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Álvaro Elizalde: “El gobierno de emergencia no es más que una forma de justificar medidas que podrían afectar los derechos sociales”

Periodista reportando noticias

El ministro del Interior tiene una mirada favorable del término de la administración de Gabriel Boric y cuestiona a quienes dicen que el país se "cae a pedazos" o que el manejo de la economía fue deficiente. "Si hay un gobierno que ha sido responsable en materia de gasto, ha sido el del Presidente Boric", sostiene Elizalde, quien llama aquí a que la izquierda conforme una alianza amplia sin exclusiones. También defiende la reacción del gobierno ante el conflicto por el cable chino -"se ha actuado con mucha responsabilidad"- y proyecta al actual mandatario: "Es una persona con enorme potencial para el futuro".

1 de Marzo de 2026

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A menos de dos semanas para que la administración del Presidente Gabriel Boric, La Moneda parece no tener días de tranquilidad. Menos aún para el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, que como jefe político ha debido coordinar el tenso traspaso de mando al gobierno entrante de José Antonio Kast, así como también monitorear la reacción del Ejecutivo a una de sus últimas crisis: la inédita sanción de Estados Unidos de revocar visas a tres funcionarios por “socavar la seguridad regional” luego de estudiar una propuesta para instalar un cable submarino que unirá a Valparaíso con Hong Kong.

La iniciativa se volvió un dolor de cabeza para La Moneda, sobre todo después de que se conociera la firma de un decreto, el pasado 27 de enero, que daba luz verde al proyecto por parte del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. El documento se anuló dos días después luego de que EE.UU. transmitiera su malestar.

En esas conversaciones que han marcado la pauta de la última semana ha estado involucrado Elizalde, un incombustible político de 56 años, militante del Partido Socialista, que antes lideró la Secretaría General de la Presidencia y que fue convocado al Ejecutivo cuando se desempeñaba como senador tras liderar la Cámara Alta.

El abogado, nacido en Talca, habla con The Clinic sobre la polémica del cable chino, pero también de su futuro en política, su mirada de la administración de Gabriel Boric y de su sucesor, a quien liga a la ola de extrema derecha a nivel mundial.

“Lo más relevante es que el Gobierno ha sido explícito respecto a que este es un proyecto que está en etapa de evaluación”, dice de entrada Elizalde, sobre la polémica por el proyecto de cable de fibra óptica que conectaría al país con China. “Hemos sido explícitos en decir que bajo ninguna circunstancia se van a tomar medidas que puedan implicar algún tipo de riesgo para la seguridad nacional o la estabilidad regional”, recalca.

Conflicto por cable chino: “El Gobierno ha actuado con mucha responsabilidad”

—Si bien se insiste en que solo estuvo en evaluación, existió un decreto que le daba luz verde y que se debió anular a los días. ¿Se equivocó La Moneda en no medir las consecuencias que esto podría generar en la relación con Estados Unidos?

—Chile actúa en el marco de su soberanía, sobre la base de lo que es mejor para el país. De todas maneras, el proyecto como tal está en una etapa de evaluación, independiente de lo que usted plantea. Y por eso, se ha sido explícito respecto a que se van a tener en consideración distintos aspectos.

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones se concentra en lo que son los aspectos vinculados al análisis técnico de la propuesta, pero hay otras consideraciones que tienen que estar a la vista y por eso han sido consultados los organismos técnicos correspondientes. Y en el caso de los temas de seguridad nacional, obviamente se realizan las consultas en el marco de la reserva que corresponde a estas materias.

—¿Descarta que se haya querido esconder este decreto? No se había mencionado esa acción antes de la publicación en El Mercurio.

—Lo descarto completamente. El propio ministro Muñoz, en una entrevista que dio a un canal de televisión antes de que saliera publicada la nota en El Mercurio, señaló que la decisión había sido retrotraída. Y cuando fuimos consultados respecto de las sanciones de Estados Unidos, fuimos explícitos en señalar que era injustas, toda vez que no había una aprobación formal y que los distintos aspectos se estaban analizando.

—El ministro ofrece esa entrevista que menciona cuando ya conocía que se preparaba un artículo al respecto.

—Lo que puedo señalar es que él hace referencia a este decreto antes de que la nota sea pública. Todo lo demás es una especulación.

—¿Cometió un error el ministro al no haberse referido previamente?

—El ministro está haciendo su trabajo. Él es un destacado profesional que evalúa desde el punto de vista técnico el mérito de una iniciativa que tiene por objeto que nuestro país tenga una mejor conectividad. Y en ese contexto, el ministro también impulsó lo que se ha llamado el cable Humboldt, con conectividad a Australia. Finalmente, Chile tiene que analizar en su mérito lo que es mejor para el país. Y por cierto, las consideraciones de seguridad nacional son elementos relevantes.

