El diputado independiente PPD pasó de ser uno de los más acérrimos críticos de la administración de Gabriel Boric al punto de sostener que era "el peso muerto que debe cargar Jeannette Jara", a ser uno de los líderes de la oposición que más ha atacado al gobierno de Kast. Su amenaza de un “tsunami” de indicaciones contra la megarreforma, en compañía de líderes con Darío Quiroga y Marcos Barraza, le valieron severas críticas de la derecha y abrir tensiones dentro del progresismo.
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A solo cuatro días de dejar el gobierno, el entonces Presidente Gabriel Boric convocó a los principales dirigentes del sector a La Moneda para realizar el último cónclave de la alianza oficialista antes de entregar la banda presidencial a José Antonio Kast.
En la reunión, que se desarrolló con más de 50 personas en el Salón Montt Varas, llamó a proteger el legado de su mandato y, a modo de broma, dijo que la defensa no debía recaer únicamente en los parlamentarios Daniel Manouchehri y Daniela Cicardini. Sin embargo, también hizo un llamado a la cautela al momento de criticar a su administración una vez dejara La Moneda, advirtiendo que la entonces oposición aprovecharía esas diferencias para profundizar las divisiones dentro del bloque progresista.
Si bien varios interpretaron el mensaje como uno dirigido a senadores socialistas que en más de una ocasión no tuvieron problemas en cuestionar duramente al Ejecutivo, también hubo quienes se imaginaron como otra opción probable el diputado Jaime Araya, independiente PPD que hizo su sello el manifestar en diversas oportunidades una mirada dura con esa administración.
Pese a que por entonces muchos lo ligaron al sector “más a la derecha” del entonces oficialismo, hoy el legislador es visto como uno de los opositores más duros con el Gobierno de José Antonio Kast. Sobre todo luego de que se viralizara su intervención en el programa 32 Minutos, donde participó junto a Darío Quiroga— quien fue uno de los principales asesores de la excandidata presidencial Jeannette Jara y los diputados Marcos Barraza (PC) y Consuelo Veloso (FA).
Ahí, Araya reveló que, a propósito del proyecto de Reconstrucción Nacional que se tramita en el Congreso, el Gobierno “no contaba con la capacidad de articulación que hemos ido teniendo” y aseguró que, como oposición, “vamos a estar cerca de las 2.500 indicaciones, tranquilamente. Si uno suma al PS, al PPD, PC, Frente Amplio y la Democracia Cristiana, y más las otras indicaciones… ya estamos en el tsunami”.
Con sus dichos, el oficialismo erigió a Araya como el principal rostro del “sabotaje legislativo” contra la reforma. Muchos, además, vieron con sorpresa que fuera él quien liderara la estrategia opositora… junto a Quiroga, Barraza y Veloso.
Así, el propio Presidente Kast condenó las declaraciones de la oposición. “Lo que uno espera es un debate en torno a propuestas, no indicaciones que eventualmente van a cambiar uno o dos párrafos, pero no hay ninguna propuesta real”, afirmó el mandatario.
Sobre eso, el jefe de Estado agregó que “uno no se puede tomar a la burla un proceso legislativo como el que estamos llevando a cabo. Amenazar o decir que va a ser un tsunami de oposición y que va a generarle sufrimiento al Gobierno, creo que es no entender la labor parlamentaria”.
Y Araya, lejos de retroceder tras las críticas, endureció el tono a través de sus redes sociales: “Hoy algunos sectores nos descalifican porque no soportan que queramos discutir los temas de la clase media, de las pymes, de las regiones y de la seguridad. Mientras el Gobierno está preocupado de regalarle US$ 4.800 millones al año a los más ricos de Chile, nosotros estamos trabajando para todas las familias chilenas”.
Su posición, sin embargo, también generó consecuencias extrapolíticas. El PPD denunció amenazas de muerte contra el parlamentario luego de sus declaraciones. De hecho, fuentes de Gobierno sostienen que Araya manifestó su molestia con funcionarios de La Moneda después de presentar al Ministerio del Interior antecedentes sobre las amenazas en su contra, aunque en esa cartera señalaron que existía poco margen de acción debido a que no había una acción judicial presentada.
Con todo, la intervención de Araya también abrió diferencias dentro de la oposición. Por un lado, integrantes de su propia bancada, como Raúl Soto (PPD), tomaron distancia de la estrategia del “tsunami”. Por otro, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, desdramatizó la polémica y aseguró que no le parecía “tan grave”.
