Ignacio Briones y Mario Marcel en el pódcast Cómo te lo explico.
Los exministros de Hacienda Ignacio Briones (Evópoli) y Mario Marcel (ind-PS) coincidieron este lunes en que el gobierno del Presidente José Antonio Kast debería abrir una mesa técnica para discutir la megarreforma, al tiempo que advirtieron sobre los riesgos fiscales de la iniciativa y cuestionaron la acusación constitucional presentada contra el exministro Nicolás Grau.
En una nueva edición del pódcast Cómo te lo explico, conducido por las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, ambas exautoridades analizaron el proyecto impulsado por el Ejecutivo, actualmente en tramitación en el Senado, y abordaron las consecuencias económicas e institucionales que, a su juicio, podrían derivarse tanto de la reforma como del libelo presentado contra el extitular de Hacienda.
Llamado a una mesa técnica
Marcel sostuvo que uno de los principales desafíos para avanzar en la discusión legislativa es reconstruir las confianzas entre el oficialismo y la oposición.
“Lo que se necesita es generar un espacio de confianza, estamos en un clima de demasiada desconfianza entre las dos partes”, afirmó.
El exministro agregó que sin una instancia que permita una conversación más abierta y una metodología compartida será difícil alcanzar acuerdos en una reforma de esta magnitud.
“Si uno no tiene un espacio en el cual se genera una conversación más abierta y una metodología que le dé seguridad a todo el mundo, es difícil”, señaló.
En esa línea, sostuvo que solicitaría a la oposición participar en una instancia técnica que permita abordar las diferencias respecto del proyecto.
Briones, por su parte, se mostró favorable a una mesa de este tipo, aunque advirtió que debería contar con plazos acotados.
“Me parecería bien, pero con plazos, porque esto no puede ser una dilación”, afirmó.
Asimismo, planteó que el principal desafío de la iniciativa es reconocer la situación de las finanzas públicas.
“Para mí lo fundamental es que se reconozca —el gobierno lo hace— que hay déficit hasta el año 2031 al menos en cualquier escenario, y eso agrega estrés y dificultad a las finanzas públicas”, sostuvo.
El exsecretario de Estado agregó que la responsabilidad fiscal suele transformarse en una herramienta de disputa política.
“Lo que vemos es que la responsabilidad fiscal solo interesa cuando estás en la oposición y eso es parte del problema que tenemos, porque estás politizando el debate fiscal”, afirmó.
Ambos coincidieron además en que un consejo de exministros de Hacienda habría sido una instancia adecuada para discutir la iniciativa y se mostraron disponibles a participar si el Ejecutivo hubiese convocado una instancia de ese tipo.
Reparos a la acusación contra Grau
Los exjefes de las finanzas públicas también abordaron la acusación constitucional presentada contra Nicolás Grau, respecto de la cual manifestaron reparos.
Marcel sostuvo que las proyecciones económicas forman parte de las funciones propias del Ministerio de Hacienda y advirtió sobre los efectos que podría generar la judicialización de diferencias técnicas.
“Si se hace una acusación constitucional sobre la base de diferencias en proyecciones, es de la esencia del Ministerio de Hacienda, así como lo es del Banco Central, hacer proyecciones, porque uno hace política económica para lo que viene, no la hace para lo que ya pasó” , afirmó.
El exministro agregó que si prospera ese criterio, futuros titulares de Hacienda podrían actuar con excesiva cautela frente a escenarios complejos.
“No me cabe duda que los futuros ministros de Hacienda, si esto prospera, van a ser mucho más conservadores y en momentos de crisis, cuando se requiere audacia, innovación o empuje, nos vamos a encontrar con ministros de Hacienda que van a ser más timoratos”, sostuvo.
A juicio de Marcel, una alta rotación de ministros de Hacienda terminaría afectando la conducción económica del país, aunque precisó que ello no implica que quienes ocupen el cargo deban quedar exentos de controles políticos.
Briones también llamó a actuar con prudencia. “En este caso hay que ser extremadamente prudente, porque cuando se abre la puerta de una acusación constitucional a un ministro de Hacienda, todos sabemos que esa puerta se abre y no se cierra” , afirmó.
El exministro añadió que una herramienta de ese tipo puede terminar condicionando la toma de decisiones de quien encabece la cartera.
“Eso obviamente restringe a los ministros, porque en la parte fiscal ser ministro de Hacienda es ser el malo de la película. Entonces, cuando diga que no y se amenace con una acusación constitucional para que diga que sí, la cosa se desvirtúa”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que la controversia puede generar efectos sobre la imagen internacional del país. “Cada cosa se suma. No es inocuo para los mercados que se recojan acusaciones respecto de que se falsearon las cifras”, manifestó.
En esa línea, agregó que Chile ha construido durante años una reputación de seriedad institucional.
“Chile tiene un prestigio y cuando se pone en tela de juicio livianamente para darse un gustito político sin reparar en los impactos en la imagen país, yo no diría que ese es un gesto muy republicano”, sostuvo.
Riesgos fiscales y necesidad de compensaciones
Respecto del contenido de la megarreforma, ambos coincidieron en la necesidad de fortalecer las compensaciones fiscales contempladas en el proyecto.
Marcel sostuvo que la iniciativa, de acuerdo con su informe financiero, incrementará las presiones sobre las cuentas públicas durante varios años. “Si pensamos que hay una situación fiscal estresada, esto es agregarle más estrés”, afirmó.
“En el proyecto, de acuerdo a su informe financiero, vamos a tener más déficit, va a presionar el déficit durante por lo menos ocho años, es decir, dos gobiernos completos”, agregó.
El exministro advirtió que pequeñas modificaciones en los supuestos utilizados para las proyecciones podrían incluso ampliar dichas presiones.
“Acá la necesidad de compensar más plenamente me parece que es una cuestión urgente”, sostuvo.
Asimismo, planteó que aprobar la iniciativa sin correcciones podría generar efectos negativos sobre el financiamiento de la economía.
“El riesgo de nuestra economía aumenta y al aumentar el riesgo aumentan los costos financieros. Se vuelve más costoso financiarse para las empresas, los gobiernos y las personas”, señaló.
Briones, en tanto, manifestó su respaldo a medidas proinversión contenidas en el proyecto, como la rebaja de impuestos a las empresas, la simplificación regulatoria ambiental, la invariabilidad tributaria y la reintegración.
“Apoyo ambas, pero para que esas medidas tengan efecto máximo en crecimiento, me parece que es necesaria la compensación fiscal”, afirmó.
A juicio del exministro, la incertidumbre respecto de la sostenibilidad de las cuentas públicas puede terminar afectando las decisiones de inversión.
“Si yo soy inversionista y digo que acá hay un riesgo de que mañana la situación fiscal, que ya está mala, empeore, entonces hay un riesgo de que retrotraigan la medida. Y ante eso, yo digo: no invierto”, sostuvo.
Briones agregó que un deterioro en la clasificación de riesgo soberano también tendría consecuencias para toda la economía.
“Si tú agregas un riesgo adicional, hay un riesgo de que la clasificación de riesgo de Chile caiga y, si cae, aumenta el costo de endeudamiento no solo para el Fisco, sino para toda la economía”, indicó.
“Estamos legislando por corazonada, por intuición”, concluyó.
Fuente: La Tercera