El candidato del Partido Nacional Libertario esperó los resultados en el Hotel NH, en Las Condes. Allí estuvo en una habitación del lugar para que luego, a las seis de la tarde, trasladarse hasta el Lounge Vip del lugar con su círculo de hierro. En el sector resintieron la derrota, aunque sostuvieron que cualquier número superior al 10% era bueno para el abanderado que estrenó su partido político en estos comicios. Su hermano Axel Kaiser le acompañó en la jornada, quien era uno de los más solicitados en el lugar para iniciar una conversación. Tras reconocer la derrota, Johannes Kaiser se dirigió al comando de José Antonio Kast, el ganador de la oposición.
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A pasos del Costanera Center se ubicó el equipo de campaña de Johannes Kaiser para esperar los resultados de los comicios presidenciales celebrados este domingo y que dejaron al candidato del Partido Nacional Libertario en cuarto lugar con el 13% de las preferencias votos, detrás de Jeannette Jara (PC), José Antonio Kast (Partido Republicano), y Franco Parisi (Partido de la Gente).
Desde poco antes de las cinco de la tarde adherentes y parte del equipo de la candidatura del candidato presidencial comenzó a llegar hasta el Hotel NH, en Las Condes.
Con tenida formal, los visitantes debían registrarse con la seguridad privada del evento que fue contratada por el partido para la ocasión. Tras la correcta validación, se les llevaba al segundo piso, donde un podcast (Digamos la verdad) funcionaba en directo mientras se esperaba que las mesas de votación cerraran a las seis de la tarde.
Los asistentes mataban el tiempo siendo parte de un ambiente distendido y de encuentro social, con meseros a disposición, bebestibles y comidas. El ánimo era de optimismo, a raíz de los sorpresivos resultados que había arrojado Kaiser en el extranjero, como en Australia y Nueva Zelanda, donde se ubicó detrás de la candidata del oficialismo, Jeannette Jara (PC).
Guardias y asistentes del conteo de votos del comando de Kaiser.
“Vamos a estar cercanos al resultado del extranjero: Jara y luego nosotros”, comentaba una alta autoridad del comando al resto de participantes del cierre.
Desde una habitación del hotel hasta el Lounge VIP: la espera del conteo de votos de Kaiser
El segundo piso del hotel que escogió Kaiser para esperar los resultados constaba de tres salones principales, los que eran conectados por un largo pasillo entre ellos.
Uno de los salones era para el candidato Kaiser y su familia, además de sus asesores cercanos, el Lounge VIP. Para llegar a él se debía sortear una mampara, además de un guardia de seguridad.
El salón privado del candidato Kaiser, al que hizo ingreso pasadas las seis de la tarde.
El candidato, según pudo conocer The Clinic, ya estaba en las dependencias del hotel a eso de las cinco de la tarde, en una habitación del recinto. Sin embargo, pasadas las 18:00 horas cambió de lugar y se dirigió hacia el salón que estaba a su disposición. Lo hizo acompañado de su esposa, Ivette Avaria; del vicepresidente de los nacional libertarios Hans Marowski, y de Cristián Labbé, su jefe de campaña, todos parte del círculo de hierro de su candidatura.
Otro salón del lugar, llamado Barcelona, estaba destinado para los candidatos al Congreso, quienes debían acudir al hotel con un único acompañante. Allí, las cartas al Parlamento tenían a disposición un proyector que transmitía el conteo de votos realizados por la televisión nacional.
Antes de ingresar a este se ubicaron dos stands. Uno de ellos vendía chapitas y poleras con consignas de ultraderecha, mientras el otro vendía libros de autores validados por el partido, como el de los hermanos del candidato Vanessa y Axel Kaiser.
Gorras y chapitas en venta en el hotel en el que Kaiser esperó los resultados. También había camisetas con consignas.
El último salón, en tanto, estaba dispuesto para la prensa, y contemplaba una tarima y un podio. Sería desde allí donde el candidato hablaría tras conocerse los resultados.
La presencia de Axel Kaiser
En el Hotel NH no pasó desapercibida la llegada del abogado y filósofo Axel Kaiser, hermano del candidato presidencial.
El autor de libros que han sido citados por el presidente de Argentina, Javier Milei, arribó al hotel con una vestimenta relajada, a diferencia del resto de los presentes: una camisa café, acompañada de un polerón y gorra negra.
Entre los presentes, era de los más requeridos para intercambiar palabras. Tanto así que un programa de streaming, esta vez Digamos la verdad, lo requirió para compartir sus proyecciones e ideas en el espacio. De hecho, lo anterior ocurrió justo cuando Johannes Kaiser salía del ascensor del hotel para dirigirse al salón privado desde el que esperó los resultados.
Axel Kaiser conversando con el podcast Digamos la verdad. Segundos después aparecería su hermano, quien cruzaría el pasillo para dirigirse a su salón privado a esperar los resultados.
A diferencia de algunos de los presentes, el filósofo se mostraba escéptico de que el resultado obtenido por su hermano en el extranjero pudiera otorgar alguna definición en suelo nacional. Sin embargo, se mantenía optimista por la votación que podría obtener su hermano.
Johannes Kaiser saliendo del ascensor para luego dirigirse al Lounge VIP del hotel.
