprimida por los recientes reveses de su carrera, falleció como consecuencia de ingerir una dosis excesiva de drogas. Con anterioridad tanto Curphey como la policía hablan dicho que Marilyn probablemente se había suicidado”.

“Curphey no aclaró el tipo de droga a la que se imputa el deceso, pero agregó que los exámenes toxicológicos que se cumplirán en las próximas 48 horas también permitirán determinar el contenido de alcohol del cadáver. Curphee declaró que la investigación está a cargo del Departamento de Suicidios que ‘por el aspecto externo’ comprobado durante la autopsia ‘parece que (Marilyn) estaba enferma desde hace tiempo’. Cuando se le pidió que aclarara su observación, Curphee dijo que la actriz no se cuidaba en forma adecuada”.

El señero The New York Times tituló ese mismo 6 de agosto: “Marilyn Monroe fallece, hallan pastillas cerca“. Y la nota decía “Marilyn Monroe, una de las estrellas más famosas en la historia de Hollywood, fue encontrada muerta la madrugada de hoy (N. de la R: refiriéndose a la del día anterior, el 5) en el dormitorio de su casa en el sector de Brentwood, Los Ángeles. Tenía 36 años. Junto a la cama había un frasco vacío que había contenido pastillas para dormir. Otros catorce frascos de medicamentos y comprimidos se encontraban sobre la mesa de noche”.

“El impacto de la muerte de la Srta. Monroe fue internacional. Su fama superaba sus aportes como actriz. Como mujer, era considerada un símbolo sexual. Sus matrimonios y divorcios con Joe DiMaggio, la exestrella del béisbol de los Yankees, y Arthur Miller, el dramaturgo ganador del Premio Pulitzer, fueron asumidos por millones como las prerrogativas de esta Venus contemporánea. Los acontecimientos que condujeron a su muerte contrastan trágicamente con el talento cómico y el entusiasmo por la vida que contribuyeron a hacer de “La tentación vive arriba” (The Seven Year Itch) y “Algunos prefieren quemarse” / “Con faldas y a lo loco” (Some Like It Hot) éxitos arrolladores en todo el mundo".

“El médico de la Srta. Monroe le había recetado pastillas para dormir por tres días. Por lo general, el frasco habría contenido de cuarenta a cincuenta pastillas. La actriz también había estado bajo la atención de un psicoanalista durante un año y lo había llamado a su casa anoche. Él le sugirió que saliera a dar un paseo en auto y se relajara. Sin embargo, ella permaneció en casa”.

“Tras la autopsia, el forense de Los Ángeles informó que la de la Srta. Monroe “no fue una muerte natural”. La atribuyó a una droga. Añadió que un estudio toxicológico, que se completará en un plazo de cuarenta y ocho horas, debería arrojar información más detallada. Rehusó, hasta entonces, calificar la muerte como un suicidio".

“A la espera de un veredicto más concluyente por parte del Dr. Theodore J. Curphey, el forense, la policía de Los Ángeles se negó a calificar el deceso de suicidio. Señalaron que no tenían idea de cuántas pastillas pudo haber tomado la actriz, ni si la sobredosis pudo haber sido accidental. La Srta. Monroe no dejó notas, según la policía. Además de una autopsia física, Los Ángeles cuenta con una autopsia ‘psicológica’. Dos expertos examinarán el historial psicológico de la Srta. Monroe”.

La Nación continuó: “No se encontraron notas ni cartas, pero se sabía que últimamente la actriz estaba abatida y desalentada. La mucama Eunice Murray se comunicó telefónicamente con el psiquiatra de la estrella cuando notó que la puerta de su dormitorio estaba cerrada y las luces estaban encendidas. A su llegada, el Dr. Ralph Greenson debió romper una ventana lateral para poder entrar a la habitación. Marilyn estaba muerta y su cuerpo cubierto con una sábana y una frazada color champagne. No se encontraron notas ni cartas, pero se sabía que últimamente la actriz estaba abatida y desalentada”.

“Greenson notificó del hecho al Dr. Hyman Encleberg, médico de Marilyn, quien certificó que su muerte se había producido a las 3.50 de la mañana".

El matutino chileno mencionaba un antecedente inmediato: Monroe había sido recientemente desafectada de la filmación de una película. “En el mes de junio último fue despedida por la 20th Century Fox por no presentarse regularmente a la filmación de la película Something’s got to give (Algo tiene que ceder). Vivía en su residencia de 75.000 dólares en el elegante y exclusivo barrio de Brentwood, a unos 15 kilómetros del centro de Hollywood".

