En octubre un grupo de infantes habría sido drogado con sicotrópicos o estupefacientes, razón por la que Fundación Integra se querelló contra quienes resulten responsables, puesto que aún no se conoce quiénes habrían sido los culpables.
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El 15 de octubre del año pasado las trabajadoras del jardín infantil “Cantares de Tiltil” detectaron un comportamiento anómalo en los niños del establecimiento: no despertaban de su siesta.
Desde ese lunes, dos días antes, habían detectado que los niños de la sala cuna mayor tenían mucha somnolencia, pero en particular ese miércoles no lograron despertarlos. Ante dicha situación, llevaron a los seis niños afectados al hospital.
Allí, según lee la querella que ahora presentó Fundación Integra en contra de quienes resulten responsables, “uno fue diagnosticado con bronquitis, otro con encefalopatía, otro con somnolencia, uno con virosis respiratoria alta, y a dos restantes, los derivaron al Hospital Roberto del Río”.
“A una de las niñas, de iniciales P.A.A.A. que derivaron al Hospital Roberto del Río le hicieron exámenes, y el diagnóstico consistió en “Envenenamiento y exposición a disolventes”. El otro niño que fue hospitalizado, de iniciales D.J.M.D., tenía como diagnóstico “Envenenamiento accidental y exposición a otras drogas, medicamentos y sustancias biológicas. Intoxicación en jardín”, lee la querella.
En su minuto, una apoderada de nombre Brenda, declaró a Mega que “me encontré con mi hijo totalmente dormido, él no reaccionaba a ningún estímulo. Yo lo moví y no despertaba, cosa que no es normal en él. Solamente, como mamá, atiné a decirle a las tías que yo me lo llevaba al servicio de urgencia porque para mí no era normal que no despertara, encontraba totalmente rara la situación”.
FOTO: CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO
Según comentó verbalmente la mamá de P.A.A.A. a la directora del establecimiento, la doctora le dijo que en los exámenes “salió positivo a antidepresivos, pero no tenemos ningún otro antecedente que lo señale de esa manera”.
Fundación Integra no dejó allí el caso, y presentó una denuncia ante el Ministerio Público, así como activó los protocolos internos para casos de presunta vulneración de derechos. “Es así como actualmente las trabajadoras que tuvieron contacto con las niñas y niños durante esos días permanecen separadas de sus funciones mientras se desarrolle la investigación”.
El problema, que transparenta la propia querella, es que se ignora hasta hoy quiénes podrían ser los presuntos responsables “que al parecer han suministrado sustancias estupefacientes o sicotrópicas, productoras de dependencia física o síquica, que afecten el bienestar, la salud física y sicológica de las niñas y niños”.
Fuente: The Clinic