—¿Cree que Estados Unidos se inmiscuyó en lo que es la soberanía nacional?

—Hemos sido explícitos en decir que rechazamos la sanción que se ha aplicado a tres funcionarios del gobierno que estaban haciendo todo su trabajo. Ellos evaluaron en su mérito un proyecto que había sido promovido por anteriores gobiernos y por líderes de distintos signos políticos.

La decisión que se tome, va a ser considerando los distintos elementos. No solamente los aspectos técnicos, sino también los elementos vinculados a la seguridad nacional.

“En algún momento se dijo que en Irak había armas de destrucción masiva (…), y todos sabemos lo que pasó en ese momento histórico”

—¿Se justifica decir que con esto se socava la seguridad regional?

—Cuando se hace una advertencia de esta naturaleza, lo que corresponde es que Chile adopte la decisión sobre la base de lo que informan las instituciones de nuestro país especializadas en la materia.

Finalmente una decisión soberana se toma sobre la base de informes elaborados por las instituciones de nuestro propio país. Y tenemos experiencias de distintas naturalezas. Por ejemplo, en algún momento se dijo que en Irak había armas de destrucción masiva para de esta forma conseguir el voto del gobierno de Chile a favor de la invasión de Irak, y todos sabemos lo que pasó en ese momento histórico. El propio presidente Trump hoy es bastante crítico respecto de la decisión que en su momento tomó la administración Bush. Por eso, lo que corresponde es que en el marco de nuestra soberanía se evacuen los informes por los organismos correspondientes y sobre esa base se tome una decisión pensando en lo que es mejor para el país.

—¿Se le dejó un problema estratégico al próximo gobierno de José Antonio Kast?

—Estos siempre son proyectos de largo plazo que implican decisiones de distintos gobiernos. Una decisión de esta naturaleza es una decisión de Estado. Y por eso el gobierno ha actuado con mucha responsabilidad, solicitando todos los informes correspondientes. Hemos señalado que el proyecto está en una etapa de evolución y todos estos antecedentes van a ser conocidos por las autoridades correspondientes.

—¿Tiene alguna autocrítica de cómo La Moneda ha llevado adelante este caso? Se reflota la idea de que se intentan esconder ciertas cosas, de que los pillan en mentiras, como se lee en las redes.

—Insisto en lo que señalaba: el proyecto estaba siendo evaluado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones desde una perspectiva técnica, y el ministro, una vez que es advertido de ciertas aprensiones, lo que hace es requerir información adicional para considerar otro tipo de aspectos.

—¿No cree que esto tenga que ver con inexperiencia, con no sopesar las consecuencias que puede tener un acercamiento de este tipo con China?

—Por eso hay que ser bien explícitos: un acto o una decisión formal tiene el sentido de tal cuando el decreto es enviado a la Contraloría General de la República. Y produce efectos jurídicos cuando es tomado de razón por la Contraloría. Y ninguno de esos hechos aconteció.

—Pero se había firmado un decreto.

—El decreto no fue enviado a la Contraloría General de la República y el propio ministro señaló que la decisión había sido retrotraída para incorporar otros elementos en el análisis.

—Está en cuestionamiento también un viaje del subsecretario Araya (PC) en 2023.

—Sí, sobre los temas más específicos hemos sido explícitos que a quién le corresponde precisar los hechos es a la secretaría de Estado correspondiente.

—Ministro, a la luz de lo que ha ocurrido, ¿cree que se debería haber hecho algo distinto?

—Chile finalmente tiene que tomar decisiones pensando en lo que es mejor para las chilenas y los chilenos. En una economía globalizada, donde por un lado sabemos de la importancia política que tiene Estados Unidos, y por otro lado sabemos de la importancia económica que tiene, sobre todo para nuestras exportaciones, China. En ese contexto las decisiones tienen que ser soberanas, y por eso insisto que la decisión se debe fundar en los informes que evalúen los organismos chilenos correspondientes, ya sea en el ámbito de las telecomunicaciones o ya sea en el ámbito de la seguridad.

Álvaro Elizalde sostiene que Chile no ha cambiado la forma de relacionarse con otros países.

—¿Cree que se debilitaron las relaciones con Estados Unidos durante este gobierno?

—Esto habría que analizarlo en el contexto global, porque a veces no se toma en consideración lo que ha acontecido, por ejemplo, en la relación de Estados Unidos con la Unión Europea o con otros países de otras regiones.