De acuerdo a la biografía de Lois Banner Marilyn: The Passion and the Paradox (2012), la estrella murió entre las 8:30 p. m. y 10:30 p. m. del 4 de agosto de 1962. El informe de toxicología mostró que la causa de la muerte fue una intoxicación aguda por barbitúricos. Tenía 8 mg% (miligramos por 100 mililitros de solución) de hidrato de cloral y 4,5 mg% de pentobarbital (Nembutal) en la sangre y 13 mg% de pentobarbital en el hígado. Una combinación mortal de medicamentos.

“Una víctima del sensacionalismo”

Hollywood, por supuesto, no quedó indiferente al deceso de la megaestrella de la época. “Los amigos de la estrella culpan a la presión de Hollywood por su muerte”, indicaba la nota del New York Times, en la que se detallaban las reacciones de los otros actores.

“Algunos de sus amigos nunca fueron nominados a un Premio de la Academia. Aun así, otros respondieron a la muerte de Marilyn Monroe con amargura, culpando a las presiones de Hollywood. Otros lamentaron que estuviera conmocionada, deprimida y desorientada. Joshua Logan, el director, dijo: ‘Era una de las personas menos valoradas del mundo’”.

“En Hollywood, la viuda de Clark Gable fue a misa y rezó por la fallecida actriz. En Italia, Sophia Loren rompió en llanto. En Londres, Sir Laurence Olivier dijo que ella fue ‘la víctima absoluta de la publicidad sensacionalista y el espectáculo’, mientras que el poeta Jean Cocteau expresó desde Francia: ‘La trágica muerte de Marilyn Monroe debería servir como una terrible lección para todos aquellos cuya principal ocupación consiste en espiar y atormentar a las estrellas de cine. Algunos de estos reporteros incluso la espiaban desde helicópteros que sobrevolaban su casa. Eso es escandaloso’”.

En el New York Times contactaron a los famosos exesposos de la diva: “En su finca de Woodbury, Connecticut, a Arthur Miller, tercer esposo de la Srta. Monroe, se le preguntó si tenía algo que comentar. ‘La verdad es que no’, respondió el dramaturgo. El segundo esposo de la Srta. Monroe, Joe DiMaggio, la exestrella del béisbol, no estuvo disponible para hacer declaraciones. Pero su primer esposo, James E. Dougherty, un policía, fue informado de su muerte mientras patrullaba el área de North Hollywood. ‘Lo siento mucho’, dijo en voz baja”.

El 7 de agosto de 1962 el NYT informó de los detalles del funeral de la estrella, en Los Ángeles. “Las honras fúnebres para Marilyn Monroe quedaron fijadas hoy para la tarde del miércoles...El funeral, que será de carácter privado, comenzará a la 1:00 P. M. en la capilla Westwood Village Memorial Chapel. Posteriormente se realizará la sepultura en el cementerio adyacente...Existían especulaciones locales sobre la posibilidad de que la estrella fuera sepultada bajo el rito judío. La Srta. Monroe se convirtió al judaísmo al contraer matrimonio en 1956 con Arthur Miller, dramaturgo ganador del Premio Pulitzer. Se divorció de él en 1960. No hay indicios de que haya renunciado posteriormente a su fe judía”.

Ese mismo día, y expresando más allá de las escuetas palabras que había dicho al ser consultado, volvió a hablar Arthur Miller. “Arthur Miller, cuyo matrimonio con Marilyn Monroe terminó en divorcio en 1960, declaró hoy estar ‘profundamente conmocionado’ por la noticia de su muerte. El dramaturgo, quien volvió a casarse desde entonces, afirmó no haber estado en contacto con la Srta. Monroe durante ‘aproximadamente un año’, y que no planeaba viajar a Los Ángeles para su funeral. ‘No sería apropiado guardar el luto por ella de esa manera’, expresó”.

El impacto de la muerte de Marilyn fue tal que hasta en El Vaticano se expresó el pesar, así dio cuenta una nota del NYT del 7 de agosto de 1962. Claro que las palabras corrieron por cuenta de un matutino, no del entonces Papa Juan XXIII. “El periódico de la Ciudad del Vaticano, L’Osservatore Romano, señaló hoy que Marilyn Monroe fue ‘víctima de un estilo de vida simbólico que le fue impuesto por otras personas’. En un editorial sobre su fallecimiento, el diario indicó que ella era un ‘triste ejemplo’ de muchos otros que resultaron destruidos por la fama. Al manifestar su ‘profunda piedad′, el periódico añadió que fue la ‘víctima de una mentalidad, de una costumbre y de un concepto de la vida que convierte a alguien en un símbolo’. El rotativo también afirmó que su muerte no inspiró ‘reflexiones sinceras ni, sobre todo, la reserva que la muerte exige’. ‘De lo contrario’, sostuvo, ‘no se habrían publicado imágenes que fueron la causa —aunque no la definitiva— de la destrucción de un ser humano’. ‘Ahora, al menos, se la debería respetar’, concluyó el periódico".

