País

La mejor artista chilena del siglo XXI es de Platino: Mon Laferte revalida su estatus y se convierte en la artista más joven en recibir el máximo galardón de Viña

Periodista reportando noticias

Con un show que alternó dramatismo y celebración, invitadas y guiños locales, Mon Laferte repasó sus éxitos ante una Quinta entregada que la premió con la Gaviota de Platino, apelando a su trayectoria y a su vínculo fundacional con Viña del Mar, su ciudad natal.

Compartir

La presentación de Mon Laferte en Viña fue precedida por un silencio espeso. Ella ya estaba sobre el escenario, vestida completamente de blanco, como una novia detenida en el tiempo: una tela cubría su visión y tenía las manos amarradas en la espalda, replicando la estética de su último disco, Femme Fatale.

La escena quedó suspendida en un espacio silente y profundo, muy similar al que antecede el inicio de una obra de teatro. Esa breve solemnidad en la Quinta Vergara se quebró con el grito de sus fans, que comenzaron a corear “¡Platino!” incluso antes de la primera nota. La señal era directa: la expectativa por la eventual entrega del máximo galardón del Festival de Viña del Mar era evidente, más aún tratándose de una artista que pronto será nombrada hija ilustre de la comuna.

El show comenzó con Mi hombre. La interpretación fue precisa, contenida y dramática. En medio de la canción, Laferte desanudó las manos que tenía amarradas a la espalda: el gesto, simple y simbólico, liberó también a la Quinta Vergara.

“Femme Fatale”, fue la segunda pieza. Allí se quitó la tela que cubría sus ojos, dejando al descubierto su rostro, sus cejas perfiladas, su rubor celeste y su rubio cuidadosamente peinado, un guiño estético que remite a las musas clásicas, a esa femineidad exagerada. Sangrante.

Ambas canciones pertenecen a Femme Fatale, su último trabajo, un disco donde explora personajes y dramatismos. El inicio del show fue, más que un repaso de éxitos —como sí ocurrió en la presentación de Juanes—, una declaración de presente artístico. Las canciones fueron acompañadas por letras escritas en rojo en el fondo de la pantalla y su rostro proyectado en blanco y negro, reforzando una atmósfera cinematográfica.

Al final de la segunda canción, Mon rompió en un llanto teatral que erizó la piel antes de rugir “Femme Fatale”. “Parece una película de Almodóvar”, comentó una asistente.

Y como si siguiera ese guion imaginario, la tercera canción trajo un cambio de vestuario: apareció con un vestido rojo intenso y una cinta al pecho, como reina de concurso de belleza, acompañada por dos modelos con estética similar.

La expectativa por la gaviota de platino

Antes de subirse al escenario, Mon Laferte evocó un recuerdo que devolvía su figura al paisaje donde todo empezó. En una breve intervención con la prensa, mencionó que la primera vez que apareció en un medio fue en La Estrella de Valparaíso, el diario más popular de la Quinta Región Costa, después de ganar un pequeño festival cuando era niña. “Salí en La Estrella y me creía mucho”, dijo, con un halo de nostalgia que atravesaba la memoria de quien ya veía en esa portada incipiente la promesa de un destino mayor.

Esa anécdota no era un simple gesto retórico: en el contexto de Viña 2026, se transformó en argumento para sostener la discusión sobre si Mon Laferte debía ser elegible para la Gaviota de Platino. Formalmente, las bases del Festival señalan que para acceder a ese galardón —el más alto que entrega la Quinta Vergara— un artista debe tener un vínculo estrecho con el certamen y una trayectoria prolongada, tradicionalmente de al menos 30 años.

La discusión sobre la Gaviota de Platino no fue un asunto menor ni espontáneo: en los pasillos de la organización del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar se debatió hasta última hora si Mon Laferte cumplía con los requisitos formales para acceder al galardón más alto que entrega el certamen. Hasta el mismo día de su show, representantes del municipio de Viña del Mar, la productora Bizarro y el canal Mega discutieron cómo interpretar las bases, en particular si su trayectoria superaba el umbral de treinta años exigido para la Platino.