Hemos visto todas las contradicciones que se han generado, por ejemplo, respecto de Groenlandia. Es decir, quien ha cambiado la forma de relacionarse con el mundo parece no ser Chile. Y lo que ha hecho Chile, bajo el liderazgo del presidente Boric, es mantener la tradición que ha tenido nuestro país en el ámbito internacional: por un lado, siempre resguardar las decisiones soberanas y, por otro lado, promover un orden mundial multilateral.

—¿Qué le ha parecido la reacción del gobierno entrante en esta materia?

—Sobre eso no me corresponde opinar. Pero insisto, a propósito de este episodio, a veces se analiza lo acontecido como si Chile hubiera cambiado respecto a lo que es su tradición y, por el contrario, Chile, bajo el liderazgo del Presidente Boric, ha mantenido lo que es una política de Estado. Son otros los actores que han cambiado.

Y respecto de la relación con China, no debemos olvidar que hace poco tiempo autoridades costarricenses fueron sancionadas por el gobierno de Estados Unidos, revocándose las visas porque habían participado en determinadas decisiones ante el reclamo de la exclusión de una empresa china, en un proceso que tenía que ver con establecer conectividad 5G en Costa Rica. Por lo tanto, este no es el primer precedente que se establece al respecto

“Se construyó todo un relato que el país se cae a pedazos, pero no cabe duda que el país está mucho mejor”

El ministro Elizalde evita decir si dejará La Moneda con un sabor dulce o amargo luego de que en las elecciones presidenciales su sector político sufriera una dura derrota frente a José Antonio Kast. Está en desacuerdo con que esto sea un fracaso de la administración Boric y destaca la sucesiva alternancia en el poder desde 2010. “Creo que el resultado electoral solo por sí no es suficiente para calificar la labor de un gobierno”, sostiene.

En ese marco, cree que el candidato ganador logró permear en el electorado gracias a un discurso “efectivo y efectista”, en circunstancias de que, a su juicio, Chile está mucho mejor que cuando Boric asumió el poder, en marzo de 2022.

“La crisis de seguridad y la crisis migratoria se originaron en gobiernos anteriores”, enfatiza Elizalde, quien expone que durante este gobierno ha habido una “mejoría significativa en todos los indicadores”.

“Doy un ejemplo: durante los últimos años los homicidios iban al alza, salvo el año de la pandemia, donde aumentaron los delitos que se cometían dentro del hogar, principalmente la violencia intrafamiliar. Como resultado de las medidas adoptadas por el gobierno del presidente Boric, donde tuvo un rol muy importante también la ex ministra Carolina Tohá, las cifras han mejorado y llegamos a tener 6,6 homicidios por cada 6.000 habitantes, y desde entonces hemos tenido todos los años una baja importante”, expone.

En materia de ingresos irregulares al país, destaca que estos se han reducido en más del 54% gracias al despliegue de las FF.AA. y la coordinación con Carabineros, además de la dotación de una mayor tecnología. Luego, menciona que en la macrozona sur ha habido un descenso de casi un 80% de violencia rural comparado a 2019, el peor año en términos de eventos de violencia rural. Y acota: “Por tanto, no cabe duda que hoy estamos mejor que hace cuatro años atrás en materia de seguridad”.

“El gobierno del Presidente Boric generó condiciones de estabilidad económica y política”, afirma Álvaro Elizalde.

—¿Qué es lo que se hizo mal entonces?

—Bueno, en democracia las decisiones son legítimas, pero eso no significa que necesariamente sea lo mejor para el país. Pero no cabe duda que la campaña se construyó sobre la base de una serie de premisas falsas. Un ejemplo: se dijo mucho en campaña que la pobreza había aumentado y la encuesta Casen indica lo contrario. Se construyó todo este relato que el país se cae a pedazos porque había una comparación con lo que acontecía hace muchos años, pero si uno toma en consideración las estadísticas formales y oficiales respecto de lo que acontecía en marzo del 2022, a lo que acontece en febrero del 2026, no cabe duda que el país está mucho mejor.

Y también en materia económica. Cuando inició el gobierno teníamos una inflación descontrolada en 14 puntos, mientras que hoy es de alrededor del 3%. El gobierno del Presidente Boric generó condiciones de estabilidad económica y política que se habían perdido antes de que iniciara su mandato, con crisis que eran heredadas.

No satisfecho con eso, hemos impulsado transformaciones también relevantes para avanzar en un país más justo, como la reforma de pensiones, como el royalty minero, como la reducción de jornada laboral a 40 horas, entre otros ejemplos.

