En una jornada clave para las definiciones políticas en el Congreso, la Democracia Cristiana (DC) confirmó este martes un acuerdo junto al Partido de la Gente (PDG) y los partidos del actual oficialismo para presidir la mesa directiva de la Cámara de Diputados en el período 2026-2030.
La alianza logró consolidar los votos necesarios para administrar la corporación, dejando fuera de la presidencia a los bloques de derecha.
Aún no se han entregado los detalles del pacto, pero eventualmente el PDG asumirá la presidencia durante el primer y cuarto año de la legislatura. Por su parte, el bloque del Socialismo Democrático conducirá la Cámara en el segundo y tercer periodo.
"Se ha logrado un muy buen acuerdo entre nosotros: la DC, el PDG y, por supuesto, también el actual oficialismo", destacó el diputado Héctor Barría, jefe de bancada de la DC.
El parlamentario destacó, tras sellar la alianza, que existe "mucha generosidad y ánimo de construir, de respetar sin ningún tipo de vetos ni a partidos ni a personas. Es el espíritu que debe imperar en nuestro país y jamás volver a un espíritu o a una mirada divisionista".
"Tenemos la voluntad de que esto pueda promover gobernabilidad en la Cámara de Diputadas y Diputados", puntualizó Barría.
Vetos hacia el PDG favorecieron el acuerdo
Este movimiento resulta estratégico para el bloque progresista, ya que impide que la derecha tome el control total de la Cámara Baja en el arranque del gobierno de José Antonio Kast, puesto que desde el sector han sonado nombres como el diputado Jorge Alessandri (UDI) o su par Stephan Schubert (Partido Republicano).
Pese a que inicialmente se especulaba con un acercamiento del PDG hacia sectores de derecha, los vetos impuestos por estos últimos a ciertos nombres del partido liderado por Franco Parisi terminaron por inclinar la balanza hacia el acuerdo con la centroizquierda.
No obstante, la incertidumbre persiste hasta la votación del próximo miércoles. Con una mayoría ajustada de 79 votos, cualquier "fuga" dentro de los 14 parlamentarios del PDG podría alterar el resultado final en una corporación en la que históricamente los acuerdos de último minuto han sorprendido a los analistas.
Asimismo, pese a que trascendió el nombre de la diputada Pamela Jiles (PDG) para presidir la Cámara, la legisladora expresó públicamente no tener interés
Fuente: Cooperativa Pais