Luego del tira y afloja entre autoridades, los equipos y la Conmebol, el pasado jueves la Delegación Presidencial dio luz verde a la presencia de la hinchada de Boca Juniors en el partido por Copa Libertadores que se jugará en el Claro Arena este martes a las 20:30. Concejales de Las Condes expresaron su preocupación por las consecuencias del evento para los vecinos, aunque algunos valoran lo que significa para la comuna un evento de esta magnitud.
Por Michelle Gamboa y Victoria García
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En agosto de 2025 Universidad Católica concretó la ansiada reapertura del Estadio San Carlos de Apoquindo, ahora llamado Claro Arena. Si bien la inauguración significó un alivio para los hinchas cruzados, que después de tres años volvieron a casa, prontamente la vuelta de los eventos masivos al exclusivo barrio de Las Condes generó un dolor de cabeza para el municipio y para vecinos.
Ahora, el debut internacional del estadio precordillerano para el partido entre la UC y Boca Juniors generó opiniones divididas sobre lo que podría significar para los vecinos del sector. Aún cuando el partido estuvo cerca de reubicarse, debido a la oposición de la Delegación Presidencial a permitir el acceso de hinchas visitantes, se determinó que finalmente dos mil fanáticos del equipo argentino podrán asistir al Claro Arena, lo que implicó un reordenamiento en términos de seguridad.
En ese contexto, el concejal de Las Condes, Richard Kouyoumdjian, expresó a The Clinic su preocupación porque se realicen eventos deportivos de esta magnitud en la comuna, sobre todo por ser una zona cercana a escuelas, universidades y recintos de salud. “La gente se molesta cuando hay un partido de fútbol o un espectáculo en día de semana porque es es muy disruptivo”, afirmó el edil. Previamente, en una carta publicada en El Mercurio había presentado su inquietud por la realización del evento.
Este hecho reabrió el debate sobre la realización de eventos masivos y cómo afectan la seguridad, convivencia y movilidad de los vecinos del sector. Mientras algunos concejales de Las Condes están en contra de los partidos cuando representen un alto riesgo, otros valoran el posicionamiento internacional, los beneficios económicos y la importancia de respetar la localía de Universidad Católica.
Un partido “de alto riesgo” en el Claro Arena
Ediles de la comuna expresaron su preocupación por este partido en particular. “Para que esos dos mil hinchas de Boca —que no es el equipo mejor portado en Latinoamérica— puedan asistir, va a tener que haber mucho resguardo de Carabineros”, expresó el concejal Kouyoumdjian.
Según su par Guillermo Ureta (UDI), los vecinos tienen bastantes conflictos con partidos como este, y concuerda con que deben tener un tratamiento distinto. El concejal propone como posible solución que los cruzados tengan un estadio alternativo en el cual jugar: “Un partido como este de Boca, en donde vienen dos mil hinchas, no solo produce efectos en la congestión, sino que tampoco se sabe cómo van a reaccionar y qué puede pasar”.
Inauguración del Claro Arena. Foto: Agencia UNO.
Desde otra perspectiva, la concejal Francesca Gorrini (Evópoli) afirma que si bien entiende la preocupación, los eventos de gran convocatoria no son el problema, sino la infraestructura del Claro Arena que carece de estacionamientos suficientes para las 20 mil personas para las que tiene capacidad. “El barrio ya está colapsado. No es que los vecinos estén en contra de que haya eventos, sino que los autos copan las calles, y eso en una emergencia puede ser peligroso”, afirma la edil de Las Condes.
La concejala Nayati Mahmoud (FA) acota que “los eventos masivos hoy están significando una externalidad negativa que el municipio y los vecinos están subsidiando con su tranquilidad y sus recursos“. A su vez, argumenta que no se trata de estar en contra de los eventos, sino que se debe contar con una responsabilidad empresarial que tenga estándares más exigentes.
El respaldo a eventos de alta connotación
Pero no todos son críticas. El concejal Luis Hadad (RN) manifiesta su apoyo a los eventos en el recinto. Desde su punto de vista valora el sentido de espectáculo, siempre que vaya de la mano con un apoyo coordinado de las autoridades locales. “Al final es bueno que haya un espectáculo, es bueno que haya un concierto, es bueno que Católica pueda jugar en su casa, pero hay que hacerlo colaborativamente con todas las entidades”, dice.
A pesar de sus diferencias, un problema que los concejales contactados identifican es la falta de estacionamientos y la congestión vial que esto produce, con calles atiborradas de autos mal estacionados que limitan el normal desplazamiento de los vecinos.
El concejal Kouyoumdjian también reconoce que una solución alternativa a que los partidos se jueguen sin público de visita sea establecer nuevos lugares donde los asistentes a conciertos o partidos puedan estacionar sus autos y proveer buses de acercamiento. Su par Francesca Gorrini coincide y remarca que “el Claro Arena es un gran estadio y yo invito a la gente a que lo conozca”.
Fuente: The Clinic