—Tal vez el punto más sensible es el de la seguridad. Al respecto, la exministra Carolina Tohá decía que había sectores de izquierda que casi que le tenían alergia a tocar este tema. ¿Usted lo comparte?

—Lo que puedo decir es lo que ha sido mi trabajo como ministro Segpres, antes de asumir en Interior, que es que finalmente la agenda de seguridad avanzó con acuerdos bastante transversales. Votaron en contra algunos parlamentarios del oficialismo, pero también muchos parlamentarios de la oposición. Finalmente, más bien lo que hubo fue disparidad de criterios respecto de muchos proyectos de ley, pero la mayoría de las veces el oficialismo apoyó decididamente los cambios que propuso el Gobierno. Tanto es así que tenemos más de 80 leyes de seguridad aprobadas a la fecha.

—Ahora, también el oficialismo se mostró dividido en distintos temas de seguridad que pudieron dar una señal negativa ante la ciudadanía. Un ejemplo claro es lo ocurrido con la Ley Naín-Retamal…

—Las coaliciones no son un todo uniforme. Hay matices y respecto a determinados proyectos de ley, obviamente hay diferencias. Pero lo cierto es que el gobierno trabajó por construir mayorías. Y si analizamos las votaciones, en el tercer trámite, si mal no recuerdo, el Partido Republicano votó en contra.

Entonces, aquí hay distintos temas específicos respecto de los cuales hay consideraciones que dan cuenta de que no hubo algo uniforme en el oficialismo, pero tampoco en la oposición. Pero el gobierno a través del diálogo construyó mayorías para aprobar estas iniciativas sobre la base de la necesidad de avanzar en una institucionalidad moderna para enfrentar la delincuencia. Y las cifras están a la vista: estamos mejor que hace cuatro años. Hace cuatro años había un descontrol absoluto.

“Creo que hay que promover una alianza amplia de todos los sectores progresistas sin exclusiones de ninguna naturaleza”

—Parece ser que el Presidente Boric no logró proyectar una alianza de izquierda. ¿Es un fracaso?

—A ver, ¿en qué momento se expresa la unidad de las coaliciones? En el momento de las elecciones.

—Pero camino a esta nueva etapa, se pueden vislumbrar hasta tres posibles oposiciones…

—Soy más viejo que usted, y le puedo decir que muchas veces hay dimes y diretes de todo tipo. Pero la hora de la verdad es cuando se construyen las coaliciones para competir electoralmente. Y lo cierto es que hubo una candidatura unitaria que fue el resultado de una primaria amplia y participativa, y el esfuerzo consiste en que para el próximo evento electoral también estemos unidos.

—¿Ve convergencia de proyecto de país, más allá de lo electoral, entre lo que es el Socialismo Democrático, el Frente Amplio y el PC?

—Creo que hay que promover una alianza amplia de todos los sectores progresistas sin exclusiones de ninguna naturaleza. Esta unidad con vocación de mayoría es la que va a permitir que un proyecto de cambio, como el que Chile necesita, permanezca vigente.

Más aún cuando lo que vemos al frente es un avance de la extrema derecha. Por eso hay que ver lo que va a ocurrir en Chile, pero en otros países también se ha caracterizado por cuestionar las instituciones de la democracia liberal y los contrapesos de poder, y por otro lado, impulsar cambios legislativos que implican un retroceso o un debilitamiento del marco de protección social.

Por eso yo soy explícito respecto de que el anuncio de un “gobierno de emergencia” no es más que una forma de justificar medidas extraordinarias que podrían significar el afectar derechos laborales o derechos sociales. Espero que no sea así.

—¿Usted cree que este es un gobierno que podría generar que se retroceda en derechos ya establecidos?

—Bueno, está por verse. Pero creo que ese relato, si uno lo compara con lo que ha acontecido en otros países de América Latina y de Europa que han sido gobernados por la extrema derecha, obviamente ha habido retrocesos en esa materia.

El ministro Elizalde considera que Gabriel Boric tiene un “enorme potencial para el futuro”.

—¿Usted ubica a José Antonio Kast como una figura política de la extrema derecha?

—Es evidente que no está en el centro del sistema político. De hecho, su renuncia a la UDI es precisamente porque considera que supuestamente el partido se moderó. Pero creo que hay que darle el beneficio a la duda.

Simplemente hago esta advertencia porque tengo a la vista lo que ha acontecido con otros gobiernos de extrema derecha en América Latina y Europa, y también porque en sus giras internacionales se ha reunido precisamente con quienes representan estas visiones extremas, como es el caso de Hungría.

