Las altas temperaturas generan una sobrecarga fisiológica que impacta directamente en las emociones y el rendimiento diario. Adultos mayores y personas con trastornos de salud mental son grupos de mayor riesgo.
Compartir
Tras varios días de temperaturas agradables en la zona centro sur del país, este escenario dará un giro dramático y se espera que los termómetros se eleven hasta los 38°C. Esto no solo alterna el modo de vida, sino que también afecta el estado de ánimo y el sueño de las personas.
Hermann Thomas, psicólogo y académico de ADIPA, explica que las altas temperaturas producen una sobrecarga física que repercute directamente en la regulación emocional. “El calor no solo se siente incómodo, también es un estresor fisiológico. Las emociones no son solo experiencias subjetivas, sino estados corporales. Cuando el cuerpo está exigido por la temperatura, es más fácil que aparezcan irritabilidad, estrés y agotamiento emocional”, advierte.
El fenómeno, conocido como estrés térmico, ocurre cuando el organismo debe destinar gran parte de su energía a regular la temperatura corporal. Esto genera efectos fisiológicos, como palpitaciones, dolor de cabeza o aumento de la presión sanguínea, que influyen en el estado psicológico. “La incomodidad constante reduce nuestra capacidad de autorregulación. Reaccionamos con menos paciencia frente a situaciones cotidianas que normalmente manejaríamos mejor”, explica Thomas.
Recomendaciones para enfrentar altas temperaturas
El descanso también se ve alterado producto del calor. Para dormir, el cuerpo necesita bajar su temperatura, algo difícil cuando las noches siguen siendo calurosas. “Las altas temperaturas reducen el tiempo de sueño profundo y reparador. La falta de descanso impacta directamente en la atención, la memoria y la concentración”, advierte el académico.
No todas las personas se ven afectadas por igual. Los principales grupos de riesgo son:
Adultos mayores
Personas con trastornos de salud mental
Quienes viven en contextos socioeconómicos con menos acceso a sistemas de enfriamiento
Personas que utilizan ciertos medicamentos o presentan enfermedades crónicas
Dado que se trata de un fenómeno climático difícil de controlar, el especialista enfatiza la importancia de la adaptación. Algunas de sus recomendaciones clave son:
Fuente: The Clinic