Axel Kaiser comentó que no se había reunido aún con su hermano, pero que lo haría mientras este esperara los cómputos junto a su equipo cercano.
En eso, el candidato presidencial, tras llegar al Lounge VIP y esperar unos minutos, se mostró de nuevo por los pasillos del hotel para hacer un saludo general a todos los presentes. Regaló abrazos y saludos de mano, para luego volver a ser franqueado por su equipo de campaña, quienes entraban y salían del salón, como en el caso de Labbé y Marowski.
Kaiser cuando salió a saludar a quienes esperaban el conteo de votos en el hotel.
Las sensaciones tras el primer conteo oficial del Servel que lo ubicó quinto
Cuando inició el conteo de votos a las seis de la tarde, los asistentes al cierre de Kaiser comenzaron a ubicarse alrededor de los televisores y proyectores dispuestos en el lugar para seguir el minuto a minuto de la elección.
Por lo mismo, hasta las siete de la tarde sólo pudieron conformarse con la información que brindaban los canales de TV abierta que transmitían lo que ocurría en los locales de votación. En ese momento, Kaiser no figuraba en el primer ni segundo lugar: por entonces esas posiciones las lideraban Jara y Evelyn Matthei, la candidata de Chile Vamos. El nacional libertario aparecía quinto.
Ese lugar no inquietaba a los adherentes ni al equipo de Kaiser, hasta que el reloj marcó las 19:04 y el Servicio Electoral (Servel) otorgó su primer cómputo oficial, con el 1,6% de las mesas escrutadas a nivel nacional. Quienes lideraban en ese momento eran Jara, Kast, Matthei y Parisi. Kaiser aparecía otra vez quinto.
Por entonces, los nacional libertarios apelaron a que el 1,6% no era una cifra que ayudase a otorgar alguna definición certera de la elección. Sin embargo, sí les preocupó el primer lugar de Jara, quien lideraba con distancia con un 31,33%, y el republicano le seguía con un 23,27%. Kaiser estaba con 13,32%.
Y la preocupación se intensificó con la segunda actualización del Servel, que mantuvo en el quinto lugar a Kaiser, así como también a Jara y Kast en sus respectivos puestos con distancia del resto. Además, también apareció sorpresivamente Franco Parisi, candidato del Partido de la Gente (PDG), en el tercer lugar, superando a Matthei y tomando distancia del propio Kaiser.
En lo que se escudaron desde el comando de Kaiser era en que la diferencia del quinto con el resto de candidatos independientes (Harold Mayne-Nicholls, Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Artés) era una cantidad de puntos porcentuales superiores al 10%. “Todo lo que sea sobre 10% es un buen resultado“, relató Marowski a este medio, enfatizando que el resultado otorgaría un traspaso directo de respaldos de la presidencial hacia la parlamentaria.
Por lo mismo, en la candidatura recibieron algo de alivio cuando un nuevo cómputo del Servel, esta vez con el 27%, ubicó a Kaiser cuarto con el 13,87%, detrás de Parisi.
El discurso envalentonado de Kaiser: “Somos una fuerza que llegó para quedarse (…). No le debemos favores a nadie”.
Fue a las 20:20 horas cuando el candidato del Partido Nacional Libertario abandonó el Lounge VIP que lo cobijó durante más de 120 minutos para salir, una vez dado a conocer los resultados irreversibles de la elección, su derrota.
Bajo el aplauso cerrado de sus adherentes, Kaiser cruzó el pasillo de la mano de Avaria, su esposa. Al ingreso al salón de prensa los gritos surgieron con furor. También los ce-ache-í.
“Reconocemos en esta instancia con hidalguía que corresponde la victoria de José Antonio Kast, que acaba de pasar a la siguiente ronda”, abrió su discurso el ahora excandidato.
Luego señaló que ellos como partido cumplirían con su palabra de respaldar al candidato de oposición que pasar a segunda vuelta, “porque la alternativa es la señora Jara”.
También dio un mensaje a los adherentes que pudieran haberse sentido afectados por el resultado, a quienes dijo que “hace seis meses atrás no teníamos nada”, y que a partir de este día “vamos a tener una bancada, vamos a tener senadores”.
“Somos una fuerza que llegó para quedarse en la política nacional”, añadió, afirmando que presionaría porque en la oposición el discurso de los nacional libertarios sea escuchado. ” Vamos a velar por que esos principios que otros partidos políticos han adoptado y que venían de nuestro programa, se cumplan”.
“No le debemos favores a nadie, esta campaña se hizo limpiamente”, fue otra de las frases que buscó instalar Kaiser, quien en esa materia sostuvo que “hemos establecido un nuevo estándar en materia de cómo se hace campaña. En ese sentido, nos hemos llevado una victoria, en número de parlamentarios y en aprendizaje”.
Se comprometió a que no “abandonaría” a sus electores, a quienes agradeció su confianza. “El Partido Nacional Libertario acaba de llegar, no tiene ninguna intención de irse”, selló casi al cierre, que fue acompañado con otro ce-ache-í, el que, con pocos adherentes, terminó con un “¡Viva Chile y Pinochet!”.
Tras ello, inició su camino al comando de Kast.
Fuente: The Clinic