Marilyn Monroe

“Impulsiva y tímida, sensible y con temor al rechazo”

“Sólo 15 personas podrán asistir al funeral de Marilyn”, tituló La Nación, el miércoles 8 de agosto de 1962. Y agregaba un dato: “Investigan llamada telefónica que perturbó a la actriz la noche de su muerte”, hecho que solo recubrió de dudas la muerte de la estrella. Sobre ese punto, el matutino citaba: “Se anticipa que interrogarían a la ama de llaves y acompañante de Marilyn, la señora Eunice Murray, acerca del número de llamadas telefónicas que recibió la actriz en la noche de su muerte. La señora Murray había informado a la UPI que Marilyn recibió una llamada que la ‘perturbó’, poco antes de su muerte. Su casera declaró, que no podia establecer en forma definitiva a qué hora se retiró la actriz o a que hora recibió el misterioso llamado telefónico”.

“‘Pero conociendo a Marilyn como yo la conozco -dijo la señora Murray, pienso que si el llamado la despertó, ella debe haber tomado las píldoras para dormir’”.

Al día siguiente, 9 de agosto, el New York Times informó de los funerales de la estrella. “Un servicio fúnebre breve y sencillo se celebró hoy para Marilyn Monroe en la pequeña capilla funeraria de Westwood Village de esta ciudad. El ataúd de la estrella de cine fue depositado en una cripta”.

“Menos de 500 espectadores se congregaron para el entierro de la actriz de 36 años, hallada muerta en su casa en la madrugada del domingo, y los sesenta policías (tanto municipales como privados) asignados al evento tuvieron muy poco trabajo. La muerte fue causada por una sobredosis de pastillas para dormir. El forense todavía investiga si la causa del deceso se debió a un suicidio o si fue accidental”.

El funeral de Monroe, señaló el NYT, no contó con la presencia de celebridades. “Para evitar un ambiente circense el día de hoy, pocas figuras de Hollywood hicieron acto de presencia. No se invitó a ninguna estrella y se excluyó a la prensa. La personalidad más conocida entre las veinticinco personas reunidas en la capilla fue Joe DiMaggio, exestrella del béisbol y el segundo de los tres esposos de la Srta. Monroe. Él ayudó a organizar los funerales”.

“El cuerpo de la actriz vestía un traje de punto verde. No llevaba joyas ni recuerdos de ningún tipo. Solo hubo dos muestras públicas y evidentes de conmoción. La primera corrió a cargo de Lee Strasberg, del Actors Studio, quien había sido profesor de actuación de la Srta. Monroe. Strasberg rompió a llorar antes de pronunciar el elogio fúnebre. Posteriormente, los ojos del Sr. DiMaggio se humedecieron y parpadeó con frecuencia mientras caminaba detrás de la carroza que avanzaba lentamente desde la capilla hacia la cripta, ubicada a unas cincuenta yardas”.

A pesar de que se especuló con una ceremonia de ritual judío, finalmente fue un pastor protestante quien la efectuó. “El reverendo A. J. Soldan, de la iglesia aconfesional Village Church of Westwood, dirigió el servicio. Se refirió a la Srta. Monroe como ‘una mujer grandiosa y maravillosa’, cuya muerte ‘provocó una ola de pesar sentida por millones’. Leyó el Salmo 23, el capítulo 14 de San Juan y fragmentos de los Salmos 139 y 46. Asimismo, recitó el Padre Nuestro”.

Lee Strasberg fue el encargado de la alocución final, y el NYT la reprodujo: “Lo siento. Sé que no querrías que guardáramos luto, pero el dolor es humano y las palabras deben ser dichas. En vida, creó el mito de lo que una chica humilde de orígenes desfavorecidos podía alcanzar. Para el mundo entero se convirtió en el símbolo del eterno femenino”.

“Pero no tengo palabras para describir el mito ni la leyenda. Yo no conocí a esa Marilyn Monroe. Nosotros, los aquí reunidos hoy, solo conocimos a Marilyn: un ser humano cálido, impulsiva y tímida, sensible y con temor al rechazo, pero siempre ávida de vida y en constante búsqueda de realización”.

Fuente: La Tercera

Espectáculos
Autor

Sobre nosotros

Chile Informado es un diario libre donde publicamos noticias de ultimo momento

Ver más