Su pasado como uno de los más críticos a la administración Boric
En la derecha varios recuerdan que Araya fue una de las voces más críticas hacia la administración de Gabriel Boric, pese a ser parte de las filas oficialistas. Su posición incluso la mantuvo durante la campaña presidencial de Jeannette Jara, período en el que manifestó que “Boric es el peso muerto que debe cargar Jeannette”.
Las críticas habían sido variadas. En 2023, luego de que la Fiscalía de Antofagasta citara a declarar al jefe de asesores del Segundo Piso de Boric, Miguel Crispi; a la directora de Presupuestos, Javiera Martínez; y al exministro Giorgio Jackson en calidad de imputados por el caso Democracia Viva, Araya pidió la salida de Crispi. “Espero que dé un paso al costado porque esta situación no tiene presentación”, afirmó entonces.
En 2024, cuando el mandatario fue denunciado por una antigua compañera de práctica profesional por difusión de material íntimo —acusación que posteriormente quedó sin sustento—, Araya calificó al entonces Presidente como una “doble víctima” y apuntó contra el Frente Amplio y sus dirigentes.
“El Presidente es una doble víctima: víctima de acoso por parte de la denunciante y víctima de las consignas que una parte del Frente Amplio levantó en términos absolutos. Todos sabemos lo que dijeron Giorgio Jackson, Miguel Crispi y Camila Vallejo cuando no eran gobierno respecto a estas reglas absolutas. Este altar de la moralina donde se subieron, donde acuérdese que Jackson llegó a decir que tenían una moral más alta que las generaciones que los habían antecedido”, sostuvo.
En 2025, cuando Boric criticó a la Cámara de Diputados tras la suspensión de una sesión por falta de quórum, Araya volvió a responder con dureza. El entonces mandatario, durante la inauguración del Jardín Infantil y Sala Cuna “Rayún del Valle” en la comuna de San Felipe, sostuvo que “sacar la Ley de Sala Cuna para Chile sería un tremendo logro. Sería mucho mejor dedicarle el tiempo legislativo a eso, en vez de tener tiempo donde fracasan las sesiones porque los diputados no llegan a trabajar o se dedican a otras cosas”.
Araya respondió: “Esta generalización que hace es un tackle maletero. Usted sabe, o debiera saber, que Sala Cuna Universal y FES están en el Senado. Y, por si acaso, le cuento que la penúltima vez que fracasó una sesión, un tal diputado Boric no llegó a trabajar”.
En votaciones, en tanto, Araya mantuvo diferencias en materias de salud, seguridad y en el debate por el alza en las cuentas de la luz.
Tenemos un @GabrielBoric verdadero y un Boric de Temu ?? pic.twitter.com/iyv48U7FrT — Jaime Araya Diputado (@Dip_JaimeAraya) April 29, 2026
Araya: “Soy en exceso franco y directo”
En el actual período, en tanto, no solo fue uno de los rostros de la frase “tsunami” de indicaciones, sino que también ha sido uno de los más críticos con el funcionamiento del Gobierno, en particular con los miembros del Segundo Piso, como el director de contenidos y comunicaciones, Cristián Valenzuela.
Araya, de hecho, ofició a la Segegob liderada por Mara Sedini para pedir la suspensión en el cargo de Valenzuela, luego de que la Contraloría solicitara adoptar medidas internas luego de que el Gobierno utilizara en sus redes sociales el concepto de “Estado en quiebra”, por el cual Valenzuela asumió la responsabilidad internamente.
El diputado, por lo demás, fue uno de los que filtró en sus redes sociales una minuta de La Moneda en la que se entregaban bajadas para justificar el alza histórica de los combustibles. “Pasen a leer la minuta de las mentiras que quiere instalar el gobierno se puede ser más frívolo”, comentó esa vez.
Consultado el diputado por su nuevo perfil opositor, Araya respondió: “Lo que valoro mucho del PPD es que se respeta la autonomía que tiene como parlamentario independiente. Eso le da a uno la posibilidad muchas veces de manifestar sus desacuerdos cuando le tocó ser gobierno”.
Sobre sus críticas a la actual administración, sostuvo: “Para mí ha sido una sorpresa el nivel de prepotencia, de beligerancia que ha tenido el Gobierno. Los problemas que se han abierto responden a soy en exceso franco y directo”.
Fuente: The Clinic