Tras una noche marcada por la polémica y la pifiadera, Asskha Sumathra enfrentó a la prensa con un tono conciliador, defendió su improvisación y aseguró que su salida respondió a los tiempos del show, celebrando además haber abierto espacio al transformismo en la Quinta Vergara.
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Asskha Sumathra apareció en la carpa de prensa luego de bajarse del escenario de la Quinta Vergara. Como es tradición, los humoristas pasan frente a los micrófonos de los medios que cubren el Festival. La conferencia tuvo un sabor especial porque, mientras respondía preguntas, el público seguía pidiendo su regreso.
Las consultas fueron directas a la polémica: su abrupta salida del escenario y la constante improvisación de su show. Sin embargo, ante ambas situaciones la comediante decidió no polemizar con la organización del certamen. Se mostró conciliadora y negó que el corte hubiera sido abrupto.
“Estoy feliz. Se siente extraño estar arriba con tanta gente. Lo pasé espectacular. Estoy nerviosa ahora, después de todo, pero feliz que todos hayan disfrutado, que sientan y que vean que un transformista puede llegar a un escenario maravilloso”, comenzó diciendo Asskha Sumathra.
Consultada por su salida, la comediante aseguró: “Todos tenemos que entender que los artistas tenemos un tiempo. El tiempo está destinado y también, como artista, uno tiene que respetar al que viene”.
“En mi caso, como transformista y humorista, nunca hay un remate. Entonces fue lo que hago siempre y está bien. O sea, yo creo que no hay que buscarle nada malo a nada, porque si están las dos gaviotas y la gente está feliz todavía reclamando, lo encuentro que está bien hecho. La pega está espectacular”, agregó Asskha Sumathra.
Luego se refirió a sus constantes salidas de libreto, aunque negó que se le haya olvidado la rutina. “El libreto tiene una guía, y dentro de esa guía está absolutamente todo hecho. Lo que pasa es que, como transformista, uno tiene esta disponibilidad, esta apertura —que agradezco a Mega, a Bizarro y también a la alcaldía— de poder dejar que uno fluya. Entonces, las personas que conocen mi trabajo saben que la impro es lo más importante. Hacer libretos con improvisación, cuando tú ves que el público lo disfruta, es porque la pega está bien”.
Sobre si el corte fue abrupto, agregó: “Es el tiempo, es lo que está. Tampoco nunca remato historias; fue hecho, pensado, delineado y realizado así. Más allá de eso, son 45 minutos de rutina donde todos rieron”, volvió a afirmar.
Fuente: The Clinic