En el marco de un nuevo Día San Valentín, el tema del dinero en el amor fue abordado por una encuesta que reveló una interesante cifra: un 61,2% de los consultados declaró que no le cuesta conversar de finanzas con su pareja. En la misma línea, un 86,6% de los participantes del sondeo afirmó que el manejo en conjunto de las finanzas favorece el bienestar de la relación.
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El amor cruza muchas áreas de la vida, entre ellas el manejo de nuestras finanzas. En ese contexto, una encuesta abordó qué tanto hablamos y planificamos los chilenos en materia de dinero a nivel de pareja.
En el marco de un nuevo Día de San Valentín, Mercado Pago hizo un sondeo para indagar cómo las parejas manejan el tema de las finanzas en nuestro país.
De dicho modo, la encuesta que contó con la participación de 2.971 usuarios de distintas regiones de país, arrojó una interesante cifra: un 61,2% de los consultados declaró que no le cuesta conversar de finanzas con su pareja.
Es decir, hablar de plata pareciera ser que no es un tabú. Sin embargo, un 29,9% reconoció que, a veces, le resulta difícil hablar de dinero con su pareja, mientras que un 10% admitió que le cuesta mucho hacerlo.
En la misma línea, un 86,6% de los participantes afirmó que el manejo en conjunto de las finanzas favorece el bienestar de la relación.
Sobre este último punto, Óscar Lara, psicólogo de la Universidad del Desarrollo, comentó que “los resultados de esta encuesta sugieren que la transparencia y planificación financiera conjunta pueden favorecer la estabilidad y satisfacción en la relación”.
“Si bien esta tendencia no constituye una regla general —pues desde una perspectiva constructivista cada vínculo debe analizarse según sus propios contextos, roles, educación financiera, acceso a recursos, dinámicas familiares y valores— es innegable que el dinero suele operar como un factor de estrés significativo”, complementó.
Por otro lado, un 51,9% de los participantes de la encuesta sostuvo que cada integrante de la pareja gestiona sus ingresos de forma individual, aunque comparte gastos específicos como arriendo, cuentas del hogar o alimentación.
Fuente: The Clinic