“Si hay un gobierno que ha sido responsable en materia de gasto ha sido el gobierno del Presidente Boric”

—Cuestionaba el relato del “gobierno de emergencia”. ¿Cree que no da cuenta de la realidad del país?

—Creo que se construyó un relato en la campaña, que fue efectivo y efectista y que no da cuenta de la realidad de nuestro país. Nos queda mucho por avanzar en muchas materias, pero este es un país que tiene una institucionalidad democrática robusta y que tiene también una fortaleza macroeconómica.

—También se ha hablado de una emergencia fiscal…

—Si hay un gobierno que ha sido responsable en materia de gasto ha sido el gobierno del presidente Boric. Este es el gobierno que menos ha aumentado la deuda de los últimos cuatro gobiernos. Y, de hecho, este año, respecto al año pasado, la deuda no aumentó. Es decir, hubo capacidad de contener el aumento de la deuda.

—Se estableció un importante déficit fiscal también.

—Ha habido un problema con la proyección de ingresos, que tiene que ver con que las leyes que se aprobaron en el gobierno anterior y también bajo el gobierno actual, que proyectaban una mayor recaudación, no tuvieron el resultado esperado. Con una excepción, que es la ley de royalty minero, que sí tuvo un importante rendimiento.

Entonces, el problema se generó en los ingresos. Se proyectaba que si la economía crecía, los ingresos se iban a aumentar en un determinado porcentaje. La economía creció, pero la recaudación no aumentó como se proyectaba. Pero en términos de gasto, lo que ha habido es una enorme responsabilidad.

Cuando se dice que aquí hubo un gasto desbordado, eso no es así, acá el gasto se contuvo. Pero los ingresos no tuvieron en el nivel de rendimiento que se proyectaba al momento de aprobarse distintos cambios legales en las pasadas administraciones.

“Cuando se dice que aquí hubo un gasto desbordado, eso no es así”, sostiene Elizalde.

—¿Podría decir que vio un proceso de maduración por parte del Presidente Boric y de su proyecto político?

—No sé si esa sea la palabra más adecuada. Pero a mí que me tocó interactuar con el presidente Boric desde el primer día de su mandato, siempre ha sido una persona preocupada de lo que es mejor para el país y que ha promovido diálogos constructivos para generar acuerdos que sean positivos para Chile. Sin ir más lejos, su primera decisión fue muy valiente, cuando él decía ampliar la base de sustentación de su gobierno, invitando actores que habían sido parte de otras candidaturas en primera vuelta, y que sí lo habían apoyado en segunda vuelta.

—¿No fue tardío eso?

—Se realizó desde el primer momento.

—La apertura real hacia el Socialismo Democrático se atribuye recién al día después de la derrota en el plebiscito constitucional.

—No, se realizó desde el primer momento. La ampliación de la base de sustentación del gobierno fue desde el primer día. Después cambiaron nombres por la evaluación que el propio presidente tuvo o tenía del desempeño de los distintos ministros y ministras de Estado. Y no cabe duda de que la incorporación de Carolina Tohá fue una gran contribución, pero el llamado Socialismo Democrático se incorporó con representación en el gabinete desde el primer día.

“El Presidente Boric es una persona joven con una destacada trayectoria y con enorme potencial para el futuro”

—¿Cuál va a ser su futuro después de La Moneda?

—Siempre voy a estar vinculado a la política porque finalmente estoy en política porque me interesa lo que pasa con el país. Me involucré en política porque tengo convicciones y trabajo sobre la base de esas convicciones para elaborar propuestas que buscan construir mejorar la calidad de las personas. Pero si usted me pregunta si tengo un plan político a contar del 12 de marzo, no lo tengo, porque estoy concentrado en mi tarea actual.

—¿Tal vez colaborar con Gabriel Boric fuera de La Moneda? Se ha especulado con la creación de una fundación.

—Se ha escrito mucho de eso, pero ni siquiera hemos conversado el punto específico. Pero, obviamente, como colaborador del Presidente Boric, siempre voy a estar disponible a que trabajemos por la unidad amplia de todos los sectores progresistas.

—¿Se lo imagina nuevamente como presidente a Gabriel Boric?

—El Presidente es una persona joven con una destacada trayectoria y con enorme potencial para el futuro. El punto es que muchas veces se ha planteado por algunos que, con miras a una futura candidatura, él habría tomado determinadas decisiones en su gobierno. Yo, como una persona que ha estado de cerca en todas las decisiones que él ha tomado, que siempre lo ha hecho pensando en lo que es mejor para el país y no con una calculadora en la mano.

Fuente: The Clinic

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