La postura que terminó imponiéndose fue considerar su carrera desde sus primeros pasos en la música, mucho antes de su aparición en Rojo y la posterior consagración con discos como Desechable y su más reciente Femme Fatale

El show que precedió a la gaviota de platino

“Estoy un poco hiperventilada, pero soy feliz”, dijo Mon Laferte luego de sus primeras canciones. La pantalla dejó el blanco y negro y tomó color para el tramo en que repasó sus mayores éxitos, los mismos que la han validado como una de las artistas chilenas más relevantes del siglo XXI y como una figura respetada en el competitivo mercado mexicano, país donde reside y donde consolidó buena parte de su carrera.

La primera canción “a color” fue “Amor completo”. Siguió con “Me gusta despertar y verte dormido”, y la quinta —copada de mujeres con cintillos de flores, pinches de rosas y delineados alargados y oscuros— la coreó con energía. Mon mostró sus armas: tomó la guitarra eléctrica, sopló la armónica, manejó los silencios. Supo cuándo sostener esa mirada de ojos tristes frente a la cámara y cuándo romperla con una sonrisa cómplice.

Esa sonrisa apareció con Si tú me quisieras, una canción de pulso más celebratorio, con aire mexicano, pero que ella decidió cerrar con un remate chilenizado: “Si por la chucha me quisieras”, cantó.

Las emergentes invitadas de Mon

Como es tradición en sus shows, Mon incluyó invitadas. Subieron al escenario Akriila —quien destacó el último año con su álbum Epistolares— y Javiera Electra. Las tres interpretaron “Pa’ dónde se fue”, una canción atravesada por el abandono paterno, tópico que también cruza la discografía de Akriila, especialmente en “Carta a mi papá”. Fue uno de los momentos más íntimos de la noche.

Tras la colaboración, volvió la estética Femme Fatale: regresó el blanco y negro con su canción concebida como una suerte de continuación emocional de “Tu falta de querer”. La muchacha de los ojos tristes reapareció, esta vez con la mirada vidriosa, sostenida por largos pasajes de su show.

Desde allí el show comenzó a intercalar presente y pasado. Nuevas canciones convivieron con éxitos consolidados. Entre ellos apareció “Amárrame”, su colaboración con Juanes. Los teléfonos se levantaron de inmediato esperando la irrupción del colombiano, quien la noche anterior se presentó por cuarta vez en la Quinta Vergara, acompañada por la propia Mon Laferte.

Los versos avanzaban y la expectativa crecía: ¿aparecería? No ocurrió. Pero la canción igual fue celebrada, mientras el público retomaba el grito que ya se había instalado desde el inicio: “¡Platino!”.

El premio llegó, pero tardó primero –por partida doble–: Gaviota de Plata y Gaviota de Oro. Mon Laferte las recibió con lágrimas visibles, intentando hablar entre la emoción.

El público no se conformó. La Quinta exigió de inmediato la Gaviota de Platino. “Yo canté aquí el año 98”, recordó Mon, aludiendo a su participación en el Festival de la Cebolla, en un gesto que apelaba directamente al requisito de los 30 años de carrera que tradicionalmente se exigen para el máximo galardón de Viña del Mar. La discusión que había rondado durante toda la jornada se trasladaba, ahora, al centro mismo del escenario.

Luego de dos canciones el momento llegó: En la transmisión oficial mostraron a la alcaldesa Macarena Ripamonti camimnando hacia los túneles de la Quinta Vergara. Mientras sobre el escenario los animadores enumeraban elementos que conectaban a la cantante con su ciudad natal, uno de los puntos más importantes para obtener la Gaviota de Platino. Incluso, mencionaron el festival de la cebolla, donde Mon Laferte se presentó cuando tenía nueve años. Un preambulo con sabor local para un final que ya estaba escrito: la gaviota de platino para Mon Laferte.

La alcaldesa subió al escenario para entregarle el premio más importante del certamen a Mon. Evidentemente emocionada tomó y abrazó el premio y lo estrechó contra su cuerpo junto a las gaviota de oro y de plata. Tras recibir el premio, agradeció a Chile y declaró su amor por su tierra natal más allá de que hace años esté radicada en Mexico.

Fuente: The Clinic

País
Autor

Sobre nosotros

Chile Informado es un diario libre donde publicamos noticias de ultimo momento

Ver más